La Habana, 17 ene.- Un encuentro organizado por el proyecto Casa Tomada MirArte y el grupo de rap Crudas Cubensis analizó qué significa ser una persona negra, queer y transexual en Cuba, desde diferentes experiencias de activismo para tender puentes y crear alianzas.

De esta manera, se promovió la unidad de diferentes activistas sociales en el enfrentamiento al problema común de la discriminación en Casa Tomada MirArte, que es el hogar de la afrofeminista Myrna Padrón, en el municipio habanero de Marianao.

“Compartimos con artistas de hip hop cubano de la diáspora y también con experiencias colombianas y cubanas que trabajamos el transformismo, la cultura queer en la vida y arte”, declaró Padrón a la Redacción IPS Cuba, sobre la cita realizada el 10 de enero.

El conversatorio concierto #Afroqueertransfeminismos en Cuba, Colombia y la diáspora unió a activistas, comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales), músicos, familiares y vecinos, para debatir y disfrutar de la música de Krudas Cubensis y Posa Suto.

Unidad antidiscriminatoria

A juicio de Padrón, son “experiencias acerca de las cuales poco se habla apenas en los medios, sobre todo de la identidad queer, que es tan invisible dentro y fuera de Cuba, como parte de la diversidad humana que somos”.

La casa, una edificación antigua que ha perdido el techo por embates de eventos meteorológicos, se convirtió en espacio cultural hace cuatro años y desde entonces las sucesivas actividades, imaginarios y visitantes han dejado sus huellas para conformar una decoración en construcción.

Un panel con una decena de expositores permitió ver y escuchar vivencias de personas mestizas y negras con identidades no heteronormativas y sus llamados a dejar a un lado fragmentación entre la comunidad afrodescendiente, en busca de avanzar en su lucha contra el racismo y la discriminación.

Según Odaimara Cuesta, de Krudas Cubensis, un grupo de rap feminista, queer, activista y revolucionario, surgido en finales de 1999 y que desde 2006 emigró, el fin es “intercambiar un poco qué hace la gente negra en la diáspora, qué hace la gente acá y las compas de Colombia”.

“En el momento que nos fuimos de Cuba, no había tantos proyectos independientes, tantos proyectos de gente negra creando, haciendo cosas y amén de las dificultades, creciéndose… Esto es inspirador”, declaró.

Otro momento del conversatorio y concierto afroqueertransfeminismos en Casa Tomada MirArte. Foto: Tomada del perfil en Facebook de Casa Tomada MirArte

Otro momento del conversatorio y concierto afroqueertransfeminismos en Casa Tomada MirArte. Foto: Tomada del perfil en Facebook de Casa Tomada MirArte

Voces desde el alma

Débora Méndez, quien fue bailarina del Conjunto Folclórico Nacional y pionera en el uso de los tambores batá en el bolero y la guaracha, agradeció las posibilidades que como mujer negra tuvo dentro del proceso revolucionario de participar en 87 giras internacionales.

Como parte del panel, la artista compartió que, sin embargo, salir del closet fue para ella como “haber estado dormida y despertarse”. Cuando solo sus hijos aceptaron su orientación sexual, se dijo: “el mundo no importa y voy con mi frente alta y me siento viva”.

Padrón indicó que no puede perderse de vista que “somos un país machista, y ese machismo, sexismo y homofobia lo que hacen es dividirnos”.

Ante ello, invitó a fortalecer la “unidad del nuevo pensamiento hacia la transformación social, a valorar lo diferente y lo diverso, para lo cual se realizan esos espacios”.

En el intercambio expusieron sus experiencias Raúl Soublett, del proyecto Alianza Afrocubana; y Nancy Cepero, artista de la plástica y cocinera vegana, de la colectiva artivista (arte y activismo) Nosotrxs.

Para Cepero, hay espacios donde se discute acerca de racialidad pero la identidad queer no es bien vista, mientras que en sitios de activismo LGBTI se evidencia racismo.  “No tiene ningún sentido, la lucha es una sola, las discriminaciones nos tienen como divididos, separados y sin llegar a revolucionar todo lo que debería ser revolucionado”, evaluó.

En su criterio, lo importante es lograr los puntos de conexión donde se entienda, entre otras tantas cosas, “la interseccionalidad y la necesidad de crecer y avanzar juntes como comunidad, pero entendiendo las necesidades específicas de todes”.

Muchos fueron los puntos de vista: la discriminación que sufren las transformistas masculinas en los escasos espacios donde pueden actuar, dominados por sus pares femeninas; el acoso a las mujeres trans por parte de la policía y las acusaciones que les hacen de que se prostituyen.

“Algunas los hacen, pero otras estamos integradas a la sociedad y queremos empoderarnos y triunfar. La discriminación con nosotras es terrible, tenemos muchas cosas buenas y experiencias lindas, pero no todos los días son espectaculares”, enfatizó Max Fonseca, de 29 años.

Para Nomi Ramírez, activista trans, “la alianza es fundamental, porque hay enemigos comunes que dividen, segmentan, seccionan, y el empoderamiento y la unión son vitales pues todos estamos transversalizados por la misma discriminación”.

Colombianas

Desde Colombia, las activistas Yes Castaño y Verónica Crispancho se refirieron a la coincidencia con su realidad y compartieron sus vivencias en una Bogotá “blanquísima y racista”, donde pese a la existencia de gran población negra se repiten las discriminaciones por color de la piel y orientación sexual.

Ante esa situación y la carencia de espacios seguros para esas comunidades, el proyecto Posa Suto, que significa “nuestra casa” en lenguaje de la ciudad de Palenque, cercana a Cartagena.

En la casa, adquirida mediante una beca, tienen un espacio para “sanar de diferentes formas, desde el arte”, con cine debates con filmes de directores negros y temas como transfobia, machismo, homofobia y feminismo negro, karaoke y noches de micrófono abierto para compartir poesía, danza, canciones y rap.

A su vez, en una barriada de la periferia, relató, iniciaron una escuela de salud sexual y reproductiva para niños y adolescentes negros exclusivamente, porque la gente mestiza ya lo tienen todo. (2020)

 

Este texto fue publicado originalmente en IPS Cuba. Se republica íntegramente en elTOQUE con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.