Héctor Cruz es un programador que inició un proyecto para satisfacer una necesidad personal. No pensó que esa iniciativa se convertiría en una aplicación que llegaría a 100 mil personas en toda Cuba: Etecsa Tool Kit. ¿En qué consiste esa app? ¿Qué hace actualmente Héctor? Aquí la historia.


A Héctor Cruz Santos le gusta pasar desapercibido. Lo reconoce. Sin embargo, ha aceptado entrevistas de algunos medios cubanos como El Estornudo, Juventud Técnica y Radio Ángulo. Y no, no es una celebridad. Tiene 31 años y es programador.

La razón de las entrevistas está hoy instalada en teléfonos y tabletas de unas 100 mil personas en toda Cuba, de acuerdo al registro en Google Play Console. Se trata de Etecsa Tool Kit (ETK), una aplicación con botones a manera de atajos para los servicios de Etecsa, la única compañía telefónica del país caribeño.

El propósito inicial de Héctor no fue llegar a usuarios más allá de Holguín, la provincia oriental donde nació el proyecto. Fue, sencillamente, satisfacer una necesidad personal.

Cuando Héctor tuvo su primer teléfono Android en 2011, quedó fascinado. Terminó su afición al Dota, un videojuego en red, y se dedicó de lleno a la programación para móviles. Tres años después, nacería la primera versión de ETK con sus particularidades: un espacio para saber exactamente dónde está el móvil dentro de la red, la tecnología de conexión y el valor numérico de la señal; y otro con los mencionados atajos. En el primero se concentraba su curiosidad; en el segundo, códigos numéricos de la empresa telefónica.

—Me divertía programar para Android —dijo a Juventud Técnica en junio de 2018—. Como hobby. La primera parte la hice principalmente para mí. Me gusta mucho saber datos de lo que está pasando en mi teléfono.

Aunque la aplicación era funcional, tenía (y tiene aún) un inconveniente que roza más lo ético que lo útil: En el momento de concebida, desde Etecsa se liberaron clandestinamente bases de datos con información de todos los usuarios, incluyendo el número de identificación personal de cada uno y su dirección. El boom de la programación de aplicaciones estuvo entonces enfocado en hacer accesible esa información para cualquiera con un teléfono móvil. Y Héctor, categóricamente, decidió no participar de ese boom.

—La base de datos viola por completo la privacidad de los usuarios —opinó también en 2018—. Confieso que es la opción que los usuarios más me piden. Siempre he mantenido que no la agregaré en la aplicación.

Con la apertura de las zonas de acceso a internet mediante wifi en el verano de 2015, Etecsa estableció un modo de ingreso al servicio mediante un sitio web. Pero dicho sitio no era del todo adaptable al principal dispositivo con que contaban los cubanos para conectarse: el móvil. Encima, con el tiempo aparecieron réplicas a las redes Wifi oficiales que robaban las credenciales de los usuarios para después usarlas.

Para resolver lo del sitio web, Héctor creó una nueva sección con el nombre de la plataforma de navegación: Nauta. Le agregó un breve formulario para introducir las credenciales y un temporizador sincronizado con los minutos restantes de internet. También añadió una indicación relacionada con la veracidad de la red; una notificación superpuesta, a manera de burbuja semitransparente, para indicar en todo momento cuánto quedaba de conexión y, más tarde, su velocidad; volvió programable el cierre y se las ingenió para que la aplicación recuperara la sesión en caso de interrupción breve. Todo a base de prueba y error. De husmear en los códigos del servicio y aplicar conocimientos de programación aprendidos durante la carrera de ingeniería informática.

—Etecsa nunca contactó conmigo —niega—. Por lo menos no directamente. Creo que son bastante cerrados con eso, cosa que no es buena.

—Realmente, de todas las aplicaciones que realizan esta tarea, es la más certera— dice Jorge Noris Martínez, coordinador del blog TuAndroid, uno de los espacios donde a finales de 2015 comenzaría a difundirse la aplicación de manera nacional.

—El concepto fue hacer una app fácil de usar —reconoce Betsy Segura Oro, esposa de Héctor Cruz—. Sin muchos atajos o complicaciones en cuanto a diseño.

Para finales de 2016, la tienda de aplicaciones de Google contaba entre 10 mil y 50 mil instalaciones de ETK. Héctor no se lo esperaba. Todavía recuerda que descubría usuarios en algún bus.

—Conozco muchísimas personas que usan la app y ni siquiera saben que quién la hizo es de Holguín —dice Betsy—. A veces, cuando me muestran o consultan algo y se los comento, se quedan asombrados.

Lo que sucedió con ETK tiene también una arista demográfica. El uso de redes sociales en 2017 en Cuba se triplicó respecto al año anterior, según We Are Social. Más de un tercio de los cubanos tiene hoy un familiar fuera de Cuba, a decir del Centro de Estudios de la Población de la Oficina Nacional de Estadísticas. Y la aplicación vino a ser un complemento local de las plataformas de mensajería y videollamadas para hablar con amigos y parientes en el extranjero.

—La opción que más uso es la de autenticación a la Wifi de Etecsa —revela Jorge Noris—. Para hacer llamadas por WhatsApp a gente que no vive acá, sobretodo.

Jorge Noris fue también quien contactó a Héctor para que presentara su proyecto en la primera edición de los premios TuAndroid, un concurso nacional sobre programación para móviles y donde se eligió a ETK como la aplicación más popular.

—Es interesante —dice Jorge— que al desarrollador de una de las aplicaciones más usadas en Cuba le da pena hablar en público.

No es la única paradoja. Medios del gobierno, como Cubadebate, han recomendado la aplicación. También cuentas en redes sociales de espacios de la televisión nacional. Y hay quien hasta ha descubierto a algún funcionario de la propia Etecsa tuiteando una foto con la notificación flotante de ETK, quizás por el hecho de que, además de segura, es totalmente gratis.

Pero esto ha sido en los años recientes, muchísimo después de que alguien acusara a Héctor de robarse las cuentas. Cuando eso pasó estuvo a punto de hacer lo que casi ningún programador haría: publicar el código de la aplicación. Metafóricamente, darse un tiro en el pie.

—Algunos usuarios me dijeron que no lo hiciera —se lee en El Estornudo desde hace tres años—. Se hacía muy sencillo clonar este proyecto, y hacerle modificaciones malignas, y publicarlo como la ETK.

No lo hizo, y parece que no lo hará, incluso aunque ETK lleve más de nueve meses sin actualizarse y unos seis fuera de la Play Store. De hecho, Héctor actualmente le dedica cero tiempo a esta aplicación y a las otras 2 que hizo por su cuenta: SamWifiCu, para arreglar un problema de la Wifi cubana en teléfonos Samsung antiguos; y Una guagua, compilación de crónicas periodísticas.

“Problemas de trabajo”, justifica Héctor Cruz desde Guadalajara, México —ciudad a la que se mudó este 2019— vía Telegram.

Sin embargo, las paradojas no han cesado. Los últimos 30 mil usuarios surgieron de la nada en los pasados seis meses, precisamente, por la poca asiduidad de los usuarios cubanos a la Play Store. Prefieren el Paquete Semanal —un carpeta de un terabyte de información con shows, películas, aplicaciones, series y más—,  un sucedáneo llamado Apklis o incluso una aplicación china nombrada Zapya que hace transferencias locales de archivos por wifi. Por todas ellas, se riega ETK.

Y el principal uso que le dan muchos cubanos , el de maridaje con alguna app de mensajería, se ha colado en la dependencia que Betsy tiene de la aplicación. Quizás por bastante tiempo.

—Aquí hay un mundo de posibilidades —dice Héctor Cruz, lejos ya del dólar por hora de conexión de Wifi, de las VPN para acceder a documentación y herramientas bloqueadas, de las 13 horas diarias que pasaba programando y de las licencias congeladas gubernamentalmente por meses a informáticos privados. Ahora hace software a medida para clientes empresariales de Soltein SA. de CV.—. Viéndolo desde la perspectiva de otro lugar, en Cuba sí se pasa mucho trabajo.

—¿Y cuál es el sueño de Héctor, entonces? —pregunté.

—Uno siempre quiere prosperidad, ver crecer a sus hijos lo mejor posible, y poderle dar un futuro mejor. Solo eso. En parte porque me gusta lo que hago.

***

“Nuevos rostros de Cuba y América Latina” es una serie de 22 perfiles de jóvenes que están transformando la región desde distintos ámbitos: música, deporte, tecnología, derechos humanos, innovación, moda y más. Distintas Latitudes y la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas nos acercamos a ellos para ponerles nombre y conocer su historia.

 

Este texto fue publicado originalmente en Distintas Latitudes. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.