La disminución de los costos del pasaporte y la eliminación de las prórrogas son aspectos que el gobierno cubano evalúa con el fin de acercarse a la emigración.

Ernesto Soberón, titular de la Dirección de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior (Daccre), dijo durante el IV Encuentro de Cubanos Residentes en América Latina y el Caribe —con sede en México—, que el gobierno tiene intenciones de incrementar los vínculos con la emigración.

La idea general es, según Soberón, avanzar en la eliminación de categorías migratorias para que “haya solo cubanos, residentes en su país natal o en otra nación”.

Desde 2013 con la actualización de la política migratoria en Cuba, los cubanos pierden su residencia si permanecen fuera de la Isla durante dos años initerrumpidos; quienes salieron antes de esa fecha —siempre y cuando no fueran miembros de misiones diplomáticas ni funcionarios gubernamentales— perdieron su residencia inmediatemnte, y al regresar son considerados residentes en el extranjero.

Las declaraciones del funcionario tuvieron continuidad en el diálogo que sostuvo el presidente Miguel Díaz-Canel con cubanos residentes en Irlanda, el lunes 21 de octubre. Según la prensa estatal, el mandatario afirmó que su gobierno analiza “los planteamientos más frecuentes de la comunidad cubana en el exterior, relacionados sobre todo con trámites, precios y prórrogas de pasaporte”.

En México, Soberón analizó el comportamiento de los viajes de cubanos a la Isla en los últimos años y dijo que desde 2013 se han reportado más de 3 millones de entradas de nacionales al país.

El funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores mencionó también que el gobierno prepara el marco legal necesario para permitir que cubanos emigrados puedan invertir en Cuba, aunque aclaró que no se tratará de grandes inversiones, sino de proyectos que se desenvuelvan, sobre todo, en el ámbito local.

Soberón aseguró, en sintonía con las recientes declaraciones de Díaz-Canel, que se “labora intensamente” en solucionar asuntos migratorios controvertidos como el costo del pasaporte y la prórroga.

Cuando Díaz-Canel se refirió, en Irlanda, a la posible reducción de los costos de obtención del pasaporte cubano encendió una luz de esperanza para muchos. Actualmente, el costo de este documento no es el mismo para todos los emigrados; el precio de creación en Cuba es de 100 CUC, en Estados Unidos llega a los 350 USD y en Europa es de 180 euros. A ello se suma el valor de las dos prórrogas que deben pagarse en los seis años de vigencia, las cuales varían de país en país.

Soberón anunció que Cuba podría acoger el año próximo la IV Conferencia La Nación y la Emigración, espacio que se convertiría en plataforma para el diálogo sobre la participación de la emigración cubana en proyectos de desarrollo interno.

Emigración cubana: justicia y oportunidad

En medio de un contexto de crisis —agravada por las tensiones con Estados Unidos—, la emigración podría ofrecer oportunidades para alcanzar mayor independencia económica.

Un artículo publicado recientemente por OnCuba señala algunos aspectos que contribuirían favorablemente en la relación gobierno-emigración, si existiese la voluntad política por parte de Cuba.

Un punto importante sería, como dijo Soberón, la eliminación de las categorías migratorias o, al menos, su homogeneización.

No existe un trato igual para todos los emigrados. En el batiburrillo clasificatorio actual aparecen aquellos que se marcharon antes de la reforma migratoria de 2013, los cubanos residentes en el exterior que salieron luego de 2013 —y conservan la residencia hasta tanto regresen a la Isla antes de transcurridos dos años—, y los que poseen permiso de residencia en el exterior y no necesitan reingresar al país en el plazo de 24 meses.

Otro punto de fricción entre gobierno y emigración se podría solucionar disponiendo que los cubanos que abandonan el país no pierdan la residencia al cabo de dos años de ausencia. Dos años es, en ocasiones, un lapso demasiado breve para aquellos que intentan obtener la residencia en un nuevo país.

OnCuba también mencionó la importancia de permitir la participación política de los emigrados cubanos que es coartada, por ejemplo, por la nueva Ley Electoral, en la cual se establece el criterio de la “residencia efectiva” como requisito para el ejercicio del sufragio tanto activo como pasivo.

El texto también señala la necesidad de impulsar y priorizar la inversiones de nacionales que ya no residen en la Isla, aspecto abordado por Soberón.

En su gira europea, Díaz-Canel ha insistido en que todos los cubanos, “vivan donde vivan”, se unan en lucha contra el bloqueo, al que calificó como “el mayor obstáculo” para el desarrollo de la economía nacional. “La  Patria somos todos y hay que seguir defendiendo a la Patria”, ha sido una de las frases de su intercambio con cubanos en Irlanda que más revuelo y críticas generó en las redes sociales.

Para que eso sea posible el gobierno cubano tendrá que tentar a la emigración, reconocerla en su justa medida y ganarse su confianza.

 

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