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Díaz-Canel

Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez (Placetas, Cuba, 20 de abril de 1960) es un político, ingeniero y profesor universitario cubano. Es el presidente del Consejo de Estado de Cuba y del Consejo de Ministros desde el 19 de abril de 2018.4​ Es el primer dirigente cubano nacido después de la Revolución cubana que ha alcanzado dichos puestos.5​ Miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) desde 1997, fue primer secretario del PCC en las provincias de Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). Fue además ministro de Educación Superior de 2009 a 2012 así como vicepresidente del Consejo de Ministros entre 2012 y 2013. Miguel Díaz-Canel fue elegido presidente entre el 18 y 19 de abril de 2018, cuando se constituyó la IX Legislatura de la Asamblea Nacional de Cuba para el período 2018-2023. Castro, como había anunciado años atrás, dejó los cargos de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, pero mantuvo el de primer secretario del Partido Comunista de Cuba.

¿Cometen desacato quienes insultan al presidente cubano en el espacio público?
Lo primordial no debería radicar en si constituye o no un delito de desacato insultar al presidente cubano, sino en que esa regulación viola el derecho humano a la libertad de expresión.
Díaz-Canel nos dejó claro que su Gobierno no tiene sobre la mesa una solución pacífica. No es nada sorprendente que tampoco le interese un proceso de diálogo.
Con un discurso muy cuidadoso, enfocado en transmitir la idea de la continuidad, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel hace más de lo que dice; pero sin llamar la atención, sin que se noten casi los cambios.
Los minutos de Díaz-Canel con la Virgen del Cobre dicen más que todos los discursos que ha pronunciado. Esperamos que ella le haya dado el mejor consejo y que él le haya hecho una promesa que deba cumplir cuando haga feliz a su pueblo.
El traspaso de poder en Cuba es pura noticia internacional. Aquí lo que se percibe es apatía.
El próximo 26 de noviembre no votaré. No me interesa participar en un proceso eleccionario en el que ya no creo, no volveré a jugar a la farsa de un voto que no decide nada. Este domingo, por primera vez, tomo una decisión política seria en Cuba: me abstengo.
El rechazo y desvalor que se le da al sector privado en el material atenta no sólo contra el desarrollo de la nación, sino que fortalece una actitud irresponsable hacia una parte de la población cubana que cada vez crece más.
¿A quién pertenecen los regalos que van a las manos del presidente y sus familiares en el ejercicio de un cargo público? ¿Qué está legislado en Cuba al respecto?
Una cosa va siendo clara en la política oficial cubana: luego de promesas de cambio y necesidades de participación ciudadana expresadas en el discurso del poder, la retranca, la polarización y la segregación vuelven a ser el discurso que prima.
Los cubanos han creado bromas y fotomontajes sobre la elección de Miguel Díaz -Canel como una nueva forma de expresión horizontal y ciudadana que se sobrepone a la escasa espontaneidad en los espacios formales de opinión en el país.
Después de publicada la lista de candidatos a la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobada el 21 de enero se confirma el hecho: no habrá cambio, siguen los mismos dirigentes con el poder.
La democracia en mi barrio fue fugaz, duró seis minutos con veinte segundos. El tiempo suficiente para cumplir el protocolo electoral e impedirnos reaccionar. La nominación de candidatos a delegados del Poder Popular tiene, ante todo, que garantizar la permanencia del sistema. No puede haber errores.
Hay un debate importante en Cuba sobre si los problemas actuales, como escasez de combustible y de alimentos, son el resultado de una situación coyuntural (algo temporal que se corregirá pronto) o una crisis estructural de la economía.
Ante la exclusión y la intransigencia hacia algunos cubanos hay que regresar a José Martí, autor de una frase que define a la República: “con todos y para el bien de todos”. Así se hace la Patria.
La transición del poder en Cuba es pura noticia internacional. En las calles lo que se percibe es apatía mientras se transmite la elección del nuevo presidente como telón de fondo.
Aunque ayer lunes en la tarde se ofrecieron los resultados oficiales de las elecciones en Cuba, los datos de la Comisión Electoral Nacional han traído más preguntas que certezas.
Solo cuando hay que votar, cuando hay que ir a hacer el paripé de atravesar el recinto donde está la sábana blanca, la urna y los pioneros con su mano alzada, yo no quisiera estar en mi casa, no quisiera estar en mi barrio.