Hay un punto, en el camino a la cima, cuando comienza a faltar el aire, cuando la respiración debe controlarse para dosificar el nivel de oxígeno. Entonces, pesan los 15 kilos de una mochila y los 80 kilos repartidos en brazos, piernas, cabeza, cuerpo. Y uno quisiera soltarlo todo, porque parece que no puede más.  Entonces, aparece el desespero y las ganas de acelerar el paso y dejarse llevar por el “mal de la montaña”. “Subiré demasiado rápido y los mareos no me dejarán disfrutar de la vista, del viaje”, presagias. “La gravedad me tirará hacia abajo, caeré al suelo. No podré levantarme”, imaginas. En ese punto del camino, a esa altura, cuando las piernas tiemblan y el temple flaquea, hace falta mucha voluntad para resistir, para seguir, para no violar el entrenamiento.

Yandy Núñez Martínez conoce todas esas sensaciones. Las vivió hace unos meses, cuando subió hasta el Monte Elbrus, el punto más elevado de Europa con 5 642 metros sobre el nivel del mar. Las vive ahora, mientras lees este texto, él anda de camino a la cima del Aconcagua.

CUBA EN LO MÁS ALTO

No solo se pone a Cuba en lo más alto cuando se gana una medalla de oro olímpica. También se pone a Cuba en lo más alto cuando se planta la bandera tricolor en las montañas nevadas, esas tierras heladas por la altura sobre el nivel del mar, allí donde más se extraña el calor sofocante de esta Isla caribeña.

“Soy orgullosamente cubano y por eso siempre llevo la bandera a todas partes, a cualquier altura”, cuenta Yandy Núñez.

Su pasión por escalar comenzó cuando llegó a vivir a Islandia. Fue su esposa quien lo animó a subir montañas pequeñas y hacer algo de trekking (excursionismo).

“Después yo subía solo y me imponía nuevos retos cada vez más exigentes”, cuenta.

Yandy se enlistó en las filas del Equipo de Rescate Islandés en 2017. Allí aprendió las técnicas que necesitaba para completar su entrenamiento y aumentar las alturas conquistadas.

Su primera gran ascensión fue un año después, a la cima más alta de Islandia: Hvannadalshnúkur, con una altura de 2 109.6 metros sobre el nivel del mar.

“La emoción fue indescriptible”, cuenta Yandy. “Fue difícil pero cualquier sacrificio vale para llegar allí”.

Aquel día rompió el hielo, literalmente, porque desde entonces rompe con la piqueta el hielo acumulado en las montañas y se hace camino hacia los parajes más altos de Europa. “Nunca escojo una altura superior sin tener la preparación para ello”, cuenta.

“Elijo siempre entre montañas emblemáticas, las más conocidas internacionalmente y aunque no tenga compañía, siempre en el camino aparece otra persona con quien acompañarse”.

Unas docenas cuenta Yandy entre las montañas que ha escalado. Las más altas hasta el momento son los montes Le Blanc y Elbrus, con 4 810 y 5 642 metros sobre el nivel del mar, respectivamente.

“Me dije a mí mismo que si llegaba a la cima del Mont Blanc, sería el principio de uno de mis sueños”.

Y así fue. El 14 de julio de 2019 ascendía la montaña granítica culminante de los Alpes, el punto más elevado de la Unión Europea. Fue justo en la cima del Le Blanc donde tuvo la revelación de su próxima aventura: el Elbrus, allí donde ningún cubano había llegado jamás.

“El 14 de julio me encontraba en la cima de la cordillera de los Alpes en Suiza-Francia y el 10 de septiembre, en la cima del Elbrus”.

Fue una escalada de cinco días entre nieve y hielo. Allí, todavía con la respiración entrecortada, estiró la bandera cubana, se fotografió con ella.

RESPETO A LA MONTAÑA

Yandy no vive de escalar montañas, es bueno aclararlo. Aquella es solo una pasión, un hobby. Abajo de la montaña, este cubano tiene responsabilidades como padre y trabajador. Para escalar se autofinancia entre ahorros y ayudas.

Ya en tierra menos empinada repasa los detalles de cada subida, continúa con su entrenamiento.

“Hay muchas cosas que influyen que son verdaderamente duras en la montaña: cuando el viento sopla fuerte, cuando hace frío y no sale el sol, la imponente altitud y el agotamiento”, reflexiona. “Se necesita una fuerte preparación. Esto no es salir así, de la nada, hacia la montaña. La montaña tienes que conocerla y, sobre todo, respetarla.

Yandy precisa que hay que conocer de rescate y de autorrescate. “Hay que tener experiencia con crampones caminando sobre el hielo glaciar, en la utilización del piolet (piqueta) y conocer de primeros auxilios”.

Aunque no ha sufrido ningún accidente, Yandy reconoce que sí ha sentido miedo.

“Más de una vez. El miedo siempre está ahí, pero hay que vencerlo con la mente”, cuenta. “Ya en la cima, con el reto cumplido, entro en un estado de excitación y adrenalina al 100 %. Es una sensación indescriptible”.

AÚN QUEDA MUCHO POR ESCALAR

La meta más ambiciona de Yandy es ser el primer cubano en llegar a la cima del monte Everest. Hasta el momento, solo se registran dos cubanos que han intentado la hazaña de escalar la montaña más alta del planeta con 8 848 metros sobre el nivel del mar.

El intento más reciente sucedió en diciembre de 2016, cuando el doctor José Antonio Soto, nacido en Cuba y residente en Estados Unidos, plantó la bandera cubana en el monte Kala Pattar, en las faldas del Everest, a 5 643 metros de altura. Yandy quiere romper ese record. Para ello, ha iniciado un crowdfunding.

“Son muchos gastos —dice—, y una ayuda nunca está de más”.

Quizás pensando en ese punto más alto del planeta, comenzó en la mañana de este 26 de noviembre a escalar el monte Aconcagua, la mayor altura del continente americano, con 6 962 metros sobre el nivel del mar.

“Así como me enorgullece ser cubano, también siento orgullo de ser latino”, afirma. “Terminé con las cumbres más altas y emblemáticas de Europa y quise venir a mi continente”.

Sin embargo, tantas alturas conquistadas y Yandy nunca ha subido el Pico Turquino.

“En Cuba nunca lo hice”, cuenta. “Allí no poseía ninguna de las condiciones que se necesitan para ascender una montaña y ni me pasaba por la mente que sería una pasión para mí en el futuro”.

Yandy asegura que un día lo subirá, aunque ahora se centra en “planes más fuertes”.

A estas alturas, el Turquino para él bien podría parecer una “lomita”, pero aún sin ondear la bandera allí arriba, en el punto más alto de su tierra, su “conquista de montañas” está incompleta.

 

 

Si quieres contactar con Yandy y ayudarlo en su empeño de ser el primer cubano en escalar el monte Everest, puedes escribirle a su correo yandyn21@gmail.com o contactarlo por WhatsApp  +354 784 00 27.