El coronavirus COVID-19 ha llegado a Cuba poco después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declarara oficialmente como pandemia. Ya suman 121 países en los cuales se han confirmado casos de la infección, aunque esta cifra varía constantemente. Los llamados coronavirus (CoV) son definidos por la OMS como “una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV). Un nuevo coronavirus es una nueva cepa de coronavirus que no se había encontrado antes en el ser humano. Los coronavirus se pueden contagiar de los animales a las personas (transmisión zoonótica)”.

Los síntomas generales suelen ser fiebre, tos seca y disnea o dificultad para respirar. En los casos de mayor gravedad y complicación pueden causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte. Las recomendaciones generales de la OMS para controlar su propagación son, en primer lugar, lavarse las manos con frecuencia, preferentemente con agua y jabón; cubrirse boca y nariz al toser y estornudar; cocer completamente la carne y los huevos; y evitar el contacto estrecho con cualquier persona que presente signos de afección respiratoria, como tos o estornudos.

La OMS aconseja también mantenerse al día con las informaciones más recientes sobre el brote de COVID-19, a través de su sitio web y de las autoridades de salud pública nacionales y locales, ya que estos “son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre las medidas que la población de su zona debe adoptar para protegerse”. Un elemento tranquilizador sobre este nuevo virus es que las personas que se infectan, por lo general, padecen una enfermedad leve y se recuperan, pero en otros casos puede ser más grave.

Lavarse las manos constituye la principal prevención para matar el virus; en caso de no tener agua y jabón, puede funcionar también un desinfectante a base de alcohol. Para toser y estornudar, la OMS precisa que debe cubrirse la boca y nariz de la siguiente forma: con el codo flexionado o con un pañuelo; tirar el pañuelo inmediatamente y lavarse luego las manos con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón. De esta manera, se evita el contagio de objetos o personas a los que se toque. Asimismo, se prefiere el distanciamiento de al menos un metro (3 pies) entre las personas, sobre todo en el caso de aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre, ya que si se está demasiado cerca se puede inhalar el virus a través de las gotas de la tos o el estornudo.

También debe evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca; y se recomienda que, en caso de fiebre, tos y dificultad para respirar, se solicite atención médica a tiempo e indicar a los servicios de atención de salud si ha viajado a una zona en la que se haya notificado la presencia de la COVID-19, o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado a alguno de estos lugares y tenga síntomas respiratorios.

Para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días) la OMS informa que, junto al seguimiento de las orientaciones anteriormente expuestas, “permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como cefalea y rinorrea leve, hasta que se recupere”, ya que “evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus”.

En este texto la periodista Glenda Boza cuenta cómo se preparan los cubanos y cómo viven las preocupaciones en torno a esta enfermedad. 

¿Cuándo debemos usar mascarillas?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de mascarillas a los profesionales, coordinadores sanitarios, trabajadores sanitarios y agentes de salud comunitaria que trabajen en la prevención y el tratamiento de las infecciones o en la esfera de la salud pública; así como a personas que presenten síntomas sospechosos, como fiebre, tos y dificultad para respirar.

Las mascarillas clínicas son las que se emplean en cirugías y para realizar otros procedimientos médicos. Pueden ser planas o plisadas y se atan a la cabeza con cintas. La OMS informa que el uso de una mascarilla clínica es una de las medidas profilácticas para limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias en las zonas afectadas.

Sin embargo, también aclara que una mascarilla no proporciona por sí sola suficiente protección y deben tomarse las precauciones generales anteriormente explicadas en el presente texto. “Cuando no está indicada, la utilización de mascarillas médicas da lugar a gastos innecesarios, obliga adquirir material y crea una falsa sensación de seguridad que puede hacer que se descuiden otras medidas esenciales, como la higiene de las manos. Además, si no se utiliza correctamente, la mascarilla no reduce el riesgo de transmisión”.

Erróneamente, se ha pensado que la mascarilla constituye un sistema de protección para las personas que no se han contagiado. Los voceros de este organismo internacional precisan, en este sentido, que “no es necesario usar mascarillas porque no se ha demostrado que protejan a las personas que no están enfermas. Sin embargo, es posible que se utilicen en algunos países donde se ha instalado esta costumbre. Si se utiliza una mascarilla, se deben seguir las prácticas óptimas sobre el modo de llevarla, retirarla y desecharla, así como las relativas a la higiene de las manos”.

El uso correcto de las mascarillas se basa en las prácticas aplicadas en los centros de salud. Las indicaciones de la OMS al respecto son:

– Colocarse la mascarilla minuciosamente para que cubra la boca y la nariz y anudarla firmemente para que no haya espacios de separación con la cara;

– no tocarla mientras se lleve puesta;

– quitársela con la técnica correcta (desanudándola en la nuca sin tocar su parte frontal);

– después de quitarse o tocar inadvertidamente una mascarilla usada, lavarse las manos con una solución hidroalcohólica, o con agua y jabón si están visiblemente sucias;

– en cuanto la mascarilla esté húmeda, sustituirla por otra limpia y seca;

– no reutilizar las mascarillas de un solo uso;

– desechar inmediatamente las mascarillas de un solo uso una vez utilizadas.

Las mascarillas de tela (por ejemplo, de gasa o de algodón) no se recomiendan en ninguna circunstancia.

Preguntas y respuestas de la OMS sobre el COVID-19

Ante la propagación del nuevo coronavirus originado en China, la OMS pone a disposición del público en su sitio web una serie de informaciones necesarias de conocimiento general. A continuación compartimos algunas preguntas y respuestas que nos parecen útiles:

¿Cómo se propaga la COVID-19?

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con las heces de una persona que padezca la enfermedad?

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

¿Quién corre riesgo de desarrollar una enfermedad grave?

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardíacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir o tratar la COVID-19?

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para la COVID-19?

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo. Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

¿Son lo mismo la COVID-19 y el SRAS?

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la COVID-19?

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

¿Pueden los humanos contraer el virus de la COVID-19 por contacto con un animal?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19.

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

¿Puedo contraer el virus de la COVID-19 por contacto con mi mascota?

No. No hay datos que indiquen que los animales de compañía o mascotas como los gatos y los perros hayan sido infectados o puedan propagar el virus causante de la COVID-19.

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie?

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados (incluida la información preliminar disponible sobre el virus de la COVID-19) indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente). Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

¿Es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19?

Sí. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

¿Hay algo que no deba hacer?

Las siguientes medidas NO SON eficaces contra la COVID-2019 y pueden resultar perjudiciales: fumar, llevar varias mascarillas y tomar antibióticos.

Más información en el sitio web sobre la COVID-2019: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019 

La OMS desmiente rumores sobre la COVID-2019

Desde la llegada y propagación del nuevo coronavirus, varias han sido las fake news que han circulado a través de medios de comunicación y redes sociales. Debido a las inquietudes y confusiones innecesarias que causan dichos rumores, la OMS ha publicado una serie de aclaraciones al respecto:

  • El nuevo coronavirus NO puede matarse con secadores de manos. Para protegerse debe lavarse las manos frecuentemente con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón. Una vez limpias, se recomienda secarlas bien con toallitas de papel o con un secador de aire caliente.
  • NO se recomienda reutilizar las mascarillas, incluidas las clínicas planas y las de filtro N95, ni aún lavándolas o esterilizándolas. Cuando se ha estado en contacto próximo con una persona infectada por el nuevo coronavirus o por otra infección respiratoria, se debe considerar que la parte frontal de la mascarilla utilizada está contaminada. Para quitársela, no toque su parte frontal. A continuación, elimínela correctamente y lávese las manos con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.
  • NO se deben utilizar lámparas ultravioletas para esterilizar las manos u otras partes del cuerpo, ya que la radiación ultravioleta puede causar eritemas (irritación de la piel).
  • Rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro NO sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. Pulverizar estas sustancias puede dañar la ropa y las mucosas (es decir, los ojos, la boca, etc.). Tanto el alcohol como el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.
  • Las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), NO protegen contra el nuevo coronavirus. La COVID-19 es tan nueva y diferente que es necesario desarrollar una vacuna específica, en la que ya se está trabajando con el apoyo de la OMS.
  • El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, NO se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual.
  • El aceite de sésamo NO mata al nuevo coronavirus. Hay desinfectantes químicos que, aplicados sobre las superficies, pueden matarlo, como los desinfectantes a base de lejía o cloro, algunos disolventes, el etanol al 75%, el ácido peracético y el cloroformo. Sin embargo, estos productos tienen una eficacia escasa o nula contra el virus si se aplican en la piel o bajo la nariz y, además, pueden dañar la piel.
  • El nuevo coronavirus (2019-nCoV) puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como el asma, la diabetes o las cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.

 

Si te gustó este texto puedes leer otros en la aplicación móvil de elTOQUE. Cada día compartimos nuevas publicaciones a las cuales puedes acceder mediante una descarga por correo Nauta o Internet. Búscala en Google Play o en CubApk.