Hola, amig@s:

Vuelve nuestro equipo con su mirada gráfica sobre las nuevas medidas económicas del gobierno, encaminadas a recaudar divisas. El pasado 15 de octubre en el espacio televisivo Mesa Redonda, se informó sobre la apertura de tiendas para la venta e importación de determinados productos en USD y, todo esto, como era de esperar, inició un gran debate en diversos espacios sociales del país.

Muchos han alertado que estas medidas entran en contradicción con los lineamientos del PCC que indicaban la necesidad de ir encaminando la economía cubana en busca de eliminar la doble moneda y al parecer en estos momentos vamos en dirección contraria. Si bien el ministro de Economía dejó claro que está previsto que el USD no circulará en efectivo, tampoco se explicó de qué manera piensan detener la especulación y la comercialización de los dólares en la calle.

A mi modo de ver, la medidas tomadas por el gobierno exponen una contradicción entre la económia nacional y la política. En primer lugar, dejan claro que reconocen la brecha existente de diferentes sectores o clases dentro de nuestra sociedad cubana actual, crean un mercado enfocado a un segmento de la población que mayormente tiene ese nivel gracias a las remesas de los cubanos que han emigrado. Por esta misma razón, la dificultad de conseguir los dólares, al que no tiene quién se los envíe, excluye a la mayoría.

Estas medidas buscan recaudar mediante “una oferta competitiva” parte de los dólares que salen del país y reintegrarlos a la industria cubana. Dicha operación es positiva para los números pero puede tener un alto impacto en los valores sociales. Se puede pensar como país y ser continuidad, pero tienes que pagar con una moneda extranjera para llevarte ese televisor. No sé, en mi opinión, hay algo que no cuadra en ese discurso.

Queda ver con el tiempo los resultados de esta desición, si realmente favorecerá la industria nacional y si son capaces de crear una “oferta competitiva” que no sea similar a las conocidas características de nuestro comercio nacional. Perdonen que seamos tan incrédulos pero nos tienen la fe hecha polvo. Saludos y hasta el próximo domingo,

Wimar Verdecia Fuentes