Contribuir a desterrar mitos, tabúes y discriminaciones con respecto a las personas intersexuales fue el objetivo de un picnic organizado por un grupo de jóvenes universitarios cubanos, a propósito del Día mundial para visibilizar a este grupo poblacional.

La actividad, que tuvo lugar el 26 de octubre en el Parque Metropolitano de la capital cubana, fue la primera de un énfasis mayor en ese segmento que realiza el grupo Acción Diversa.

El colectivo está integrando por estudiantes y profesores de la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana (UH) que promueven el desarrollo de emprendimientos turísticos enfocados en personas lesbianas, gay, bi, trans e intersexuales (LGBTI), a través de la investigación científica y la capacitación.

Visibilizar

Designado a nivel mundial como Día de la Visibilidad Intersexual, el 26 de octubre recuerda la primera manifestación pública de personas intersexuales efectuada en 1996, cuando la Academia Americana de Pediatría convocó a su conferencia anual en su sede de Boston, Estados Unidos.

Asimismo, la fecha busca asegurar el derecho a la integridad corporal, la autonomía física y la autodeterminación de las personas intersexuales, exponer su situación en distintas naciones, además de luchar contra el estigma y la discriminación que sufren.

Las personas intersexuales son aquellas que nacen con características de los dos sexos binarios (masculino/femenino) y no se identifican con las normas binarias médicas y sociales de los cuerpos asignadas a individuos masculinos o femeninos.

Los rasgos intersexuales pueden ser visibles al nacer, pueden no manifestarse hasta la pubertad con los cambios corporales, o no advertirse nunca si la persona jamás se somete a estudios específicos.

De acuerdo con especialistas, la intersexualidad está relacionada con las características biológicas del sexo y no guarda relación alguna con la orientación sexual o la identidad de género de las personas.

Es decir, una persona intersexual puede ser heterosexual, gay, lesbiana, bisexual o asexual, y autoidentificarse como mujer, hombre, ambos o ninguno.

Fueron estas algunas de las ideas esenciales que trascendieron en el encuentro donde las y los asistentes aprovecharon el espacio de socialización para indagar, polemizar y sensibilizarse aún más en temas de derecho y respeto a las personas LGBTI.

A juicios de algunos de ellos es necesario que estos temas sean más tratados en diferentes ámbitos sociales, mediáticos y académicos, con el apoyo de especialistas e investigaciones científicas que permitan capacitar a más personas y lograr una mayor inclusión, respeto y garantía de derechos para grupos históricamente discriminados.

“El de las personas intersexuales es uno de los grupos menos visibles a nivel nacional e internacional dentro de los LGBTI”, aseguró a la Redacción IPS Cuba, Verónica Maíz, estudiante de segundo año de la Facultad de Turismo.

“Estas personas existen. Hay que reconocerlos como seres humanos que viven y conviven en sociedad con nosotros. No debemos discriminarlos tampoco”, agregó la también integrante de Acción Diversa.

Bandera que representa a las personas intersexuales.

Bandera que representa a las personas intersexuales.

Por su parte Karla Julia Montoro, también estudiante de segundo año de la propia facultad y miembro de Acción Diversa, decidió venir al picnic “para incentivar que se conozca y respete a estas personas, que hasta hace poco eran desconocidos para mí”.

Leonardo Carrillo, estudiante de quinto año de Biología, recordó que cuando nace una persona con características de ambos sexos, los padres suelen someterla a una intervención quirúrgica, en dependencia de los caracteres más predominantes, al tiempo que se eliminan los otros.

“Pero el componente psicológico, de memoria, nunca se borra. El componente psíquico es muy importante. Por eso es tan importante que las operaciones se efectúen cuando las personas adquieran la mayoría de edad, si así lo deciden. Para que sea una decisión personal, porque hay quienes no están de acuerdo luego con la determinación sexual que les fue impuesta por sus progenitores”, argumentó.

¿Y en Cuba?

Por su parte, la psicóloga Ángela Laksmi reflexionó sobre la carga peyorativa y discriminatoria que implica usar el término “hermafrodita”, para referirse a estas personas.

Insistió en que lo intersexual se refiere a una condición corporal, no a una orientación sexual o identidad de género y subrayó que “en Cuba no hay activismo intersexual, aunque sí personas intersexuales”.

“En el mundo, personas y activistas intersexuales demandan respeto a sus corporalidades diferentes, así como tiempo y libertad para explorar su identidad sexual. Ese es el mayor requerimiento de estas personas”, recalcó la codirectora de la revista Q de Cuir.

Susana Hernández, también codirectora de dicha revista digital cubana para el empoderamiento de las personas LGBTIQ+, exhortó a ver la intersexualidad como una variación corporal, “no como una patología, porque esta palabra trae estigma”.

Precisó que en este país caribeño de 11,2 millones de habitantes no existen estadísticas oficiales sobre el número de personas intersexuales.

No obstante, contrastó que según estimados de Naciones Unidas entre 0,05 y 1,7 por ciento de la población mundial nace con rasgos intersexuales, cifra esta última muy similar al número de personas pelirrojas.

Con respecto al activismo de las personas intersexuales y de la población LGBTI en general, Hernández sostuvo que “no puede reducirse solo a pedir derechos, sino a promover conciencia, capacitar e impulsar cambios a nivel social”. (2019)

 

Este texto fue publicado originalmente en IPS-Cuba. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.