Renunció a las coberturas informativas y las grabaciones en estudio. Se sobrepuso al dogma social de que las madres son mejores para cuidar a los bebés y se convirtió así en uno de los pocos hombres en Cuba que han pedido una Licencia de Paternidad.

Israel Hernández Planas es un crédito bien conocido en la televisión de Santiago de Cuba y en los canales nacionales. Sin embargo, prefirió poner en pausa su carrera como reportero y permanecer en casa cuidando a su hijo.

“Los ojos son como los de su mamá y la nariz igualita a la del abuelo, espero que también saqué bastante de mí”, te suelta Israel nada más le preguntas, cómplice ya de esa manía que tienen los seres humanos de  buscar los parecidos de los niños al nacer. Hernández Planas detalla tan orgulloso a su pequeño de menos de un año, que sólo nos queda sonreír y apoyar su tesis: “creo que hasta tiene aptitudes para periodista”, dice en serio y no sabemos qué hacer.

Foto: Aracelys Avilés

“Creo que es vital la participación responsable de los padres en la atención y cuidado de sus hijos, por eso Dorellis y yo decidimos que yo fueran quien asumiera la licencia post natal. Ella está en el último año de la carrera de periodismo en la Universidad de Oriente y para que no perdiera el curso e hiciera su tesis de licenciatura, lo decidimos así. Para mí esta es una experiencia imprescindible para la educación y formación de mi hijo

Al llegar a la administración de mi centro laboral no hubo problemas, aunque cuando se consultó la Ley se percataron que no se reconoce a la madre estudiante para recibir este beneficio. No obstante, se me ayudó para adecuarme en el trabajo y poder asumir esta responsabilidad y que mi esposa pudiera graduarse según lo previsto”, comentó Israel.

“Evaluamos mucho la decisión. Yo tenía mis dudas porque el niño era muy pequeñito y pensé que iba a ser muy difícil para él asumirlo”, dice Dorellis, la joven madre. “Yo pensaba que Fabián no se adaptaría, pero fue todo lo contrario. Israel lo maneja perfectamente, todas las actividades las hace con mucha facilidad y la compenetración entre ellos es extraordinaria.”

“Al principio yo decía: cuando esté en la escuela, en cualquier momento voy a recibir una llamada de que vaya corriendo porque ha fallado algo. Esa llamada nunca llegó”, asegura Dorellis.

Desde al año 2003, bajo el amparo del Decreto Ley 234 de Maternidad de la Trabajadora, la Ley cubana reconoce el derecho de ambos padres para decidir cuál de ellos se acogerá a la licencia laboral y atenderá a sus hijos durante su primer año de vida, una vez transcurrida las etapas de licencia postnatal y de lactancia materna. Sin embargo, este cuerpo legal aún no es completo, sólo hace referencia a los derechos de la madre, y no detalla las cuestiones económica- salariales en beneficio del padre.

Foto: Aracelys AvilésEntre el 2006 y el 2014, en toda Cuba sólo 125 hombres se acogieron a este derecho. Pudieran pesar las herencias machistas que consignan prejuicios y tabúes en ambos géneros, unido a la desinformación legal.

“Para mi esta es una experiencia imprescindible para la educación y formación de mi hijo. En la manera que mujeres y hombres asumamos por igual los diferentes roles sociales: en lo laboral, personal y familiar, se construirá una sociedad mejor”, dice el periodista Israel

“Cuando yo decidí hacerlo mis compañeros de trabajo no lo entendieron y me criticaron. Todavía estamos en una sociedad patriarcal.

“Yo no conozco a otro amigo o colega que haya sacado la Licencia de Paternidad y eso para mí no determina, pero es un síntoma”.

“En nuestra familia no trasciende quién o cómo hará las labores, todo lo negociamos, lo único importante es nuestra estabilidad y conducir a Fabián por un camino desprejuiciado y feliz”.