Las recargas son ofertas que ofrece la compañía de telefonía fija, de móvil y única de Cuba: ETECSA. ¿Cuándo fue la primera vez que recibí un mensaje anunciando recargas desde el exterior? No recuerdo. Solo sé que desde ese entonces han mutado, han cambiado de apellido, de intervalos de aparición, de forma pero se han mantenido.

No son una ciencia cierta. Son impredecibles y sorpresivas, muy pocos saben la fecha de cuándo llegarán, si ese mes es solo desde fuera o aplica desde dentro, si vienen con bono o sin bono. Aunque  las respuestas son secretos a voces, porque aunque nadie lo diga, se sabe que las recargas desde dentro no volverán y eso de los bonos llegó para quedarse.

Recuerdo cuando aparecían solo en fechas señaladas. Todos siempre sacaban cuentas y pronosticaban sus días. Entonces fallaban las predicciones y llegaba justo después de aquel fin de año que nos quedamos a medias en las felicitaciones de las 12.

La recarga, en su condición de multiplicar los panes y peces, antes, de 20 se volvía 40, para gastar con tiempo, a paso lento o desenfrenado. Luego fue impar, era más, pero esta vez con letrero de caducidad en el fondo, anunciando como en La Cenicienta, que la carroza, pasada la hora, sería calabaza.

Lo cierto es que esta suerte de oferta mantiene comunicados a muchos lo mismo con sus familiares de afuera que dentro. Representa los frijoles de quienes son enlace para aquellos que no tienen a alguien en aquellos lugares desde donde se puede recargar o para quienes simplemente deciden tomar esta opción, porque les asegura una buena manera de invertir el dinero y ver más con menos.

Llegada la hora cero hay 4 días para recargar. Entonces vemos como tiene usos: es regalo, inversión, mediador de comunicaciones, una plegaria al más allá, una promesa por cumplir, una manera de emprender, un grito en el chat de alguien, una responsabilidad, un compromiso, un alivio, una alcancía de ahorros, un pago, una retribución, una ayuda, una garantía y es también dinero.

Es bien raro explicarle a alguien que no ha vivido nunca en Cuba, que el cubano espera, con la ingenuidad de quien quiere ver personificado a los reyes magos, que un amigo, un familiar, un conocido o hasta un equivocado que puso mal el número, ponga su cuenta a disposición del saldo de su teléfono, en estos días de bonificaciones.

Las recargas alivian los problemas de comunicación, el bolsillo de quienes necesitan hacer llamadas al exterior para saber de su familia, las preocupaciones de quienes dependen de la telefonía celular para mantener su trabajo y tienen innumerables ventajas tanto para quienes recargan, como para quienes se sientan a esperar que alguien les recargue.

En cualquier parte del mundo las compañías telefónicas tienen ofertas. En cualquier parte del mundo existe más de una compañía telefónica. En cualquier parte del mundo llegan mensajes de llamadas gratis, paquetes de datos, aumento de saldo…En Cuba, cada cierto tiempo y desde cualquier parte del mundo, hay recargas.