El 6 de abril de 2021 el usuario @museocuba de Twitter, identificado como Enrique Varona, publicó varias fotos del osario general del cementerio de Colón y otras de contenedores con restos humanos expuestos al aire libre. Las fotos, aunque no contenían ninguna información de contexto ni la fecha en que fueron realizadas, generaron la alerta de los usuarios de las redes sociales.

Varias opiniones cuestionaron el tratamiento a los cuerpos en el cementerio y se sensibilizaron con la situación.

 

La fotos originales se corresponden con un artículo publicado en 2015 por el blog de viajes Double Barrelled Travel de la autoría de la periodista Carmen Allan-Petale, durante una visita a Cuba junto a su esposo. Las fotos, según sus metadatos, fueron tomadas el 26 de agosto de 2014 sobre las 7:30 p. m. DeFacto contactó también con la autora quien lo confirmó.

Metadatos de una de las fotos según el sitio https://exifinfo.org/

En el texto narra su experiencia al llegar al país y, en particular, un recorrido inusual a la Necrópolis Cristóbal Colón guiado por Giovanni, uno de los custodios del lugar.

«Mientras rondábamos la parte trasera del cementerio encontramos contenedores llenos de huesos, apilados al azar en cualquier lugar disponible. “Hay un poco de superpoblación aquí”, dijo Giovanni».

El Gobierno de La Habana, a partir de la publicación en Twitter, desmintió que se tratara de una situación actual.

En un información publicada por CubaSí y Tribuna de La Habana «el Gobernador de la ciudad, Reinaldo García Zapata, expuso que las imágenes divulgadas datan del año 2010, cuando los servicios necrológicos limpiaron las bóvedas estatales con restos de fallecidos que habían sido abandonados por sus familiares, hacía más de una década».

Llegaron a esta conclusión como resultado de una «exhaustiva» investigación realizada por el coordinador gubernamental de Fiscalización y Control, el director provincial de Servicios Necrológicos, el director del cementerio y la especialista principal de fiscalización en el Gobierno provincial. El color de las paredes del osario general que se aprecia en las imágenes divulgadas no se corresponde con el actual, adquirido hace cinco años tras un proceso de restauración, explica la nota.

Además, aclaran que el proceso de higienización se efectúa por la administración del cementerio en aquellas bóvedas estatales donde se guardan restos de fallecidos sin familia reconocida o que nunca se presentó a los actos de exhumación.

Aunque las fotos no se corresponden con el contexto actual, sí fueron tomadas en el cementerio de Colón. Lo que abre un debate en torno a los procedimientos de exhumación de los restos humanos, más allá de la explicación técnica.

¿Cuál es el tratamiento a los restos humanos una vez exhumados? ¿Los restos de cuántas personas se encuentran en estas condiciones? ¿Cada qué tiempo se realiza este procedimiento? ¿Son notificados los familiares? ¿Cuenta el cementerio con los medios profesionales disponibles para hacer correctamente su trabajo? ¿Tiene espacio suficiente el lugar? ¿Por qué estaban visibles y dentro de contenedores esos huesos y no en osarios identificados? las respuestas continúan pendientes.

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