Aunque tiene formación de actriz y una carrera en el teatro, fue un pequeño papel en el show televisivo de Antolín el Pichón la primera señal de que esta joven entraba al mundo del humor. Venecia Feria, hoy cada vez más conocida, apela a su capacidad para mutar en escena como el mejor recurso para abrirse camino en un mundo de hombres.

Pocos imaginan que detrás de la viejita que representa Venecia Feria en el espectáculo humorístico 120 Enterabay se esconda una bella actriz, de 26 años. Venecia estudió actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y dirección de fotografía en el Instituto Superior de Arte (ISA), y por pura casualidad llegó al grupo humorístico Etcétera. El humor, dice ella, tocó a su puerta.

“El grupo Etcétera había llegado a Holguín y ahí conocí a Eider Luis Pérez, el director del grupo, que me invitó un día a participar en un espectáculo que se llama Nosotros en la casa y allí hice un personaje pequeñito.”

Quedó atrapada por la comedia. Era un deseo que traía de la academia. Ella misma se ideó un personaje que revolucionaría la escena humorística cubana.

“Tenía un personaje de viejita que había hecho en la escuela. Lo hice en una prueba de actuación cuando estudiaba y le dije al director que me gustaría hacerle un texto a ese personaje como comedia porque nunca había hecho ese tipo de teatro. Lo utilicé como un reto, y Eider escribió el monólogo para la viejita”.

Foto cortesía de la entrevistada

Los reconocimientos aparecieron con esta primera incursión. En cinco años la joven actriz ha ganado premios en actuación femenina, en texto llevado a la escena, en monólogo, dos premios Caricato y  varios premios Aquelarre que ha conquistado con su grupo.

Llama la atención que en un país que cuenta con excelentes actrices, muy pocas se han dedicado a hacer reír al público.

“Conozco otras mujeres que hacen humor como Mireyita Abreu de Caricare, Yasnay Ricardo de Komotú, Aleanys Jáuregui que encarna el personaje de Cuqui la Mora, y recientemente se incorporó otra actriz a Komotú pero en realidad somos muy pocas. Este es un fenómeno que tiene que ver con que el hombre ha representado a la mujer y ha tomado ese lugar.”

Los hombres no le han quitado ese rol a las actrices, las mujeres se lo ha cedido

“En el caso de las mujeres, que no es mi caso, existen muchos prejuicios. A la mujer no le gusta verse fea, verse ridícula por así decirlo. He hecho desde una Miss Universo, una niña y hasta una vieja. No creo que para uno hacer reír tenga que verse fea. Por ejemplo yo hago una Miss Universo que es una mujer bella perfecta, y sin embargo es algo humorístico por las cosas que dice, por la falta de preparación intelectual que tiene. Las mujeres pueden hacer humor. Nos hemos  acostumbrado a ver al hombre haciendo de mujer y se ha seguido ese rol en la escena.”

En una apuesta arriesgada el Centro Promotor del Humor decidió representar una obra solo para mujeres titulada Casting en 4. Un hecho inédito en el humor cubano, donde Venecia tuvo su lugar.

“Cuando oí la propuesta me pareció muy bien. Solo había trabajado con Etcétera y necesitaba hacer cosas diferentes. No sabía la magnitud que iba a tener. No había concientizado el hecho de que éramos las cuatro mujeres del centro y nunca se había hecho esto.”

Foto cortesía de la entrevistada

“El espectáculo puede seguir creciendo pero tenemos algo en contra porque somos de diferentes provincias. Resulta muy difícil reunirnos y ensayar. Ojalá se puedan seguir haciendo obras de teatro humorísticas protagonizadas solo por mujeres.”

La joven actriz no quiere encasillarse. Ambiciona asumir roles diferentes en la actuación y sueña con retomar el audiovisual.

“Quisiera hacer textos de otras personas y no solo de Etcétera aunque no pienso abandonar el grupo. Probarme con otros textos. Pretendo hacer un unipersonal de 45 minutos o una hora.”

“Quiero trabajar el humor en el audiovisual como realizadora. Hice varios cortos humorísticos durante la carrera y quedó esa inquietud. Quisiera preparar un corto y presentarlo en la beca de la Asociación Hermanos Saíz, para financiarlo. Estoy escribiendo una historia. Tengo inquietudes y quiero decir algunas cosas. En dependencia de la complejidad del corto me buscaría una persona que tenga mi misma visión para que hiciera la dirección pero al menos lo escribiría y lo actuaría.”

Venecia, como la ciudad italiana, tiene muchas caras y se abre camino, un poco más, cada vez.

Foto cortesía de la entrevistada