Con un repertorio diverso, un grupo de organizaciones, medios de comunicación, coaliciones políticas y empresas radicadas en su mayoría en Estados Unidos, han protagonizado durante varios años acciones de apoyo al régimen cubano. Se organizan en forma de red, a través de alianzas que a menudo involucran a varios de los actores protagónicos del entramado y de la concertación de estrategias típicas de una operación de influencia.
El funcionario oficialista Ernesto Soberón, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, aseguró en entrevista con Bloomberg este 19 de marzo que un cambio de régimen en la isla y la remoción de Canel de la presidencia están completamente fuera de cualquier diálogo con el vecino norteño.
La descalificación del contrario es parte del discurso político más pueril, pero también del más usado por nuestros aguerridos dirigentes. Fidel se cansó de llenarse la boca de gusanos y mosquitos y parásitos y larvas. Parecía que entre más asqueroso fuera el animal, más notoriedad ganaba la minimización del otro.
Muchas de las declaraciones del gobernante Miguel Díaz-Canel en el pleno del Partido Comunista en diciembre de 2015 son, en su mayoría, engañosas o directamente falsas.
La cúpula del poder político cubano se reunió (otra vez) durante la única sesión que tuvo el XI Pleno del Partido Comunista de Cuba, el 13 de diciembre de 2025; y repitió las mismas promesas de siempre.
La presencia en Cuba de la relatora sobre sanciones no indica una apertura, sino la sofisticación con la que el Estado cubano administra los mecanismos internacionales de derechos humanos.
El presidente de Cuba —es un decir— Miguel Díaz-Canel botó varias verdes cuando, al felicitar al Foro Mundial de la Alimentación (FMA), aseguró que la isla está bastante cerca de alcanzar la seguridad alimentaria.
Las «soluciones» del régimen son dignas de un circo sin pan: televisores en los grupos electrógenos, promesas vacías sobre los apagones y hasta la persecución a los privados por «consumir demasiada corriente».
Quejarse no es protestar, y el silencio impuesto por miedo o censura no es estabilidad social. La diferencia entre ambos derechos no es exclusivamente técnica: es la línea que separa una democracia participativa de un régimen represivo que solo tolera la obediencia absoluta.
Mientras el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel recorría «sitios de interés» en La Habana para revisar planes de restauración e inversiones, otro cubano perdió la vida en un derrumbe.
En los últimos dos meses, múltiples derrumbes han afectado a varias familias cubanas. Tras las lluvias intensas y las inundaciones, se acentúa la precariedad del fondo habitacional.
Canel quiere que la ministra del MTSS se lleve los platos rotos. Pero esas manos no alcanzan para tapar el desastre.
Según Díaz-Canel, ningún candidato a un cargo político en el país puede ascender en la escalera del Estado cubano sin pasar por un proceso de validación popular. Sus declaraciones son engañosas y omiten la naturaleza restrictiva y controlada del proceso electoral cubano.
Díaz-Canel volvió a culpar al bloqueo de Estados Unidos de los problemas de Cuba. ¿Realmente todo es culpa de las sanciones o estamos frente a la estrategia de siempre para justificar el desastre económico, la crisis energética y la miseria que vive el pueblo cubano?
En la entrevista de cerca de dos horas entre Díaz-Canel y Breno Altman, el presidente cubano reiteró varias de las narrativas desinformadoras propagadas por el oficialismo de la isla.
«¡Esto con Fidel no pasaba!» Muchos cubanos repiten esa frase, pero ¿ha cambiado algo desde que Díaz-Canel asumió el poder?
Altos funcionarios del Gobierno cubano, voceros oficiales y la dirigencia de la Federación Estudiantil Universitaria han difundido afirmaciones que buscan desacreditar las manifestaciones de descontento de los estudiantes y su legitimidad.
Díaz-Canel mencionó un hecho evidente: la causa de los apagones es la falta de combustible. El Gobierno espera mejoras en julio; pero ¿de dónde saldrá el combustible?
Díaz-Canel, en su pódcast Desde la presidencia, quiso explicar cómo (a pesar del desastre energético que vive la isla hoy) el plan previsto por su Gobierno estaba funcionando a la perfección. ¿Se trata de una crisis coyuntural que se resolverá o se trata de una crisis absoluta del modelo?
Mientras el pueblo protesta por los apagones y el hambre, el régimen reprime: presos políticos enfermos, amenazas de huelga de hambre. Afuera, la justicia en EE. UU. frena políticas arancelarias y migratorias de Trump que afectan a miles de cubanos.
«La absorción repetida de la imagen Canel como patrón de prueba de los canales nacionales lleva a las personas a creer que tienen un presidente». Ósmosis, pintura azul y reportajes de sonrisas: una conversación sobre ciencia, poder y propaganda.
Miguel Díaz-Canel volvió a maquillar la realidad de las brigadas médicas cubanas en el exterior frente a la prensa internacional.
En una entrevista complaciente, ofreció una versión romántica y parcial que omite datos clave.
«—Le he dado coco a algunas ideas para el Mensaje a la Nación que hemos de redactarle al compañero Canel para que lo lea a fin de año en la TV.
—Si volvemos a poner que el próximo año será mejor que este, la gente se subleva». Escribe Jorge Fernández Era.
La casta burocrática del Partido Comunista de Cuba vive en un país imaginario donde cada año de crisis que pasa ellos aprenden, supuestamente, de los errores que sumen al país en la pobreza.
Mientras la oscuridad se abre paso en el país, el Gobierno vuelve a activar la retórica de «resistencia creativa», una narrativa que intenta camuflar la incapacidad estatal ante las múltiples crisis que hoy inciden en la vida de los cubanos.
Díaz-Canel dijo que se invierte en energías renovables, pero que no hay solución a corto plazo para los apagones. Cuba necesitaría cerca de 10 000 millones de dólares durante una década para recapitalizar el sector eléctrico.
Díaz-Canel

Con un repertorio diverso, un grupo de organizaciones, medios de comunicación, coaliciones políticas y empresas radicadas en su mayoría en Estados Unidos, han protagonizado durante varios años acciones de apoyo al régimen cubano. Se organizan en forma de red, a través de alianzas que a menudo involucran a varios de los actores protagónicos del entramado y de la concertación de estrategias típicas de una operación de influencia.
El funcionario oficialista Ernesto Soberón, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, aseguró en entrevista con Bloomberg este 19 de marzo que un cambio de régimen en la isla y la remoción de Canel de la presidencia están completamente fuera de cualquier diálogo con el vecino norteño.
La cúpula del poder político cubano se reunió (otra vez) durante la única sesión que tuvo el XI Pleno del Partido Comunista de Cuba, el 13 de diciembre de 2025; y repitió las mismas promesas de siempre.
Las «soluciones» del régimen son dignas de un circo sin pan: televisores en los grupos electrógenos, promesas vacías sobre los apagones y hasta la persecución a los privados por «consumir demasiada corriente».
Canel quiere que la ministra del MTSS se lleve los platos rotos. Pero esas manos no alcanzan para tapar el desastre.
En la entrevista de cerca de dos horas entre Díaz-Canel y Breno Altman, el presidente cubano reiteró varias de las narrativas desinformadoras propagadas por el oficialismo de la isla.
Díaz-Canel mencionó un hecho evidente: la causa de los apagones es la falta de combustible. El Gobierno espera mejoras en julio; pero ¿de dónde saldrá el combustible?
«La absorción repetida de la imagen Canel como patrón de prueba de los canales nacionales lleva a las personas a creer que tienen un presidente». Ósmosis, pintura azul y reportajes de sonrisas: una conversación sobre ciencia, poder y propaganda.
La casta burocrática del Partido Comunista de Cuba vive en un país imaginario donde cada año de crisis que pasa ellos aprenden, supuestamente, de los errores que sumen al país en la pobreza.
La descalificación del contrario es parte del discurso político más pueril, pero también del más usado por nuestros aguerridos dirigentes. Fidel se cansó de llenarse la boca de gusanos y mosquitos y parásitos y larvas. Parecía que entre más asqueroso fuera el animal, más notoriedad ganaba la minimización del otro.
La presencia en Cuba de la relatora sobre sanciones no indica una apertura, sino la sofisticación con la que el Estado cubano administra los mecanismos internacionales de derechos humanos.
Quejarse no es protestar, y el silencio impuesto por miedo o censura no es estabilidad social. La diferencia entre ambos derechos no es exclusivamente técnica: es la línea que separa una democracia participativa de un régimen represivo que solo tolera la obediencia absoluta.
Según Díaz-Canel, ningún candidato a un cargo político en el país puede ascender en la escalera del Estado cubano sin pasar por un proceso de validación popular. Sus declaraciones son engañosas y omiten la naturaleza restrictiva y controlada del proceso electoral cubano.
«¡Esto con Fidel no pasaba!» Muchos cubanos repiten esa frase, pero ¿ha cambiado algo desde que Díaz-Canel asumió el poder?
Díaz-Canel, en su pódcast Desde la presidencia, quiso explicar cómo (a pesar del desastre energético que vive la isla hoy) el plan previsto por su Gobierno estaba funcionando a la perfección. ¿Se trata de una crisis coyuntural que se resolverá o se trata de una crisis absoluta del modelo?
Miguel Díaz-Canel volvió a maquillar la realidad de las brigadas médicas cubanas en el exterior frente a la prensa internacional.
En una entrevista complaciente, ofreció una versión romántica y parcial que omite datos clave.
Mientras la oscuridad se abre paso en el país, el Gobierno vuelve a activar la retórica de «resistencia creativa», una narrativa que intenta camuflar la incapacidad estatal ante las múltiples crisis que hoy inciden en la vida de los cubanos.
Muchas de las declaraciones del gobernante Miguel Díaz-Canel en el pleno del Partido Comunista en diciembre de 2015 son, en su mayoría, engañosas o directamente falsas.
El presidente de Cuba —es un decir— Miguel Díaz-Canel botó varias verdes cuando, al felicitar al Foro Mundial de la Alimentación (FMA), aseguró que la isla está bastante cerca de alcanzar la seguridad alimentaria.
Mientras el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel recorría «sitios de interés» en La Habana para revisar planes de restauración e inversiones, otro cubano perdió la vida en un derrumbe.
En los últimos dos meses, múltiples derrumbes han afectado a varias familias cubanas. Tras las lluvias intensas y las inundaciones, se acentúa la precariedad del fondo habitacional.
Díaz-Canel volvió a culpar al bloqueo de Estados Unidos de los problemas de Cuba. ¿Realmente todo es culpa de las sanciones o estamos frente a la estrategia de siempre para justificar el desastre económico, la crisis energética y la miseria que vive el pueblo cubano?
Altos funcionarios del Gobierno cubano, voceros oficiales y la dirigencia de la Federación Estudiantil Universitaria han difundido afirmaciones que buscan desacreditar las manifestaciones de descontento de los estudiantes y su legitimidad.
Mientras el pueblo protesta por los apagones y el hambre, el régimen reprime: presos políticos enfermos, amenazas de huelga de hambre. Afuera, la justicia en EE. UU. frena políticas arancelarias y migratorias de Trump que afectan a miles de cubanos.
«—Le he dado coco a algunas ideas para el Mensaje a la Nación que hemos de redactarle al compañero Canel para que lo lea a fin de año en la TV.
—Si volvemos a poner que el próximo año será mejor que este, la gente se subleva». Escribe Jorge Fernández Era.
Díaz-Canel dijo que se invierte en energías renovables, pero que no hay solución a corto plazo para los apagones. Cuba necesitaría cerca de 10 000 millones de dólares durante una década para recapitalizar el sector eléctrico.
























