Hola amigos:

Esta semana Xel2 trata el tema de la llamada Street Network (Snet) la red inalámbrica independiente que conecta gran parte del territorio capitalino y algunos de cuyos miembros lucharon por mantener viva, ante la orden de cierre dada por el Ministerio de Comunicaciones.

Tras varios momentos tensos, finalmente los actores llegaron a un acuerdo según el cual los estatales Joven Club de Computación absorberán Snet y sus redes similares en otras ciudades del país.

Durante la semana que culmina, sin embargo, la discusión se tensó ante la actitud de algunos usuarios de defender una Snet no controlada por los Joven Club y la politización en la que derivó el asunto, convertida en causa también para movimientos opositores y en motivo de represión para el aparato de Seguridad del Estado, del Ministerio del Interior.

Ante la desaparición de lo que para muchos era un espacio de vida, su forma de compartir información, socializar y, en muchos casos, su empleo, es entendible que generaran molestias las disposiciones del MINCOM que, luego de casi 15 años de existir la red, buscaban acabarla. La solución final, al ponerlas bajo control de los Joven Club, supondrá cambios que todavía están por ver, pero que han sido acogidos por la mayoría de los usuarios, porque al menos se salva la red.

No obstante, la resistencia de Snet sí deja lecciones civiles, varias también todavía por procesarse. Por citar tres, es cada vez más evidente la creciente capacidad de los ciudadanos de articularse para exigir al gobierno que no siga legislando de espaldas a ellos, sino con ellos, y también de que cualquier causa ciudadana tiene que lidiar con la manipulación política que va a sufrir, lo mismo por parte de actores del gobierno como de la oposición, cada quien tratando de sumar peces a su redil y por tanto, poniendo en riesgo la causa original.

Además, las varias noticias de administradores y usuarios de la Snet (y periodistas y activistas de la oposición) siendo “visitados” durante toda la semana por los aparatos de seguridad gubernamental, demuestran a quienes no se ven como actores políticos que defender sus causas supone enfrentar un repertorio de consecuencias (que van desde la coacción, las campañas de descrédito en las redes sociales y los ámbitos personales, hasta las detenciones) porque la iniciativa, si no proviene del Estado, sigue siendo vista en esta Cuba nuestra como una amenaza.

Los artistas de Xel2, siempre conectados a los pulsos de lo que se discute y mueve en los espacios de expresión pública, hemos decidido esta semana dedicar nuestras obras a lo que sentimos sobre Snet, sus luchas y negociaciones. Es nuestro personal aporte que ponemos a consideración y crítica de ustedes.

Un feliz domingo,

Wimar