Días atrás los medios reprodujeron una nota del sitio web del Ministerio del Interior (MININT) en la cual se menciona que en 2019 se reportaron 208 incendios de motos eléctricas en Cuba. Tales hechos causaron la muerte de tres personas y dejaron 14 heridos, refiere la información.

Entre otros detalles, el MININT agrega que la mayor parte de los siniestros ocurrió en el interior de locales como garajes, viviendas, centros de trabajo y no en la calle. La Habana fue el territorio más afectado, con más de un tercio del total de incendios.

A tales datos, de carácter nacional, se puede añadir un texto publicado por el periódico provincial Adelante, en octubre de 2019, que alerta sobre las explosiones de motos eléctricas.

El reportaje del medio oficial camagüeyano refería una veintena de casos en esa provincia, según datos del Cuerpo de Bomberos. Sin embargo, los periodistas hablaban de medio centenar, de acuerdo a “cálculos extraoficiales”, cuya metodología no fue especificada.

A propósito de las explosiones e incendios relacionados con las motos eléctricas, la jefatura del Cuerpo de Bomberos de Cuba compartió algunas recomendaciones para evitar estos accidentes. Aquí las reproducimos y agregamos otras, como resultado de la revisión de otras fuentes:

  • Dejar enfriar la batería a temperatura ambiente, antes de comenzar su carga o de emprender un recorrido después de haberla cargado.
  • Mantener los dispositivos originales de seguridad instalados en el equipo.
  • No realizar adaptaciones a la moto que contradigan las prescripciones del fabricante.
  • Evitar el uso de baterías de litio caseras o artesanales.
  • Prestar atención al proceso de carga de la batería.
  • Impedir que el tiempo de carga sobrepase el establecido en las instrucciones.
  • No realizar la carga en el interior de locales y habitaciones sin supervisión.
  • No incurrir en ilegalidades asociadas a la fabricación de baterías de litio y a reparaciones eléctricas realizadas por personas sin los permisos necesarios.
  • Utilizar solo el cargador suministrado por el fabricante. Los cargadores de un equipo diferente pueden causar que las baterías se sobrecalienten, lo que puede causar la fuga térmica.
  • No dejar una moto eléctrica cargando sin vigilancia, y no cargarla cerca de otros objetos inflamables. Lo ideal es hacerlo en un lugar donde no haya nada cercano que se incendie y que además tenga una salida cercana.
  • No utilizar baterías que se hayan caído, perforado, estrellado o dañado de alguna manera. Pueden parecer en buen estado, pero el daño interno puede hacer que las celdas entren en contacto, se sobrecalienten y se enciendan.
  • Un cargador que se apague por sí solo cuando la carga esté completa (cargador inteligente) es preferible para todos los tipos de vehículos eléctricos.
  • No crea que su moto no necesita un sistema de gestión de batería (BMS, por sus siglas en inglés). Este sistema electrónico protege las baterías recargables (y al consumidor) de la sobrecarga, la fuga térmica, los cortocircuitos, etc. Cuando el chip del BMS detecta una condición peligrosa, abrirá los interruptores de estado sólido para apagar y aislar la batería y las celdas afectadas.
  • En casa pueden coexistir varias motos eléctricas distintas y también varios cargadores (que pueden verse parecidos). Siempre etiquetar el cargador de forma inequívoca para saber a cuál equipo corresponde.
  • Evitar realizar las cargas durante la noche. Hacerlo mientras, preferiblemente, cuando pueda mantenerse alerta a los olores, al humo, etc.
  • No intentar cargar una batería dañada —o que usted crea que lo está—. Si la batería no funciona, puede ser mejor consultar a un técnico capacitado antes de cargarla.

China y las explosiones de baterías de litio 

La seguridad de las baterías de litio ha atraído mucha atención de los medios de comunicación en todo el mundo. Pero las preocupaciones no son nuevas.

Cualquier dispositivo de almacenamiento o generación de energía conlleva un riesgo, como demuestra la historia humana. Se demostró en el siglo XIX cuando algunas máquinas de vapor explotaron. Más cerca en el tiempo, llevar gasolina altamente inflamable en los autos era un tema candente a principios del siglo XX. Ninguna tecnología ofrece un 100 % de seguridad.

Con más de 200 millones de bicicletas eléctricas registradas, China lidera el doloroso indicador de país con más incendios de baterías de estos vehículos.

En 2018 el Ministerio de Gestión de Emergencias chino dio a conocer un informe en el cual señala que en el período 2013-2017 se produjeron más de 10 000 incendios de bicicletas eléctricas. El saldo fue de más de 200 muertes, la mayoría relacionadas con incendios que se propagaron en complejos de apartamentos. De ahí surgieron propuestas para designar zonas de carga segura.

Las motos eléctricas, conocidas como motorinas, son cada vez más comunes en las calles de Cuba. Foto: Sadiel Mederos (elTOQUE Cuba).

Las motos eléctricas, conocidas como motorinas, son cada vez más comunes en las calles de Cuba. Foto: Sadiel Mederos (elTOQUE Cuba).

El fenómeno de las motos eléctricas en Cuba

El número de motos y otros vehículos eléctricos presentes en Cuba no está del todo claro. Sí se sabe que estos equipos circulan aproximadamente desde 2013 y que su crecimiento es visible en las calles de cualquier ciudad de la Isla.

Un texto de RFI estima que el número de motos eléctricas en Cuba supera las 200 000 unidades. La gran mayoría han llegado al país de manos de las “mulas”, comerciantes que compran en sitios como la Zona Libre de Colón, en Panamá, y revenden las motos dentro de la Isla.

Varios factores contribuyen al auge de las motos eléctricas en el país. Entre ellos, menores precios y relativas facilidades de importación, al contrario de lo que sucede para motos y vehículos de combustión. Para la mayor parte de los cubanos comprar una “motorina” supone, además, superar el fastidio de utilizar un transporte público insuficiente y de mala calidad.

En un principio, el Estado no exigía a los conductores de “motorinas” ni licencias específicas ni el registro legal del vehículo, lo que contribuyó también a que su uso se masificara. En la actualidad, quienes la usen deben poseer licencia de conducción y los dueños deben registrarlas.

¿Tienes una ‘motorina’? Ahora es obligatorio registrarlas

Cuba, incluso, cuenta con una planta que produce motos y triciclos eléctricos, en Villa Clara. Pero las producciones de la Empresa Industrial Ángel Villarreal Bravo (Ciclos Minerva) son muy inferiores a la demanda interna. En los últimos años la fábrica se ha visto afectada por la crisis económica del país y la carencia de financiamiento para desarrollar y ampliar sus producciones.

 

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