Salió de Cuba como una niña y perdió la residencia permanente en su país natal. Se fue a España, con sus padres. Allí vivió 13 años y emergió como una joven graduada en Dirección y Administración de Empresas que vio en su tierra de origen la posibilidad de abrirse camino.

Marta Elisa Deus regresó para crear Deus, Expertos Contables, aunque el camino estuviera lejos de ser ideal.

“Me tuve que poner al día con las normas fiscales en Cuba para comenzar a trabajar. El permiso de trabajo inicialmente no estuvo a mi nombre porque en ese momento estaba repatriándome.

Como había salido menor de edad perdí mi residencia cubana y tuve que hacer el papeleo para volver a tener carnet de identidad”.

“En Cuba no había cultura de negocio y la contabilidad de los nuevos emprendimientos era un tema difícil para muchos”, recuerda Marta Elisa, cuya experiencia ya le permite comenzar a hablar en pasado, aunque el tema es de mucho presente.

Precisamente en la contabilidad de otros encontró su nicho de mercado.

“No fue fácil conseguir los primeros clientes, pero no nos dimos por vencidos y parece que resultó. Hoy trabajamos con restaurantes, cooperativas de construcción, diseñadores, artistas de la plástica, artesanos, empresas de jardinería, fotógrafos, programadores de aplicaciones móviles y arquitectos”.

Por lo general en los negocios hay un contador que forma parte del staff pero Deus… demostró que no es necesario tener al especialista todo el tiempo en el mismo lugar. “Un trabajador más a veces significa un problema más. Con una visita una o dos veces a la semana es suficiente para recoger la información y tener los papeles al día. Ese es nuestro estilo en Expertos Contables, además garantizamos que siempre se haga el trabajo porque no depende de una sola persona, si alguien no puede ir, otra lo remplazará, pero el cliente siempre recibirá el servicio”.

Aunque encontró un mercado que le ha permitido posicionarse como una marca con prestigio entre los servicios de contabilidad, Marta Elisa cree que una clave del éxito es no estancarse.

Foto: Claudia Rodríguez

“Nuestra propia experiencia con Deus… nos dio la idea de crear un negocio que entregara paquetes, porque en muchas ocasiones estábamos cargados de trabajo y no teníamos tiempo de ir a recoger o llevar los documentos de los clientes a los que asesoramos. Por eso pensamos que era bueno encontrar un mensajero que hiciera los envíos y recogidas por nosotros”.

Y así nació Mandao.express. “Es un servicio que existe en muchas partes del mundo, pero lo pensamos para enviar y recoger, no solo paquetes grandes, sino documentos, para agilizar trámites que por burocracia a veces demandan de más tiempo del que disponemos”.

“Confieso que nacimos pensando nada más en las empresas con capital extranjero como clientes potenciales. En Deus… a final de año recibíamos en nuestra oficina cestas de navidad que en la mayoría de los casos eran transportadas por los propios embajadores. Y eso no está bien, ¿cómo un funcionario con una agenda súper apretada va a invertir su tiempo para hacer este tipo de encargos?”.

En Cuba, el monopolio de la mensajería postal pertenecía a la empresa estatal Correos de Cuba, pero sus servicios resultan en ocasiones demasiado lentos para organizaciones e individuos que requieren soluciones a la velocidad del mundo moderno. Con la apertura a nuevos negocios privados después de 2011, una de las poco más de 200 licencias extendidas es la de Mensajero, que en este caso valida legalmente a Mandao…

“Cuando se me ocurrió la idea de la mensajería, lo primero que hice fue buscar toda la información al respecto -explica Marta-. Si algo tenía claro era que no me iba a salir del marco legal, porque íbamos a estar demasiado visibles como para pasar desapercibidos. En la Oficina Nacional de Administración Tributaria solicitamos la licencia y no hubo traba ninguna con eso porque ya existía un permiso que amparara lo que teníamos pensado”.

Andar con tranquilidad por las calles es imprescindible para Mandao.express, insiste su creadora, pues su éxito dependerá de la confianza de sus clientes, quienes les entregan documentos importantes, que en muchos casos son confidenciales.

Esta joven habla con orgullo de su nuevo negocio y aclara todo sobre su funcionamiento. Hasta el momento la empresa de mensajería, con oficina en Calle 60 y 1ra avenida en el municipio Playa, sólo cubre un sector de La Habana.

“Ojalá en algún momento podamos salir del área de la capital y cubrir todo el país, incluso, muchas personas han preguntado si no recibimos paquetes del exterior para distribuirlos en la Isla, esas son quizás pretensiones mayores que con el tiempo tal vez podamos implementar. Pero los servicios postales de ese tipo solo están permitidos para Correos de Cuba. Nosotros pensamos en un trabajo más dinámico, pero no dejamos de reconocer que sería genial abarcar mucho más”.

Foto: Claudia Rodríguez

Parecería que con dos ideas completamente funcionales ya estaría bien… pero la chica sorprende.

Entre los 500 mil cubanos con licencias para el trabajo privado hay gente con muchas ganas. “En Cuba falta conocimiento sobre cómo llevar un negocio, cómo hacerlo rentable y duradero, y muchos jóvenes tienen buenas ideas pero no saben cómo empezar, por eso la capacitación es importante si se quiere avanzar”, insiste Marta.

Para aportar un recurso en esta necesidad, la joven contadora ha creado Negolution junto a varios amigos, una revista en PDF por ahora sólo presente en internet y el Paquete Semanal.

“Entre los asistentes a los cursos de CubaEmprende confirmé que la publicación era necesaria, pero tiene que explotar más la capacidad orientadora, tiene que enseñar a manejar un negocio, cómo hacer estudios de mercados, estudios de factibilidad, hay que dar tips para que los jóvenes que se aventuran en el sector privado puedan lograr sus metas”.

“Estoy satisfecha con mi trabajo en Deus… pero mi ambición de crecer no para, se necesita tiempo para eso, pero lo voy a lograr, eso me lo ha demostrado Mandao.express y aspiro a que también lo haga Negolution”.