Para Abdiel levantarse de madrugada hoy no fue un problema. Desde hace días no se hablaba de otra cosa en la casa y ya hasta en la escuela el asunto del Papa y su recorrido, pero sobre todo la Misa en la Plaza, se mezclaba con mucha frecuencia en las conversaciones sobre la Liga de Fútbol o el último capítulo de la serie de moda en el “Paquete”.

Miles de jóvenes se encontraron en La Habana. El grado de su religiosidad es muy variable. Por tradición muchos, como Abdiel, son bautizados y hasta toman la primera comunión en una iglesia de barrio, hasta que el catecismo y la práctica regular de la fe pierde terreno ante los juegos y el divertimento de otra forma que practican. Pero este encuentro con Francisco no medía grados de afinidad con el dogma.

Entre la gente que encontré habían muchos residentes fuera de la capital. El sacrificio de ellos fue doble, porque para llegar a su puesto en la Plaza debieron salir desde antes de la medianoche anterior. Por eso, en el primer chance, el suelo también podría convertirse en cama.

No todo el mundo que vino a esta misa lo hizo voluntario, aunque a nadie le obligaron con presiones para venir. El asunto fue más de compulsión, de “presión social”. Si en la escuela (como la Universidad de Ciencias Informáticas, UCI) te convocan a una concentración, no está bien visto que faltes. Lo más probable es que no te pase nada, pero por si las moscas, casi nadie se arriesga.

Más que un oficio religioso solemne, lo de este domingo que amaneció medio gris y también un poco caluroso, fue un festejo y un encuentro animado para muchos. La energía positiva estaba en el aire, y por supuesto, hubo tantos flashes casi que como gente fue a escuchar al Papa.

Escenas como las de este domingo 20 de septiembre se repetirán en la oriental ciudad de Holguín, hacia donde los fieles de la otra mitad de la Isla se mueven para escuchar a Francisco. Otros jóvenes y otras historias atraerán a los lentes de los fotógrafos. A mi hoy, en La Habana, me emocionó también descubrir a estos cubanos tan iguales a otros, y tan diferentes.