Dan ganas de escribir de deportes, aunque uno no haya jugado pelota ni cuando niño en la escuela. Dan ganas de ponerse a comparar estadísticas, aunque uno deteste la tiranía de los numeritos. De eso y mucho más saltan las ganas cuando se conversa con estos muchachos que desde mayo de 2016, dan vida a 11 Ideal, una de las publicaciones deportivas digitales que circulan en Cuba por ese creciente canal informativo subterráneo llamado El Paquete.

El team no puede ser más variopinto. Camilo Pérez es graduado de Relaciones Internacionales; Javier Hernández, ingeniero automático; Jesús Acosta estudia Derecho; Ricardo Valdivia se graduó de Cultura Física; Fernando Martínez es economista; Ana Iris González, licenciada en Historia del Arte; Jorge Camarero, fotógrafo y diseñador; David Lahera, alumno de Ingeniería industrial; Diana González, periodista; Edgar Rodríguez, ingeniero mecánico, y Antonio Sevila, ingeniero informático.

Todos, excepto Ana Iris —quien pone un toque de cordura y planifica las relaciones públicas del grupo—, son “enfermos amantes” del Deporte. Persiguen los averages, conocen de memoria atletas, selecciones, eventos; rastrean las historias recientes y lejanas de las competencias, y para ello no escatiman sudor ni madrugadas.

11 Ideal, me cuentan, nació de la coincidencia de parte del equipo en un curso de narradores comentaristas deportivos impartido en el Centro de Estudios del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Como aficionados constantes, tenían demandas insatisfechas de información, y querían también aportar su pequeño toque en lo que debería compartirse de la práctica deportiva. La idea saltó entonces como una chispa: fundarían una revista.

“Potenciar el deporte nacional y su historia”, abordar desde las lides a nivel “comunitario y universitario hasta las grandes hazañas de nuestras glorias”, “dar a conocer algunas disciplinas que no gozan de toda la popularidad en Cuba (…) como el futbol americano, la fórmula 1, el cricket comunitario o el hockey sobre hielo”… Estos, entre otros ambiciosos objetivos declararon en su editorial de arrancada. 60 páginas con atractivo diseño, polémicas opiniones, buen manejo informativo y cita correcta de sus fuentes, daban fe de lo que se proponían.

A partir de ahí la carrera ha sido frenética, y en cinco meses han elaborado 7 números, entre ellos varios especiales (de hasta 258 paginas), relacionados con grandes eventos como la Eurocopa, la Copa América y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

“Sabíamos que había un nicho de oportunidades, por el gran amor a las lides deportivas que tiene la gente en Cuba, principalmente los jóvenes”, comenta Camilo y Ricardo acota que cada uno de ellos ha seguido varios deportes durante años, incluso algunos de esos «exóticos» para los cubanos. De ahí que al unirse complementen sus visiones y puedan abarcar un espectro bastante amplio. En todo caso, añade, “no queríamos que la publicación fuera solo de Pelota y de Fútbol”.

“No nacimos como una “persona jurídica” con un capital de entrada”, precisa Jesús echando mano a sus conocimientos de Derecho. “Hemos ido inventando, poniendo de nuestro bolsillo para cada emprendimiento. Si hubiésemos surgido pensando en el negocio, la frustración habría sido grande, porque hasta ahora no nos ha generado nada material, salvo una alegría tremenda cada vez que terminamos un número”.

Para Javier, una de las cosas principales de estos meses armando el medio ha sido el aprendizaje. Aprender a escribir mejor, a investigar más, a revisar los trabajos de los otros compañeros y que ellos revisen el de uno. “Todos cumplimos muchas funciones a la vez”.

“Desde el principio se propusieron metas bastante altas”, los provoco… Y Camilo asiente, dice que una de ellas es ser críticos y polémicos, siempre a partir de lo veraz. Ah, y que el debate esté en el ámbito deportivo —encaja Jesús—, pues muchas veces se discute por discutir y la contradicción se va de los límites.

El propio estudiante de leyes se duele de que en el entorno jurídico nacional no existan regulaciones sobre los medios que viabilicen armónicamente a los que se conciben y gestionan por iniciativas individuales o grupales. “Hay un vacío legal”, opina.

Foto: Alba León Infante

En cualquier caso, el objetivo mayor de 11 Ideal, coinciden varios, no es competir, ni oponerse a ningún otro medio de los tradicionales oficiales o de los que surgen de manera alternativa, sino sumar una voz al coro de diversas opiniones. “El deporte es un fenómeno tan grande, tan variado, que genera montañas de información diariamente, y se pueden dar muchos enfoques de las cosas”, reflexiona Ricardo.

Por supuesto que en estos meses de existencia, no le ha faltado al equipo trabas institucionales para acceder a información actualizada de los deportes del país, ni dificultades de conexión, pero la energía que le han puesto a su proyecto ha ido más allá de esos muros.

Ya de hecho tienen concebida su primera peña con seguidores de la revista, en un bar privado del municipio habanero de Playa. Y de ahí piensan multiplicarse hacia concursos, encuentros de participación, visionaje de competencias en vivo seguidas de una discusión y análisis público, detalla Fernando.

Ana Iris abunda acerca del trabajo en las redes Snet y Wifinet, otras vías informales de intercambio de información en La Habana. Camarero reparte a todos el primer esbozo de plegable promocional del medio, y David avisa que hay un partido de fútbol dentro de unos minutos y no deben perdérselo. En la charla también se sabe que ya el torrente creativo se va enrumbando hacia acuerdos concretos con varios espacios que les permitan rentabilidad y supervivencia económica al proyecto.

“Si te mantienes pensando en lo que quieres conseguir y en lo que esperas que suceda, no lo vas a hacer y nunca sucederá”. Con esta frase del gran pelotero Joe DiMaggio cierran el 1er número de 11 Ideal. Ellos no son de los que se mantienen solamente esperando.

Foto: Alba León Infante

Y mira una de nuestras coproducciones con nuevas publicaciones cubanas: “Artes Marciales Mixtas…¿En Cuba?”