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Dosier sobre republicanismo. Foto: David Estrada intervenida por Janet Aguilar.

Foto: David Estrada intervenida por Janet Aguilar.

Situar el republicanismo: introducción a un dosier

Las tradiciones políticas interactúan a lo largo de la historia: se mezclan entre sí a través de una serie de escenarios de conflictos y de cooperación, para intercambiar repertorios y reivindicaciones. Viejas nociones parecen desaparecer durante extensos períodos de tiempo, para retornar, transformadas, en nuevos contextos históricos. En esta transformación se pierden antiguos significados, al desaparecer el marco de prácticas e ideas que le daban sentido. Y emergen nuevos motivos y contenidos, que dotan a la misma palabra de una dirección diversa. Eso sucede, hoy, con el republicanismo, sobre el que se acumula una obra teórica e histórica notable, que no cesa de crecer con nuevos aportes.[1]

Diversos elementos han prevalecido, como constantes, desde los pensadores republicanos clásicos hasta el neorrepublicanismo contemporáneo. En primer lugar, la centralidad del gobierno de la ley por encima del gobierno de los hombres, de donde deviene un tipo específico de igualdad ante la ley. En segunda instancia, la noción de la comunidad política como una unidad, fundamentalmente homogénea, constituida alrededor de un derecho común y de unas tradiciones compartidas. En tercer lugar, la importancia de las instituciones como garantía para la libertad de la república, que es consustancial a la libertad de sus ciudadanos, entendida como no-dominación por parte de ningún poder ilegítimo.

En particular, la reivindicación de la libertad como no-dominación es eje central alrededor del cual se ha desarrollado el neorrepublicanismo. Colocando el énfasis en que ningún ciudadano debe estar sometido a un dominio arbitrario, sea político o económico, y reivindicando la autonomía de agencia para el desarrollo pleno de las capacidades de cada persona. Dentro de esta comunidad republicana, la búsqueda del bien común, o interés general, expresado en la cosa pública (res publica), ha de guiar la acción pública del ciudadano, por encima de los intereses particulares.

Donde el liberalismo posterior percibe individuos, con derechos y libertades, el republicanismo reivindica ciudadanos, con deberes, que le hacen partícipe a una libertad compartida, la de no ser dominados por ningún poder ilegítimo. Las virtudes republicanas —o virtudes cívicas—, imprescindibles para asegurar una convivencia dentro de un proyecto común con afán de permanencia, son los atributos ciudadanos sobre los que se sostiene la república. Una república que obliga tanto a gobernantes como a gobernados a practicar estas virtudes cívicas y perseguir el bien común y el interés general.

La división de poderes, dentro del republicanismo moderno, es primero funcional, y luego se establece como garantía para evitar la tiranía. El horror al poder despótico, que no reconoce más límites que su propia voluntad, vincula al republicanismo con el liberalismo; aunque el primero hace énfasis en la ley y el segundo en el individuo. El liberalismo enfatiza en la necesidad de proteger al individuo del ejercicio abusivo del poder, al establecer instituciones que garanticen su autonomía. Y dado que un poder solo puede ser detenido por otro poder, la lógica liberal defenderá la idea de contrapesos entre poderes. La relación entre liberales y republicanos no remite, pues, a una contraposición schmittiana, sino a aproximaciones diferentes —con diverso potencial de alianza y disputa— sobre problemas políticos comunes. Asimismo, los nexos del republicanismo con el socialismo pasan por definir de qué tipo de régimen y proyectos políticos socialistas estamos hablando: si se trata del modelo estadocrático y autoritario de matiz soviética o de los movimientos, partidos y Gobiernos socialistas democráticos del pasado siglo.

Republicanismos, liberalismos y socialismos guardan entre sí una relación accidentada y compleja, en lo histórico y lo teórico. Pero cualquier potencial emancipador de sus maridajes solo puede desarrollarse en un marco democrático, con plenas garantías para la representación, participación, deliberación y organización ciudadanas. Pues cualquier régimen despótico, sea cual sea su signo ideológico y su mito legitimador, ocluye la posibilidad de ejercer la libertad y de participar en la construcción de la república.

A partir de estos presupuestos, este dosier ofrece una primera aproximación a un tema que ha sido abordado —con variable coherencia y precisión— en los Estudios Cubanos. Se trata de la relación entre el fenómeno republicano —en tanto teoría y praxis— y la evolución de la nación y sociedad cubanas, evaluado por cuatro intelectuales. Los cuatro textos tienen a Cuba como marco y foco de la reflexión sobre el problema republicano. Las miradas historiográficas y teórico políticas, los entrecruzamientos del civismo y la legalidad, las lecturas analíticas y testimoniales: todas confluyen en una mirada situada del fenómeno. Visión personal que, a diferencia de las modas intelectuales y los maquillajes ideológicos, no acomoda la teoría a un objeto que le resulta ajeno. Indagación colectiva que contextualiza sociohistóricamente[2] el tópico, sin reducirlo a sus dimensiones morales, legales o institucionales. Esperamos sea de vuestro interés, en esta era de posverdad, radicalismos y anemia intelectual.

 

[1] Para una lectura más amplia, situada y plural sobre el tema, recomendamos, entre otros:

Aguilar, J. A. y Rojas, R. (Coord.) (2014). El republicanismo en Hispanoamérica. Ensayos de historia intelectual y política. Fondo de Cultura Económica, México.

Domenech, A. (2019). El eclipse de la fraternidad. Una visión republicana de la tradición socialista. Akal.

Nora, P. (1989). República. En F. Furet y M. Ozouf, Diccionario de la Revolución Francesa. Alianza, 680-691.

Ovejero, F., Martí, J. L. y Gargarella, R. (Comp.) (2004). Nuevas ideas republicanas. Autogobierno y libertad. Paidós.

Petit, P. (1997). Republicanismo: una teoría sobre la libertad y el gobierno. Paidós.

Rosler, A. (2016). Razones públicas. Seis conceptos básicos sobre la República. Katz Editores.

Sabato, H. (2018). Republics of the New World. The revolutionary political experiment in Nineteenth-Century Latin America. Princeton University Press.

Skinner, Q. (2004). La libertad antes del liberalismo. Taurus / CIDE.

Viroli, M. (2014). Republicanismo. Universidad de Cantabria.

[2] Ver: Noriel, G. (2011). Introducción a la sociohistoria. Siglo xxi, Madrid.

 

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Ysrrael Camero
Historiador de la Universidad Central de Venezuela, Máster en Sociedades Históricas y Formas Políticas en Europa en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona. Ha sido profesor en la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Metropolitana en Venezuela. Publicó "La irrupción del populismo" en 2019 con la editorial Alfa. Ha publicado diversos trabajos sobre historia contemporánea y análisis político. Investigador del GAPAC. Actualmente es profesor en el Instituto de Humanidades Francesco Petrarca de Madrid.
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