Hace poco menos de un año el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, reunido con cubanos residentes en Estados Unidos, dio a conocer medidas que beneficiaban a la diáspora de la isla. Lo hacía bajo la premisa de que “el gobierno de Estados Unidos cierra y Cuba abre”.

Pasado este tiempo, la intensidad de las sanciones contra el gobierno cubano que afectan directamente a la población, se ha multiplicado. Al mismo tiempo, la respuesta de las autoridades cubanas a muchas necesidades, inquietudes y viejos anhelos de los emigrados y sus familias en la Isla, siguen pendientes.

Cada vez más cubanos comprenden que una relación fluida, respetuosa de las leyes, y al mismo tiempo estrecha del país con su emigración, en todos los órdenes, fortalecería las oportunidades para que Cuba pueda, con la mayor independencia posible de potencias y aliados extranjeros, salvar la crisis actual.

Muchos interpretan que el acercamiento efectivo a la emigración cubana sería una buena señal. ¿Qué está pendiente?

1-Homogeneizar las categorías migratorias de cubanos en el exterior

Ciudadanos cubanos, la Patria y la Constitución

En términos de derechos, los cubanos residentes en el exterior están divididos y subdivididos (aunque estas clasificaciones son más bien operativas y no están legalmente determinadas).

Estas serían los Emigrados Cubanos antes de la reforma migratoria de 2013, los Cubanos Residentes en el Exterior (CRE) que salieron del país después del 2013 y conservan derechos de residencia si entran a Cuba nuevamente antes de los 24 meses y por último los cubanos con Permiso de Residencia en el Exterior (PRE). Estos últimos tienen otro tratamiento y no necesitan reingresar al país a los dos años.

Sería útil y de justicia reconocer derechos y tratamientos iguales a todos los cubanos que viven fuera del país.

¿Podría el gobierno mejorar las condiciones del pasaporte cubano?

2- Simplificar los trámites burocráticos y costos para la obtención del pasaporte cubano

Para viajar a Cuba todos los cubanos emigrados o residentes en el exterior deben contar con un pasaporte cubano actualizado, no importa a qué grupo migratorio pertenezca o si cuenta con una segunda ciudadanía. Pero la obtención de ese pasaporte, uno de los más caros del mundo, no es igual para todos los emigrados y resulta sumamente engorroso y lento el proceso, sobre todo en Estados Unidos.

Las propuestas van desde eliminar las prórrogas que deben realizarse cada dos años, a ampliar la fecha de validez (actualmente 6 años) a al menos 10 años.

Otros emigrados proponen la alternativa de poder entrar con su segundo pasaporte del país del que son ciudadanos y así evitar el proceso de obtención de un documento legal de un país en el que ya no residen. Por ejemplo, un emigrado en Estados Unidos desde los años sesenta está obligado a sacar su pasaporte cubano para ingresar a la isla, aún cuando lleva 60 años en ese país y es ciudadano del mismo.

Esto podría facilitar y aumentar los viajes de la comunidad cubana a la isla, lo cual generaría ingresos al país y contribuiría a la unificación de las familias cubanas en ambas orillas.

3- No eliminar la residencia cubana a los dos años de ausencia

A raíz de la reforma migratoria que entró en vigor en enero de 2013, el hecho de haber admitido que durante dos años fuera posible mantener la residencia sin vivir en la isla, fue un gran paso de avance. Ha permitido que muchos cubanos no rompan sus vínculos básicos con su país a pesar de vivir en el extranjero. Pero los obliga a regresar, a veces sin tener cómo hacerlo –los obstáculos principales suelen ser la falta de recursos para financiar un viaje o las exigencias en los tiempos de trámites migratorios en los países de acogida. ¿Cuántos cubanos han perdido su residencia en Cuba esperando obtener la residencia en su nuevo país?

Dos años es un período de tiempo todavía muy corto para aquellos que se aventuran a buscar fortuna en otros países pero quisieran mantener sus vínculos legales, negocios, propiedades, etc., que solo están habilitados para residentes legales en Cuba. Dos años es un lapso muy corto para quienes sueñan con poder invertir en negocios y de esa forma ayudar a sus familias y participar en la reconstrucción del país.

Ampliar ese período de tiempo a cinco años, por ejemplo, dejaría un margen mucho mayor para que las personas planifiquen su estatus legal y no pierdan los derechos y deberes en Cuba.

Emigrados cubanos y debate constitucional

4- Participación política y voto desde el exterior

En el pasado referendo constitucional, por primera vez los cubanos residentes en el exterior con un pasaporte cubano válido pudieron participar en el debate y ofrecer sus opiniones/modificaciones a los artículos de la propuesta constitucional.

Sin embargo, desde el exterior no se pudo votar en el referendo, ni siquiera los cubanos que mantenían su residencia en la isla, excepto quienes estaban en misiones oficiales o diplomáticas. Garantizar los derechos políticos de aquellos que todavía conservan residencia en la isla pero por diversos motivos se encuentran en el exterior, sería una manera de integrar a los cubanos todos en la toma de decisiones de su país.

El gobierno cubano invita a sus ciudadanos a invertir… ¿de verdad?

5-Promover la inversión de cubanos residentes en el exterior

Aunque la Ley de Inversión Extranjera incluye a los cubanos como posibles inversores, no existen casos que sustenten la aprobación efectiva y regular de los proyectos que se proponen desde la emigración, sobre todo de Estados Unidos.

Muchos cubanos desean que se creen los incentivos y las garantías para la inversión del capital que los emigrados quisieran poner a disposición de su propio país y sus comunidades.

 

Este texto fue publicado originalmente en OnCubaNews. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.