Un grupo de profesores universitarios y ciudadanos cubanos ha lanzado una carta abierta dirigida al gobierno de la República, para manifestar su “(…) rechazo a que el derecho universal a la educación, al trabajo y la protección contra toda forma de discriminación consagradas en la Constitución cubana, se continúen violando en las universidades del país con cada persona expulsada de las mismas por razones políticas.”

Catorce cubanos con diferentes grados científicos son los primeros firmantes del documento, el cual denuncia la ausencia de una comunicación del Gobierno cubano “(…) que lo distancie de este pronunciamiento que hace abierta apología a la discriminación.”

La carta hace referencia al texto “Ser profesor universitario”, de la viceministra primera de Educación Superior, Martha Mesa Valenciano, que fue publicado en el sitio oficial del MES y republicado por el portal Cubadebate. En ese documento, la funcionaria (y miembro del Consejo de Estado) afirma: “El que no se sienta activista de la política revolucionaria de nuestro Partido, un defensor de nuestra ideología, de nuestra moral, de nuestras convicciones políticas, debe renunciar a ser profesor universitario.”

Intelectuales y académicos reconocidos como Julio César Guanche, Julio Antonio Fernández Estrada, Rafael Rojas y Armando Chaguaceda, integran el grupo de firmantes que consideran que “(…) Las palabras de la viceministra vulneran la recién aprobada Carta Magna. También desconocen los artículos 18 y 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI y otros tratados y convenios en el ámbito educativo que reconocen la libertad académica y la autonomía universitaria como condiciones indispensables para una universidad de calidad, plural, comprometida socialmente, democrática e inclusiva.”

“Ante el aumento de medidas discriminatorias y punitivas hacia profesores y estudiantes por motivos políticos que se ha vivido en los últimos años en las universidades cubanas, y la posibilidad de que un documento empobrecedor éticamente pueda servir de base para institucionalizar la comisión de actos lesivos a derechos humanos, reclamamos al gobierno cubano el cumplimiento de la legalidad de nuestro país, los protocolos y pactos internacionales de los que es parte y que honre sin distinciones, ni condicionamientos, los principios humanistas en los que debe fundarse la educación superior”, señala el grupo integrado también por los doctores Alina Bárbara López Hernández, René Fidel González García, Johanna Cilano Peláez y Carlos Manuel Rodríguez Arrechavaleta.

En la lista inicial de firmantes figuran, de igual forma, José Raúl Gallego Ramos, Omara Isabel Ruiz Urquiola, Edgar Soberón Torchia, Alejandro Rosales Trinchet, Osmani Suárez Rivero y Lisabell Sánchez Somonte. Excepto Omara Ruiz Urquiola, los otros firmantes no se encuentran actualmente en instituciones de la Educación Superior cubana.

El texto de la viceministra Mesa Valenciano ha generado lo que los firmantes llaman un “inédito alud de críticas”, provenientes también de profesores y estudiantes actualmente empleados o matriculados en los centros bajo gestión del MES.

Pero, al mismo tiempo, ha obtenido la réplica y el apoyo público de los perfiles oficiales de instituciones como la Universidad de Camagüey y, más recientemente, de la rectora de la Universidad de Oriente, quien, mientras anunciaba la próxima discusión de las palabras de Mesa Valenciano en un claustro con todos los profesores, aportaba su propia definición de lo que es ser profesor universitario en Cuba hoy:

“(…) si tuviera que expresar lo que debe ser un profesor universitario en CUBA diría.

Ser un profesional políticamente comprometido con la ideología de la Revolución cubana, educador por naturaleza, con profunda sensibilidad humana y coherencia entre su actuar y pensar.”

La carta íntegra puede ser consultada aquí

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