Estado Socialista de Derecho: ese es el concepto acuñado por la recientemente proclamada Constitución de la República de Cuba para calificar al Estado Cubano.

En el Glosario del anteproyecto de carta magna, se aclaraba que ese concepto se refiere a un modelo de Estado que se rige por el acatamiento a lo establecido en la Constitución y por el resto de las disposiciones normativas que conforman el ordenamiento jurídico.

Para lograr el respeto institucional de la Ley, es preciso contar con un sistema de producción de normas jurídicas coherentes; un sistema en el que la participación popular o, al menos, la influencia ciudadana, sea un elemento dinamizador en la generación de leyes que satisfagan las inquietudes sociales más acuciantes.

Es imprescindible también la existencia de instituciones que sirvan para defender los derechos ciudadanos ante la intervención del Estado.

Muchos son los caminos que deben desandarse en Cuba para alcanzar la aspiración de ser un Estado de Derecho, aunque sea socialista. Como paso inicial, el pueblo tiene que creerse depositario de la soberanía e instruirse. Instruirse, políticamente hablando, para poder comprender el real alcance de términos como soberanía, república o democracia. Instruirse para comprender que en una República las leyes deberían construirse con transparencia y deben ser pensadas para no discriminar a ningún ciudadano.

Es preciso que el pueblo cubano se instruya para poder participar con actitud cívica.

En elTOQUE hemos dado algunos pasos para promover mayor civismo entre los cubanos. La cobertura del proceso de reforma constitucional, que tuvo como resultado el especial multimedial La Cuba que viene, constituyó el ejercicio más completo que desde nuestras plataformas hemos realizado en ese sentido, hasta el momento. Sin embargo, sentimos que nos queda mucho por hacer.

La Constitución ha dibujado un nuevo modelo de Estado y con él nuevas dinámicas que configuran la idea de país que algunos quieren para el futuro. Pero también es una Constitución que no fue apoyada expresamente por cerca de dos millones de ciudadanos, y con ellos tendrá que convivir.

En los próximos dos años todos los cubanos que disientan del modelo propuesto y entiendan que la Patria es una sola, necesitarán articularse para que sus intereses también estén reflejados en las normas complementarias de la carta magna.

Recién ha comenzado un “proceso legislativo” que supondrá cambiar más de 60 normas legales. El resultado de ese proceso legislativo, en el que al parecer no todas las propuestas serán discutidas públicamente en la Asamblea Nacional, permitirá evaluar si realmente se ha avanzado en materia de institucionalidad y de derechos en Cuba, y si estamos viviendo en el Estado que propone la nueva Constitución.

Para acompañar ese proceso, para aportar a la imprescindible educación cívica del pueblo cubano y para construir desde el inicio, y no en la meta, hoy lanzamos esta nueva sección: elTOQUE Jurídico.

Háganla suya.

 

educación cívica

Primera propuesta:

¿Cómo será a partir de ahora la actividad legislativa?

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