Hola, amig@s, la foto de la profesora que dio la bienBenida (sic) a sus estudiantes al nuevo curso escolar (no sabemos si en un intento de “cogerlos de atrás para adelante” o si con falta de ortografía inconsciente) se hizo viral en las redes sociales esta semana.

Al mismo tiempo, otro fenómeno gana en popularidad: los “durakos”, quienes, por su presencia, las imágenes que comparten y su atípica forma de escribir, nos impulsaron a dedicar esta edición de Xel2 a la escuela cubana y a las carencias de un sistema educativo que se vuelve cada vez menos efectivo.

“La foto de la profesora” y los memes que generó, eclipsaron a otros que se habían hecho populares en los últimos días entre los usuarios de internet en nuestro país, pues semanas antes, los “durakos” fueron noticia con una foto en un cementerio.

Esta nueva tendencia nos ha llegado en gran medida a través de las letras y videos clip de géneros de música urbana como el trap y el reguetón puertorriqueños. A través de las canciones se han hecho populares maneras de hablar y gestos propios de paradigmas y estrellas del momento.

Los “durakitos” están entre nosotros: en las calles y en las escuelas con sus distintivos peinados y sus bocinas, en las redes sociales haciendo significativos “aportes” al idioma de Cervantes y escandalizando a trocha y mocha.

En lo particular creo que se hace necesario elevar la calidad de los productos y contenidos de entretenimiento destinados a los más jóvenes, de lo contrario, estas tendencias que deforman el lenguaje y las conductas sociales seguirán ganando terreno. No se trata de convertirnos en una sociedad conservadora que mire con sospecha todo lo que llegue de afuera o señalar de extravagante algo que no entendemos o no queremos entender; se trata de apoyar propuestas culturales y de entretenimiento de calidad dirigidas a esos grupos.

No olvidemos que el reguetón, el trap, la llamada música urbana en general, son expresiones populares y un reflejo de sectores que han sido marginados.

Esperamos que disfruten de nuestros dibujos y nos vamos con un saludo a los durakitos que nos leen, si es que alguno nos lee 😉

Wimar Verdecia Fuentes.