Antes de graduarse de Ingeniería en la Universidad de Ciencias Informáticas, Leo reparaba computadoras, montaba redes y era repartidor del Paquete semanal en su zona. En estas andanzas se percató de que muchos consumidores de lo que él llama el “Netflix cubano” perdían información, se quedaban rezagados con capítulos de novelas, series o, simplemente, no tenían suficiente tiempo ni dinero para acudir semanalmente al distribuidor.

Para compensar estos contratiempos, en febrero de 2017, Leo lanzó, como proyecto personal, www.paquetedecuba.com, único sitio web que muestra un listado de los ficheros disponibles en el Paquete semanal, en forma de cartelera.

“El Paquete resulta la vía de escape de la población cubana ante el poco entretenimiento proporcionado por la televisión nacional. Semanalmente, los consumidores se enfrentan a un volumen gigantesco de información, y como es de suponer, hay cosas que al cliente se le escapan”, explica Leo.

Además, me cuenta que un amigo suyo pasó meses esperando el lanzamiento de Star Trek: Discovery, la serie norteamericana y cuando se percató la fecha de emisión ya había pasado, y él no la había encontrado en el Paquete. Entonces, a correr, a preguntar: comenzó la cacería detrás de los capítulos que le faltaban.

El sitio va más allá de mostrar los clásicos ficheros contenidos en el Paquete: libros, juegos, reality shows, revistas, miniseries, animados, música… Leo publica fotos de las películas de estreno destinadas a todos los públicos, y escribe comentarios o reseñas sobre los acontecimientos y noticias más interesante que hayan ocurrido durante la semana: tráilers de películas, lanzamiento de aplicaciones; incluso, se ha atrevido a hacer entrevistas online a youtubers cubanos.

“Muchas de las personas que me escriben, piden que incluya materiales audiovisuales en el Paquete, pero eso no está en mis manos —aclara—. Yo soy un consumidor más. Sin embargo, en el sitio escribí unos tips para conseguir a través de Internet lo que trae el Paquete, lo que se desecha y hasta descargar audiovisuales y softwares.”

Con 11 años, Leo pasaba los fines de semanas haciendo colas en la puerta del Joven Club del barrio, para jugar videojuegos primitivos con sus amigos.

Después, conoció la red Infomed, para uso exclusivo de los profesionales de la Salud, que ofrecía algunas páginas sobre ciencia, con una conexión muy lenta “Había que ingeniárselas constantemente para encontrar huecos de seguridad que dieran acceso a la web; pero siempre que se cerraba uno, se abría otro”, dice. Hoy tiene 35 años y el acceso a la tecnología en Cuba ha cambiado.

Para los “paqueteros”, esta página resulta útil, teniendo en cuenta la rapidez con que desaparece la información del terabyte de entretenimiento compilado, y la necesidad de conocer qué sale cada semana, sin tener que acudir directamente a un distribuidor.

Las dificultades en la conectividad fueron chocantes desde el inicio del proyecto. Leo intentó montarlo en la plataforma Cubava–Reflejos, porque de ese modo hubiera podido llegar a más público, por ser una plataforma cubana. Pero hubo demasiadas limitaciones: falta de recursos, poca velocidad de conexión y otras propias de la plataforma, que ni siquiera le permitían subir el archivo con la lista del Paquete.

Consultó al administrador de la plataforma y este le respondió que era imposible alojar el sitio allí, “por cuestiones de seguridad”, y no dio más explicaciones. Entonces tuvo que recurrir a la ayuda de un amigo en el exterior.

La situación no ha variado mucho. Leo tiene que ir cada día hasta el parque con Wi-Fi más cercano con la cartelera lista, de manera que sea cuestión de conectarse, subir el contenido y desconectarse rápido, para que no resulte tan costoso. Hay días que la conexión es pésima, días de lluvia, viento, de mucha gente, ruido y ni un banco donde sentarse. Además, las actualizaciones le resultan complicados, pues maneja el sitio desde un teléfono Android, no tan sofisticado, por donde no puede realizar grandes cambios.

Sin embargo, Leo dice que le ha “cogido la vuelta” al procedimiento, que lo hace rápido y que, hasta el momento paquetedecuba.com es rentable, pues las ganancias provienen de las visitas mensuales desde todas partes de la Isla, Estados Unidos, e incluso, Alemania, y de los distribuidores de provincias que lo utilizan como referencia. Lo que gana, le alcanza para reponer el gasto de conexión.

Leo se siente contento con la aceptación que ha tenido. Está orgulloso de que se le haga referencia como “el sitio web que muestra semanalmente el contenido del Paquete”. Aun así, aspira a cambios: darle más vida (informáticamente hablando), resaltar informaciones importantes, trabajar en coordinación con los dueños de las matrices de los Paquetes (Deltavisión, Omega y Crazyboy) para llegar a tener un espacio mucho más amplio donde intercambiar opiniones, promover la competencia y ajustar el contenido del Paquete de acuerdo con las necesidades y exigencias de los usuarios.

“A Cuba —dice Leo— le faltan años luz para estar en sintonía con el mundo tecnológico actual; empezando por lo básico: la Wi-Fi en los parques debería ser gratis, y en las casas, uno debería tener acceso a Internet de alta velocidad por planes en pesos cubanos. Mientras tanto, el Paquete es una solución bastante buena. Y con lo que no viene en el Paquete, hay que improvisar”.