El video viral no muestra las protestas recientes en Cuba. Las imágenes corresponden a las manifestaciones del 11 de julio de 2021 en La Habana y han sido compartidas fuera de contexto. Para entender el contexto actual, repasamos qué protestas sí se han reportado en la isla en los últimos días.
Lula Da Silva, presidente brasileño, asegura que los apagones y el hambre en Cuba son culpa de otros. El argumento es fácilmemte desmontable, incluso, con datos oficiales.
En medio de la peor crisis en décadas, Cuba enfrenta un horizonte incierto entre implosión, transición pactada o reforma autoritaria. Historiadores, politólogos, economistas e investigadores como Juan Antonio Blanco, Oscar Grandío, Rafael Rojas, Miguel Alejandro Hayes y Hilda Landrove coinciden en que el colapso —total o parcial— es hoy el escenario más probable, aunque advierten que cualquier desenlace dependerá tanto de fracturas internas del poder como de la presión externa y de la capacidad de articulación de la sociedad civil.
En las calles cubanas, la crisis no admite eufemismos. El combustible alcanza precios equivalentes a varios salarios básicos, el transporte privado duplica o triplica sus tarifas y las paradas se desbordan mientras las gasolineras permanecen vacías
El comité de asuntos exteriores de la Cámara de los Comunes de Canadá convocó a una sesión especial para abordar la crisis humanitaria en Cuba. A la audiencia fueron invitados miembros de la sociedad civil cubana para testificar ante el Parlamento canadiense, un país clave para la isla por su peso en el turismo, la inversión minera y el acceso a divisas.
La crisis en la isla se fragmenta en escenas que revelan prioridades y tensiones dentro del sistema. En paralelo, el Estado aspira a que el sector privado invierta en energía y sostenga una red eléctrica colapsada.
La quema en las ciudades de la basura que no se recolecta y los efectos nocivos para la salud son los nuevos problemas que enfrentan los cubanos hoy, problemas que se suman a la crisis generalizada del país.
«Ahora sí nos quedamos solitos aquí, trancados», se escucha en un pasillo de un edificio en Centro Habana. «Esto es como para morirse aquí adentro», le responde otra voz
Reportes de prensa internacional y datos de rastreo marítimo apuntan a que el petrolero Seahorse podría transportar gasóleo ruso con destino a la isla, aunque su destino declarado actualmente es China. Canal Caribe reportó que la cancillería rusa había emitido un comunicado sobre el envío de un buque de petróleo a Cuba escoltado por un destructor; pero la Embajada de Rusia en La Habana desmintió la existencia de la nota.
El embajador de Cuba en República Dominicana, Ángel Arzuaga Reyes, afirmó en el programa El Día, de Telesistema 11, que en la isla «a nadie se mete preso por su pensamiento. En Cuba se mete preso a quien comete delitos probados, con el debido proceso. Pero a nadie por su pensamiento o creencias». «No sé por qué se dice que en Cuba no hay libertad de expresión. El cubano opina de todo, en cualquier esquina, dentro o fuera del país», añadió. Las declaraciones del diplomático son FALSAS.
La escena diplomática que rodea hoy a Cuba no está marcada por rupturas formales, sino por matices. Las declaraciones públicas de los aliados históricos del régimen cubano mantienen el tono amistoso, pero cuando se revisan los hechos, el respaldo externo aparece medido.
La falta de combustible ya no es un rumor: es el factor que paraliza el país. En el Noticiero de la Gente te contamos cómo han vivido los cubanos la primera semana de la «contingencia».
En este video analizamos, con datos económicos y sociales, qué muestran los indicadores sobre apagones, escasez de alimentos y medicinas, contracción del PIB y éxodo masivo, y por qué la crisis actual en Cuba no puede explicarse solo por sanciones recientes, sino por problemas estructurales acumulados durante años.
Un diputado usa su cargo para justificar la represión, criminalizar la crítica y legitimar campañas del Estado, y termina desmentido por el aparato que defiende.
Sin combustibles para operar la generación distribuida y para transportar al personal de los hoteles, al régimen cubano le resulta cada vez más difícil mantener la burbuja en la que ha intentado aislar el turismo del resto de la nación.
Lejos de informar de manera transparente, las autoridades están ofreciendo información a cuentagotas, poco precisa, acompañada de la retórica de la propaganda; mientras la información más sensible y determinante sigue divulgándose en espacios cerrados, como grupos de WhatsApp, con indicaciones de mantenerla en secreto.
El libro que nació como alegato moral contra la dictadura batistiana, que fue concebido como una hoja de ruta para regenerar la vida republicana y devolver al país un horizonte de justicia, se ha convertido hoy, más de siete décadas después, en el libro más disidente que puede leerse dentro y fuera de la isla.
Cuba está tocando las puertas, probablemente, de la peor debacle en casi un siglo que pone en peligro, incluso, la sobrevivencia de la cultura, del espíritu y de la nación.
El cierre de hoteles, combinado con la incertidumbre energética y las restricciones operativas, vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad del modelo turístico cubano.
En principio, el escenario proyectado para la contingencia es de un mes, según comunicaron funcionarios a estudiantes de educación superior en la capital. Pero el panorama es incierto.
«Pagar el salario de 30 o 40 personas en otro país», dijo Fernández de Cossío, «es insignificante en comparación con el gasto militar estadounidense». Argumentó que la mayoría de los cubanos apoyaba la misión y se sentía «orgullosa de eso».
¿Qué escenarios reales se abren para Cuba si el flujo de petróleo no se restablece en las próximas semanas? ¿Puede el régimen evitar una peor emergencia energética o el colapso ya está en marcha?
Para entender hasta qué punto un corte del petróleo venezolano puede empujar a la isla a un escenario mayor de colapso, es clave mirar tres factores que hoy condicionan la crisis energética del país: la fragilidad del suministro, la falta de divisas y el deterioro del sistema eléctrico.
En medio del dolor de vivir en la Cuba de hoy: rota, desierta, enferma y en manos de un poder represivo y mordaz, puede predominar el impulso de evidenciar el desastre a través de imágenes crudas. Es una forma de mostrar lo que el Estado oculta, de dar rostro a un dolor que parece no tener fin. Sin embargo, como sociedad, es necesario cuestionarnos si la dignidad termina con la muerte, reflexionar sobre la importancia de la empatía y el respeto, y la búsqueda de soluciones a las causas que llevan a estas tragedias.
El anuncio del Minsap sobre las muertes relacionadas con la epidemia, llega tras semanas de denuncias de activistas, especialistas, y la ciudadanía en general, sobre el colapso sanitario y el incremento de muertes registradas en hospitales, funerarias y cementerios del país. Además, registros independientes advierten que el saldo es casi el triple de lo admitido oficialmente.