Escuchar música es un acto individual, íntimo. Cada uno reconstruye lo que escucha, lo resignifica.

Hoy se produce y se consume más música cada año, la industria mundial totalizó en 2017 $17.3 mil millones de dólares, según el reporte de Música Global 2018. Cuba, con sus diferencias y con una industria dividida entre lo formal y lo extraoficial no está ausente.

Cambian los lugares donde se escucha la música, los géneros y formatos en que se produce oscilan; pero el momento final el consumo persiste.