“Doctora, hoy toca limpiar las ventanas”, “doctora, hace falta que lave esto …”. Para los dueños de las casas en las que trabajó por meses haciendo labores domésticas, Idalma seguía siendo la Doctora. Nunca logró que la llamaran por su nombre.

Idalma Leyva, médica cubana de 54 años y especialista en Medicina General Integral, vive en Nova Odessa, São Paulo, Brasil. Luego del 13 de noviembre de 2018 han pasado muchas cosas en su vida.

Ese día, el gobierno cubano se retiró del programa Más Médicos, convenio de colaboración entre el gobierno brasileño, la Organización Panamericana para la Salud (OPAS) y el gobierno de Cuba, que había sido firmado en 2013 durante la presidencia de Dilma Rousseff. Tras la salida de Cuba, el programa fue cerrado el 7 de febrero de 2019.

Idalma es una de los aproximadamente 1800 médicos cubanos que decidieron no regresar a Cuba en noviembre de 2018. A partir de ese momento, debió adaptarse a las nuevas condiciones de vida en Brasil. Primero vino la invalidación del permiso para ejercer la Medicina, como consecuencia del fin del contrato con Cuba y la no inclusión de los médicos cubanos en las convocatorias que lanzó el gobierno brasileño en diciembre y febrero para cubrir las plazas dejadas por los isleños.

La habanera, del municipio Regla, pasó varios meses ayudando a unas amistades brasileñas en los quehaceres hogareños. Allí le dieron techo y comida a ella y a su hija adolescente; por eso, les estará “siempre agradecida”. Más tarde, cuidó a un anciano con Alzheimer y hacía cualquier tarea de la casa que le pidiera la señora. En todo ese tiempo cobró un salario mínimo que le alcanzaba, al menos, para pagar las cuentas básicas.

Hoy, ella y sus colegas esperan la publicación de una convocatoria (edital) que les permitiría ejercer nuevamente la Medicina en Brasil.

Cuba envió desde 2013 casi 20,000 profesionales a Brasil, de acuerdo con cifras oficiales. Según las estadísticas del gobierno de la Isla, 113 millones de pacientes se beneficiaron de la atención médica de los doctores cubanos. La Habana decidió romper unilateralmente el convenio con Brasil tras las críticas del presidente electo Jair Bolsonaro y la propuesta de renegociar el acuerdo.

 

médicos cubanos en Brasil

Fernando Medina / Reuters. Tomada del sitio web Exame

 

Médicos cubanos en Brasil: las incertidumbres tras bambalinas

Se abre una oportunidad para gran parte de los médicos cubanos en Brasil

El 1ro de agosto de 2019, la Subsecretaría General de Asuntos Jurídicos de la Presidencia de la República de Brasil publicó una medida provisional sobre la constitución del programa Medicos pelo Brasil (Médicos para Brasil), que sustituiría al programa Más Médicos.

Desde esa fecha, la asociación de médicos cubanos en el país sudamericano (ASPROMED), con el apoyo de abogados brasileños, logró promover diálogos con senadores, congresistas y representantes del ministerio de Salud para que se valorara la incorporación de los médicos cubanos en ese nuevo programa, en el cual no habían sido contemplados.

Tras varias sesiones de intercambios y enmiendas a la medida provisional de agosto, el 18 de diciembre el presidente Jair Bolsonaro sancionó la Ley no. 13.958, la cual oficializa el programa Médicos para Brasil y había sido aprobada por el Congreso Nacional. Esta iniciativa tiene el propósito de aumentar la prestación de servicios médicos en lugares de difícil prestación o de alta vulnerabilidad de ese país y promover la formación de médicos especializados en Medicina familiar y comunitaria.

En las Disposiciones finales de la ley se especifica que los médicos de intercambio (entre los cuales se incluyen los cubanos) se reincorporarán por dos años al programa si cumplen los siguientes requisitos:

  1. haber estado en el ejercicio de sus actividades, el 13 de noviembre de 2018, dentro del alcance del Proyecto Más Médicos;
  2. haber sido desconectado del proyecto Más Médicos para Brasil debido a la ruptura del acuerdo de cooperación entre el Ministerio de Salud Pública de Cuba y la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud para el suministro de médicos para este Proyecto.
  3. haber permanecido en el territorio nacional hasta la fecha de publicación de la Medida Provisional no. 890, del 1 de agosto de 2019 , como naturalizado, residente o solicitante de refugio político.

Entre 1 800 y 2 000 médicos cubanos podrían incorporarse a este nuevo programa. Los aprobados recibirán una beca de capacitación de 12 mil reales (2 674.70 USD) por mes.

Como parte de Más Médicos, el gobierno de Cuba pagaba a sus médicos 2 976. 26 reales al mes (aprox. 663 USD). Quienes integren el nuevo proyecto, cobrarían 9 023.74 reales (2 011. 31 USD) más que durante sus años en el Más Médicos.

Momento en que el presidente Jair Bolsonaro sentencia la ley del nuevo programa médico. Foto: Marcos Corrêa / PR

Momento en que el presidente Jair Bolsonaro sentencia la ley del nuevo programa médico. Foto: Marcos Corrêa / PR

A la espera del milagro

Esa ley dice que vamos a poder trabajar por dos años sin CRM (código que te habilita para trabajar como médico en Brasil). En ese tiempo nos van a permitir hacer los exámenes de Revalida, cursos preparatorios para ese examen y una especialización que también se hace aquí”, nos cuenta la doctora Vania vía Whatsapp.

Cuenta también que después de la aprobación de la ley vinieron las vacaciones de diciembre, que se extendieron a enero y aunque esperaban que en febrero se publicara la convocatoria, aún siguen sin saber nada.

“Muchos medios de comunicación han dado la noticia, el propio secretario de Atención Primaria de Salud ha hecho alusión a la reincorporación inmediata de los médicos cubanos. Sin embargo, pasan los días y no lo anuncian”, dice Vania a través de un mensaje de audio.

Por el momento —explica— solo ha sido publicado un documento a través del cual se le pide a las Secretarías de Salud que analicen todas las plazas vacantes, las cuales deberán ser cubiertas por las que habilite el nuevo programa Médicos para Brasil.

Mientras lanzan la convocatoria definitiva con todas las indicaciones y requisitos para incorporarse, esta médica —especialista en primer grado en Medicina General Integral— se mantiene trabajando en un hotel del municipio Puerto Seguro, estado de Bahía. “Trabajo de 6 a.m. a 2 p.m., en el café da manhã (desayuno) y en las noches siempre que puedo estudio para mi examen de Revalida”.

Pasar la Revalida —examen que permite la homologación en Brasil de los diplomas obtenidos en el extranjero— es una condición obligatoria para que los médicos que estudiaron en el extranjero puedan ejercer en el país.

Los profesionales de la salud foráneos que participaban en el programa estatal Más Médicos podían ejercer la medicina en la atención primaria sin Revalida. Al cierre del programa, esa condición quedó invalidada. El programa sustituto, Médicos para Brasil, ofrecerá igual privilegio por un periodo de dos años a todos los médicos que hayan estudiado en el extranjero.

Vania intenta resumir cómo han sido los 15 meses luego de que Cuba abandonara el programa Más Médicos; meses en los cuales conseguir trabajo fue una de las tareas más difíciles.

“Adonde quiera que uno llegaba decía: ʻyo quiero limpiar piso, lavar platosʼ…; y ellos te decían: ʻNo, pero nosotros no podemos pagarteʼ. Pensaban que al hacer ese trabajo nosotros queríamos que nos pagaran como médicos. O si no te respondían: ʻNo, nosotros no podemos contratarte porque tú eres médicoʼ. Para ellos los médicos son clase alta y no se imaginan que uno pueda estar haciendo otro tipo de trabajo”.

Médicos cubanos en Brasil: traicionados y al borde de la desesperación

En el municipio del estado de Pernambuco donde había estado trabajando como médico desde su llegada a Brasil, Vania no encontró empleo. Por eso, junto a su esposo que había llegado de Cuba desde antes del 13 de noviembre de 2018, decidió mudarse al estado de Bahía, a una zona turística donde las posibilidades laborales eran mayores.

De esos primeros meses también recuerda que ella y su esposo comenzaron el proceso de solicitud de refugio político para obtener una estancia legal en el país sudamericano, era la opción que les habían dado a quienes estaban en su condición. Ya habían pedido el Protocolo de Refugio, un proceso que puede tardar años en ser concedido y también puede ser denegado, “cuando salió la medida de que todos los médicos cubanos que se habían quedado en Brasil tras la ruptura de Cuba con el programa y los familiares que se encontraban aquí con nosotros, tenían la posibilidad de solicitar una residencia transitoria en el país por dos años”. Incluso, aclara, podían hacer una declaración de que no estaban trabajando y les permitían hacer el trámite sin costo alguno.

“Al término de esos dos años, inclusive 90 días antes, nosotros tenemos derecho a la solicitud de la residencia permanente en Brasil. Eso fue un gran paso, nadie imaginaba que íbamos a poder hacer ese trámite con tanta rapidez. Ese fue uno de los beneficios que recibimos”, dice Vania.

Este mapa interactivo representa la distribución geográfica de los médicos cubanos en los municipios de Brasil como parte del finalizado programa Más Médicos. Datos Sistema Integrado de Información del Programa Más Médicos 

El gran sueño: volver a trabajar como médico

“Tengo una hija de 10 años que se mantiene en Cuba. Imagínate con cuántas ansias espero esa ley, que me permitirá trabajar por un buen salario, reunir dinero y hacer todos los trámites para traerla”.

Viajar a Río de Janeiro, la capital, le puede tomar al Dr. Herling Hernández seis horas en avión. Desde que llegó a Brasil vive en Brasileia, un municipio del estado Acre, en la frontera con Bolivia. Actualmente, le es imposible moverse de allí por los costos de traslado.

Precisamente, la lejanía fue uno de los factores que lo llevaron a quedarse en el mismo lugar donde había trabajado. Además, allí encontró trabajo como dependiente de una farmacia. “Yo me considero bendecido, he mantenido un trabajo bueno, no nos ha faltado nada a mi esposa y a mí”.

Desde hace más de un año, Herling conserva el mismo puesto.

“En la farmacia yo no puedo prescribir, pero si alguien viene a comprar un medicamento equivocado yo puedo indicarle el correcto e, incluso, decirle cómo lo puede utilizar. Tampoco puedo hacer examen físico, pero como hay muchos medicamentos que se expenden sin necesidad de receta médica, pues tengo alguna posibilidad de ayudar”.

Herling ha sentido el apoyo y el respeto de quienes antes fueron sus pacientes e, incluso, colegas brasileñas le han prestado materiales de estudio para que se prepare y pueda presentarse a la Revalida en cuanto se lo permitan.

médicos cubanos en Brasil

Unidad de Salud en Pernambuco

Los médicos cubanos y las comunidades brasileñas

La doctora Idalma atesora una larga lista de anécdotas de solidaridad y no quiere olvidar ninguna.

“Cuando dos amigos brasileños, Roxana Matos y su esposo, vieron donde estábamos viviendo mi hija y yo, nos fueron a buscar y nos prestaron el sótano de su casa con un cuarto grande y un baño, en Sumaré, totalmente gratis. Llevamos 7 meses viviendo aquí, y aunque le he ido pagando siempre que he podido, la ayuda ha sido inmensa. Incluso, nos habían puesto muebles y las condiciones para vivir”.

Al menos en su municipio, Nova Odessa, el gobierno local y otros colegas la ayudaron mucho luego del 13 de noviembre de 2018. “En mi prefectura, cuando se acabó nuestro contrato como parte de Más Médicos, nos reunieron y nos dieron un diploma de Servicio distinguido, y por 3 meses Seguridad social nos estuvo ayudando. Yo no digo que en todos los municipios pasó esto, porque de hecho hay opiniones diversas en ese tema, pero en mi municipio fue así”.

Testimonios sobre el programa Más Médicos. Tomadas del sitio oficial

Testimonios sobre el programa Más Médicos. Tomados del sitio oficial

Hasta más, recuerda Idalma: “cuando se supo que yo estaba sola con mi hija y ya sin recibir salario, prepararon [en el puesto de Salud en el que trabajaba] una caja que decía “Doctora Idalma”, en la cual las enfermeras, los otros doctores y los auxiliares de limpieza iban depositando comida. Cuando estaba llena me la llevaban”.

Tampoco olvida las redes de apoyo entre colegas cubanos que se han creado y fortalecido en estos meses.

Raúl Manuel también acumula varias experiencias en este sentido; por ejemplo, vivió tres meses sin pagar la renta ni los servicios en su alquiler. La dueña tuvo esa concesión con él. Luego, con la ayuda de la prefectura encontró un trabajo administrativo en el área de Vigilancia sanitaria, el cual le permite seguir vinculado a la Medicina de alguna manera.

Sin embargo, desde ese puesto, ha tenido experiencias en las que como médico hubiera podido actuar y, por lo contrario, ha tenido que permanecer callado. “Llegan de tan lejos, me saludan, me piden una receta o que los diagnostique, y les tengo que explicar. Algunos viven en lugares tan alejados que tienen poco acceso a la información y no han estado muy al tanto de lo sucedido con nosotros”.

Vania así lo cuenta: “Imagínate qué difícil es para mí. En mi trabajo me piden que les revise los exámenes, que les ponga tratamiento, pero con el dolor de mi alma les digo que busquen a un médico autorizado”.

médicos cubanos en Brasil

Médico cubano en Brasil. Imagen tomada de Flickr/Paho

Un nuevo comienzo para algunos

“El Ministerio de Salud ha estado ocupado con inundaciones en Minas Gerais, en São Paulo; y también con la vigilancia en relación al coronavirus”, dice el doctor Raúl Manuel.

En su opinión, estos factores también han retrasado la salida de la convocatoria para el nuevo programa.

“Cuando yo tomé la decisión de quedarme, estaba claro que sería difícil porque en cualquier país extranjero es complicado ejercer como médico. Sin embargo, aquí había un elemento diferente y es que nosotros ya estábamos ejerciendo la Medicina en este país.

“Yo pensé que nos permitirían continuar con el contrato por el periodo que nos faltaba y que nos daría tiempo a reunir el dinero para la Revalida. Ahora es que reaparece la oportunidad y ha sido traumático porque uno siempre sueña con ejercer lo que estudió y de un momento a otro nos vimos en la nebulosa, en la nada…”.

Raúl sueña con poder homologar su título en Brasil y con poder tener cerca a su hija y a su madre, que permanecen en Cuba. Integrar la nueva iniciativa estatal parece ser la vía para conseguirlo.

Si bien él entra en el grupo de alrededor de 1800 médicos cubanos que se beneficiarán de esta oportunidad, se calcula que aproximadamente 600 profesionales isleños estén quedando fuera.

Se trata de quienes habían salido antes del Más Médicos o fueron separados por razones diversas, entre ellas, negarse a que sus familiares regresaran a Cuba luego de tres meses de visita en Brasil, periodo que autorizaba la coordinación del programa por la parte cubana.

“El gobierno de Brasil permitía que nuestros familiares estuvieran con nosotros por 11 meses, pero la coordinación acá nos decía que solo podían estar tres, explica el doctor Raúl.

“Yo traje a mi exesposa —cuenta el galeno holguinero—. Enseguida que llegó, el coordinador me pidió los datos de ella, la fecha de su regreso y una foto del boleto. Si pasaba un día más después de los tres meses, te retiraban del programa. Ella regresó a Cuba justo a los tres meses. Tengo un colega que mantuvo a su esposa e hijo pequeño escondidos por seis o siete meses. Los tenía que esconder de los propios compañeros porque si ellos los veían también debían decirlo a la Coordinación”.

Lisset** fue una de los médicos que no pudo renovar su contrato por discrepancias con la coordinación del programa. “Yo tenía siete meses de embarazo y una amenaza de parto pre-término y así querían que regresara a Cuba. Yo me negué a regresar y por esa causa no me renovaron el contrato, me desligaron del programa. Yo tenía derecho a renovar el contrato porque estaba casada aquí. Lo vi deshumano, pero no iba a poner en riesgo la vida de mi bebé. Tenía todos los requisitos para renovar, pero no pude hacerlo”.

Por no formar parte del Más Médicos cuando Cuba lo abandonó, Lisset no podrá integrarse al programa Médicos para Brasil. Se alegra por los colegas que sí cumplen los requisitos, pero para ella aún no existen posibilidades de ejercer la profesión.

“El abogado de ASPROMED dice que va a luchar por nosotros, pero yo, sinceramente, tengo pocas expectativas”, confiesa Lisset.

Para Idalma, Vania, Raúl y Herling el camino parece irse allanando, otros como Lisset siguen a la espera. Todos tienen claro que seguirán en Brasil y mantienen las ansias de poder ejercer allí su profesión.

La información sobre las ciudades y municipios que necesitarán médicos aún no está disponible, en cualquier caso, serán priorizados aquellos con más altos niveles de vulnerabilidad. La definición de estos detalles y la organización de la agencia encargada podrían atentar contra la urgencia de estos profesionales por empezar el trabajo.

Luiz Henrique Mandetta, ministro de Salud de Brasil, había pronosticado que la primera convocatoria de propuestas para el programa se publicaría en febrero y que los profesionales comenzarían a trabajar en abril.

 

** seudónimo utilizado a petición de la entrevistada.

 

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