Los vendedores de pizzas en la sureña ciudad cubana de Cienfuegos han decidido emplear galletas de sal en sustitución de papel o cartón desechables como aditamentos para llevarse en las manos el alimento recién sacado del horno.

La “solución” fue adoptada desde que este 7 de mayo entró en vigor una medida del Consejo de la Administración Municipal (CAM) que prohíbe “(…) de manera provisional, la venta de pizzas con papeles para la población”.

La prohibición sólo se aplica para las céntricas calles San Carlos y el Paseo del Prado, dos de las arterias peatonales y comerciales de la urbe localizada a 210 kilómetros al sureste de La Habana.

Esta disposición, firmada por la Secretaria del CAM, Diana Serpa Díaz, también autoriza “(…) a los titulares la búsqueda de variantes y alternativas que posibilite (SIC) la venta de este producto tan demandado para la población, sin que les afecte la patente que poseen (…)”.

Texto de la medida aprobada por el Consejo de la Administración Municipal de Cienfuegos. Foto: El Toque

Texto de la medida aprobada por el Consejo de la Administración Municipal de Cienfuegos. Foto: El Toque

Y variantes buscaron los vendedores de pizzas, sobre todo para satisfacer a los clientes que no disponen de tiempo para sentarse a comer un producto que integra la dieta básica de los cubanos, por su rápida preparación y relativo bajo precio.

Las muy conocidas “galletas de sal”, comercializadas en la red de mercados IDEAL, del ministerio de Comercio Interior, han demostrado cierta utilidad como “aislantes térmicos”, indican los vendedores.

Una consecuencia inmediata del nuevo uso de las galletas de harina de trigo como papel o cartón, ha sido la repentina subida de precio de las pizzas, pues de 7 pesos cubanos (CUP) unos 35 centavos de dólar (USD) que costaba en estos locales la variante “napolitana” (con queso y salsa de tomate) ahora se ha incrementado hasta 10 pesos (CUP).

“Hay que incluir el costo de las galletas”, se defendió uno de los vendedores consultados, que prefirió no decir su nombre.

El mismo dependiente, sin embargo, no tuvo respuesta para la pregunta de que si por acudir con un protector térmico propio (por ejemplo, servilletas) los clientes podrían conseguir una rebaja hasta el precio original de 7 pesos.

Compradora que llevó sus propias servilletas para tomar las pizzas calientes. Foto: El Toque

Compradora que llevó sus propias servilletas para tomar las pizzas calientes. Foto: El Toque

La medida del Consejo de la Administración Municipal cienfueguero pretende poner coto a una situación que generaba malestar entre los lugareños: el aumento de papeles regados por el piso en las céntricas avenidas, por donde transitan miles de personas cada día.

La tradicional imagen de la “ciudad más limpia de Cuba” ha quedado comprometida en los últimos años, por un aumento notable no solo de papeles en el suelo, sino también de vertimientos albañales por los registros del alcantarillado, construido en la primera mitad del siglo XX para una ciudad de casi 50 mil habitantes menos.

La opción, sin embargo, no ha sido instalar más cestos de basura públicos, ni indicar a los inspectores del propio gobierno local que exijan de los ciudadanos el cuidado de echar el papel resultante de su alimento en bolsas y cajas de cartón ubicadas en las afueras de las pizzerías.

La disposición provisional apunta, aparentemente, a “cortar el problema” antes de que aparezca.

No obstante, además de malestar e incredulidad entre los compradores y vendedores del Prado cienfueguero, la medida no parece estar surtiendo el efecto deseado, pues nuestra cámara pudo captar restos de galletas en el suelo, tal como antes quedaban los papeles y cartones que dieron origen a la medida.

Pizzas en el suelo de la ciudad. Foto: El Toque

Pizzas en el suelo de la ciudad. Foto: El Toque

Cierto es que las galletas probablemente se bio-degradarán más rápido que los productos de celulosa que buscan sustituir, pues podrán ser ingeridas de manera más fácil por las ratas, hormigas y cucarachas que habitan en los desagües y aceras de la llamada Perla del Sur.

Cartel colocado por una de las pizzerías privadas en Cienfuegos. Foto: El Toque

Cartel colocado por una de las pizzerías privadas en Cienfuegos. Foto: El Toque