Autor

Jorge Fernández Era
Periodista, escritor, editor y corrector. Perteneció al grupo humorístico Nos y Otros
«El telurismo ocurre cuando la naturaleza no es solo un decorado, sino un personaje más que domina la vida de las personas. Es un tema fuerte en la literatura hispanoamericana: los personajes suelen luchar contra una naturaleza salvaje que los atrapa y los transforma. Pongamos por caso a los especialistas de Etecsa que ejecutaban pruebas en la red de telecomunicaciones: es salvaje que no te traigan la merienda, que estés tres días sin luz eléctrica o que lleves una semana tratando de conseguir un pomo de aceite».
«—Poco faltó para que Marxlenin hablara del eclipse del día 12, víspera del 13.
—¿Y eso, científicamente, qué tiene que ver con el Comandante?
—Preludio del Centenario: la sombra de Fidel oscureciendo el astro rey».
Jorge Fernández Era lleva al absurdo el culto oficial a Fidel Castro a través de una conversación que desmonta, con humor y doble sentido, la épica construida alrededor de su figura.
«La falta de dinero es tan efectiva como siempre, las empresas estatales siguen como que perdidas, y los productos, para que estén caros, no tienen que ser considerados de primera». Jorge Fernández Era convierte el anuncio de las 176 medidas económicas en un diálogo cargado de ironía sobre décadas de trabas, decretos y promesas de desarrollo.
Jorge Fernández Era convierte el humo de la termoeléctrica Antonio Guiteras en materia prima para desmontar, con ironía, el lenguaje triunfalista de la prensa oficial y las explicaciones sobre la crisis energética. «Hay cosas que tienen más de seis décadas, no han funcionado nunca, pero se insiste en mantenerlas en pie».
«Hice de la utopía la base de todo». Jorge Fernández Era imagina una entrevista con Miguel Díaz-Canel en la que las recientes promesas de transformación económica desembocan en una confesión tan absurda como verosímil.
«Ya: cuando la empresa eléctrica amplifica su campaña de apagones… todo eso no es el caos, sino una "percepción" mía». A partir del concepto de «epifenómeno», Jorge Fernández Era apunta su sátira a la propaganda de Granma, donde los apagones y la precariedad cotidiana pueden terminar reducidos a un problema de percepción.
«Pronto (aseguró a USA Today El Cangrejo) los cubanos podrán encontrar en Cuba todo aquello que buscan en otros países». ¿Se refiere al secuestrado peso cubano?
Jorge Fernández Era parte del relato de un jubilado que, tras cobrar su pensión en billetes de cinco pesos, descubre que ni siquiera puede usarlos para comprar el pan del almuerzo. Con su sátira habitual, desmonta los discursos oficiales sobre el contrato social, las pensiones y los supuestos cambios del sistema.
Jorge Fernández Era escrutiña con su acostumbrada sátira los homenajes desbordados de la prensa estatal tras la muerte de Ramiro Valdés, contraponiendo la épica oficial con un legado marcado por la represión.
«Bastante que el excelentísimo presidente de la República declare que “Cuba resiste heroica y creativamente, pero sufre hace demasiado tiempo un castigo bárbaro, inmerecido, insoportable”. Imagino se refiera a su pertinaz presencia».
La sátira de Jorge Fernández Era
«En apoyo a nuestro presidente y en repudio a la traicionera campaña que reniega del respeto que merecen las hermosas canas del “abanderado de la resistencia creativa”, una de las principales casas de moda del mundo acaba de declarar que “la tendencia global, la alta costura y el lujo los define hoy Díaz-Chanel"».
La sátira de Fernández Era
«—“Para llevárselo, tendrían que buscar un helicóptero de once millones de asientos con que no cuenta el Pentágono”. ¡Aceptan que todos los cubanos desean irse!»
La sátira de Jorge Fernández Era.
Jorge Fernández Era desarma con sátira el culto político alrededor de Raúl Castro, los elogios desmedidos de la UJC y las visitas triunfalistas de Díaz-Canel a fábricas y ministerios mientras el país sigue sin combustible, alimentos ni respuestas.
En esta edición de su columna semanal de sátira, Jorge Fernández Era convierte la reducción de rutas, el colapso energético y la jerga burocrática en una tragicomedia donde viajar de La Habana a San Pablo de Yao parece una expedición intercontinental.
«Cuba tiene el deber de cuidar de sus moscas, de brindarle al mundo animal las garantías para sostenerse. Te pones a fumigar y cercenas el desarrollo de millones de larvas que tienen el mismo derecho que tú a existir».
La sátira de Jorge Fernández Era, a propósito de la crisis persistente en la recogida de basura.
Autores

Jorge Fernández Era
Periodista, escritor, editor y corrector. Perteneció al grupo humorístico Nos y Otros
«El telurismo ocurre cuando la naturaleza no es solo un decorado, sino un personaje más que domina la vida de las personas. Es un tema fuerte en la literatura hispanoamericana: los personajes suelen luchar contra una naturaleza salvaje que los atrapa y los transforma. Pongamos por caso a los especialistas de Etecsa que ejecutaban pruebas en la red de telecomunicaciones: es salvaje que no te traigan la merienda, que estés tres días sin luz eléctrica o que lleves una semana tratando de conseguir un pomo de aceite».
Jorge Fernández Era convierte el humo de la termoeléctrica Antonio Guiteras en materia prima para desmontar, con ironía, el lenguaje triunfalista de la prensa oficial y las explicaciones sobre la crisis energética. «Hay cosas que tienen más de seis décadas, no han funcionado nunca, pero se insiste en mantenerlas en pie».
«Pronto (aseguró a USA Today El Cangrejo) los cubanos podrán encontrar en Cuba todo aquello que buscan en otros países». ¿Se refiere al secuestrado peso cubano?
«Bastante que el excelentísimo presidente de la República declare que “Cuba resiste heroica y creativamente, pero sufre hace demasiado tiempo un castigo bárbaro, inmerecido, insoportable”. Imagino se refiera a su pertinaz presencia».
La sátira de Jorge Fernández Era
Jorge Fernández Era desarma con sátira el culto político alrededor de Raúl Castro, los elogios desmedidos de la UJC y las visitas triunfalistas de Díaz-Canel a fábricas y ministerios mientras el país sigue sin combustible, alimentos ni respuestas.
«—Poco faltó para que Marxlenin hablara del eclipse del día 12, víspera del 13.
—¿Y eso, científicamente, qué tiene que ver con el Comandante?
—Preludio del Centenario: la sombra de Fidel oscureciendo el astro rey».
Jorge Fernández Era lleva al absurdo el culto oficial a Fidel Castro a través de una conversación que desmonta, con humor y doble sentido, la épica construida alrededor de su figura.
«Hice de la utopía la base de todo». Jorge Fernández Era imagina una entrevista con Miguel Díaz-Canel en la que las recientes promesas de transformación económica desembocan en una confesión tan absurda como verosímil.
Jorge Fernández Era parte del relato de un jubilado que, tras cobrar su pensión en billetes de cinco pesos, descubre que ni siquiera puede usarlos para comprar el pan del almuerzo. Con su sátira habitual, desmonta los discursos oficiales sobre el contrato social, las pensiones y los supuestos cambios del sistema.
«En apoyo a nuestro presidente y en repudio a la traicionera campaña que reniega del respeto que merecen las hermosas canas del “abanderado de la resistencia creativa”, una de las principales casas de moda del mundo acaba de declarar que “la tendencia global, la alta costura y el lujo los define hoy Díaz-Chanel"».
La sátira de Fernández Era
En esta edición de su columna semanal de sátira, Jorge Fernández Era convierte la reducción de rutas, el colapso energético y la jerga burocrática en una tragicomedia donde viajar de La Habana a San Pablo de Yao parece una expedición intercontinental.
«La falta de dinero es tan efectiva como siempre, las empresas estatales siguen como que perdidas, y los productos, para que estén caros, no tienen que ser considerados de primera». Jorge Fernández Era convierte el anuncio de las 176 medidas económicas en un diálogo cargado de ironía sobre décadas de trabas, decretos y promesas de desarrollo.
«Ya: cuando la empresa eléctrica amplifica su campaña de apagones… todo eso no es el caos, sino una "percepción" mía». A partir del concepto de «epifenómeno», Jorge Fernández Era apunta su sátira a la propaganda de Granma, donde los apagones y la precariedad cotidiana pueden terminar reducidos a un problema de percepción.
Jorge Fernández Era escrutiña con su acostumbrada sátira los homenajes desbordados de la prensa estatal tras la muerte de Ramiro Valdés, contraponiendo la épica oficial con un legado marcado por la represión.
«—“Para llevárselo, tendrían que buscar un helicóptero de once millones de asientos con que no cuenta el Pentágono”. ¡Aceptan que todos los cubanos desean irse!»
La sátira de Jorge Fernández Era.
«Cuba tiene el deber de cuidar de sus moscas, de brindarle al mundo animal las garantías para sostenerse. Te pones a fumigar y cercenas el desarrollo de millones de larvas que tienen el mismo derecho que tú a existir».
La sátira de Jorge Fernández Era, a propósito de la crisis persistente en la recogida de basura.
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