Miguel Hernández y Ernesto Figueredo son dos apasionados de la economía social y solidaria. Hace tres años decidieron aventurarse en el trabajo por cuenta propia y empezaron su negocio de asesoría para pequeños emprendedores. Luego de un tiempo compartiéndose entre su iniciativa y sendos empleos estatales, decidieron renunciar y formar su propio equipo: GESTAR, una idea que debería llegar con personalidad jurídica propia de una cooperativa.

Por: Lianet L. López

Pero su expediente de constitución como ese tipo de empresa fue rechazado por no ajustarse al “objeto social”. Según la legislación cubana el alcance de su emprendimiento excede lo establecido para formarse como cooperativa no agropecuaria (CNA) de servicios contables y financieros. 

Miguel, quien hasta hace muy poco tiempo laboraba en el Banco Popular de Ahorro en Camagüey, no entiende por qué tienen que limitarse solo a esos servicios, muy parecidos a la “contabilidad forense” acostumbrada en la empresa estatal, cuando ellos tienen diseñado todo un esquema que va desde la incubación del negocio hasta el acompañamiento a corto, mediano y largo plazo.

Foto: George Galván

“Cuando preparamos el expediente para la solicitud de la conformación de la cooperativa, teníamos claro que no pensábamos limitarnos a llevar la contabilidad de los clientes; no queremos ser meros procesadores de datos. Pensábamos en aprovechar también la parte de evaluación de inversión, de asesoría financiera, pues sabemos que la mayoría de la gente está empezando sus negocios sin un mínimo de cultura empresarial”, detalla.

“GESTAR quiere dar asesoría en muchas áreas de una organización, teniendo en cuenta siempre el impacto económico, social y medioambiental”, explica el joven profesional de 31 años. Pero no le escuchan.

El primer escollo debieron sortearlo en el Consejo de Administración Municipal, un órgano subordinado al gobierno del municipio de Camagüey, donde desconocían incluso la existencia de esa categoría de “servicios contables y financieros” para la gestión cooperativa, aunque ya se han aprobado seis en el país.

Miguel cree que existen funcionarios a nivel de base o intermedio que hacen valer su opinión muy personal en la aplicación de ciertos reglamentos y son ellos los que están frenando la voluntad del país para el desarrollo de nuevas formas de gestión.

“A nosotros nos entregaron una planilla donde decía que el objeto social de la CNA era solamente brindar servicios contables y financieros pero, ¿dónde está la base legal de ese documento? Nunca nos lo dijeron, y finalmente la Dirección Provincial de Finanzas y Precios acuñó el rechazo a la petición”, comenta este licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Camagüey y máster en Desarrollo Regional.

“Uno de los principales problemas del trabajo por cuenta propia es que la dinámica social es más rápida que la capacidad gubernamental para legislarlo todo minuciosamente”, aseveran.

“Constantemente están surgiendo ideas nuevas y necesarias que se frustran o se desarrollan de manera ‘alegal’, porque no pueden ajustarse al estrecho alcance de las figuras aprobadas, y eso resulta absurdo”, comenta el colega de Miguel, Ernesto, quien laboraba antes en la delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Camagüey.

Para seguir en el mercado laboral, estos jóvenes cuentan, cada uno, con dos patentes, la de tenedor de libros y mecanógrafo uno, y también tenedor de libros y organizador de eventos el otro. Con la cobertura de esas actividades específicas pueden cubren gran parte de los objetivos de GESTAR.

Foto: George Galván

“Uno de los servicios que prestamos es la confección de los expedientes para solicitar la aprobación de cooperativas no agropecuarias, sin embargo eso no lo deberíamos hacer, por tanto le cobramos al cliente solo por la impresión de ese documento y no, supuestamente, por su contenido”, describe Ernesto lo que parece más una obra del surrealismo que la cotidianidad en negocios como los de GESTAR

Muchos son los negocios privados hoy en Camagüey que muestran salud gracias a GESTAR, algunos incluso a los que salvaron de caer en la quiebra. Para los dos asesores líderes de ese emprendimiento es importante que sus clientes ganen dinero, pero también que hagan a la comunidad partícipe de su éxito.