La relación entre Estados Unidos y Cuba atraviesa uno de sus momentos más tensos en años, marcada por una combinación de presión económica, crisis energética y contactos discretos, de los cuales, en la mayoría de los casos, solo se conoce lo que se filtra a la prensa. 
El régimen cubano acaba de anunciar transformaciones económicas y sociales en una convocatoria extraordinaria de la Asamblea Nacional marcada por la urgencia. Entre reformas y promesas recicladas, el discurso oficial pone particular énfasis en una aclaración: procura preservar el «socialismo y la Revolución». ¿Quieren los cubanos un cambio que excluye la democracia y no altera el aparato de poder actual?
El Gobierno cubano publica videos con deepfakes de Rubio: contenidos generados o manipulados mediante inteligencia artificial para alterar su imagen y su voz y hacer creer que pronunció declaraciones que nunca realizó.
Mientras Cuba enfrenta una profunda crisis económica y social, sectores del exilio y la oposición ya discuten cómo sería el día después. Un nuevo esfuerzo reúne a abogados, activistas y defensores de derechos humanos para diseñar las bases de una eventual transición democrática.
En el Oslo Freedom Forum 2026, estrellas como Richard Gere compartieron escenario con activistas que han pagado su disidencia con prisión y torturas. Entre las voces que representaron a Cuba estuvo la de Rosa María Payá, quien denunció ante el mundo la situación que vive la isla y algunos avances hacia la unidad del exilio cubano.
Miguel Díaz-Canel, visiblemente desmejorado, insistió el viernes 12 de junio de 2026 en que el «país sigue funcionando» y Estados Unidos no se «lo perdona». Desde Washington, el mensaje fue mucho más directo: dicen estar preparados para cualquier escenario relacionado con el futuro de Cuba.
Un reciente análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales evalúa algunos escenarios político-militares sobre cómo podría actuar Estados Unidos con respecto a Cuba.
Dos semanas después de que el general del Comando Sur pisara la Base Naval de Guantánamo y se retratara con oficiales cubanos, hoy llegó a ese territorio Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos. Este texto ensaya sobre el significado de la publicidad de esas visitas y sobre cómo es realmente la vida en Caimanera.
El Departamento de Estado de Estados Unidos impuso el 4 de junio de 2026 nuevas sanciones a figuras y entidades vinculadas con el régimen cubano, incluido el gobernante Miguel Díaz-Canel y su familia, así como Alejandro Castro Espín y Raúl Alejandro Castro Calis, hijo y nieto de Raúl Castro, respectivamente.
Mientras La Habana insiste en el discurso de «plaza sitiada», crecen las preguntas sobre el futuro del poder en la isla, el papel de la ciudadanía en el cambio y el costo físico y mental de la crisis.
¿Quién concentra realmente el poder en Cuba? En este episodio de Canelopedia analizamos cómo el régimen ha construido durante décadas una narrativa de cohesión total mientras acumula purgas, destituciones, silencios y caídas de figuras que alguna vez fueron presentadas como hombres clave de la Revolución.
El politólogo cubano Juan Antonio Blanco Gil desmonta ideas instaladas por el oficialismo, como que una intervención estadounidense equivaldría automáticamente a una invasión o a la pérdida de la soberanía nacional; que pedir apoyo externo constituye una traición a la patria; o que el pueblo cubano respondería de forma masiva en defensa del sistema político actual.
En entrevista con el escritor cubano Xavier Carbonell, el diplomático polaco Adrian Chrobot —exfuncionario de la Embajada de Polonia en La Habana— habla sobre sus años en Cuba, el vínculo con la sociedad civil y las similitudes que observa entre el proceso polaco y una eventual transición cubana.
¿Existe la posibilidad de un traslado de Castro ante la justicia estadounidense? ¿Qué pasará si el régimen cubano continúa en su postura de no ceder? En esta edición analizamos cómo el endurecimiento político y económico coincide con la salida de empresas internacionales del país, el retroceso de sectores estratégicos como la producción de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba. Conoce otros detalles en el Noticiero de la Gente.
Si a las respuestas de Miguel Díaz-Canel le quitamos la palabra «bloqueo» —y todas sus variantes— se cae casi todo el discurso. El tema aparece como justificación total de la crisis en Cuba; como escudo político y sustituto de responsabilidades internas.
El régimen cubano ha adquirido más de 300 drones militares de origen ruso e iraní, cuyas capacidades y proveedores el texto analiza en detalle, desde los modelos Shahed y Mohajer hasta las colaboraciones con Bielorrusia, Vietnam y Argelia.
Menos de 24 horas transcurrieron entre el anuncio del régimen cubano de que las reservas de combustible se habían agotado y el aterrizaje en La Habana de una delegación de la CIA con un mensaje del presidente Donald Trump.
Las afirmaciones de Díaz-Canel resultan falsas porque las investigaciones internacionales concluyeron que las aeronaves fueron derribadas fuera del espacio aéreo cubano y porque organismos internacionales determinaron que el uso de fuerza letal contra avionetas civiles desarmadas violó normas fundamentales del Derecho aeronáutico internacional.
Las imágenes publicadas por la CIA —tras el encuentro en La Habana el 14 de mayo de 2026 entre su director John Ratcliffe y altos funcionarios cubanos— permitieron que se pusieran públicamente los reflectores sobre el nombre del general Ramón Romero Curbelo, jefe de los servicios de inteligencia de la isla.
John Ratcliffe llevaba personalmente un mensaje del presidente Donald Trump: «Estados Unidos está dispuesto a abordar seriamente cuestiones económicas y de seguridad, pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales».
El Secretario de Estado dijo que mientras "la gente está comiendo basura en las calles" de Cuba, el conglomerado GAESA controla toda la actividad económica lucrativa. A la vez, se refirió al potencial de prosperidad del país.  
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, endureció su discurso contra el conglomerado militar cubano Gaesa y aseguró que en los próximos días aumentará la presión sobre el grupo empresarial.
La nueva orden ejecutiva amplía las sanciones contra el régimen de La Habana. La decisión está en consonancia con la emergencia nacional que declarara el Gobierno estadounidense el 29 de enero de 2026 con respecto a la isla.
«Cuba no se rinde, como dice la canción, fuego vamos a dar». Con esa épica de resistencia volvió a comparecer Miguel Díaz-Canel en un momento en que la crisis económica, social y política del país se profundiza en todos los niveles.
La delegación estadounidense instó a los burócratas cubanos a respetar libertades democráticas y económicas y les advirtió sobre los riesgos que abría si no tenían en cuenta sus consejos. Directamente, hablaron sobre la necesidad de que Cuba reformara su sistema económico y de Gobierno.