El Consejo de Dirección de la Universidad de Oriente (UO) emitió una declaración en la que reconocen que expulsaron en diciembre de 2016 al profesor titular de la Facultad de Derecho, René Fidel González García, por discrepancias con sus ideas políticas.

El comunicado se remonta al año 2012, momento en el que “comienzan a aparecer una serie de publicaciones del entonces profesor en sitios como La Joven Cuba, Rebelión, Sin Permiso, Cuba Posible, entre otros”.

Según la dirección de la UO, los textos de González García “se fueron radicalizando hasta convertirse en los más polémicos, contradictorios e irrespetuosos”; aunque no especifican con qué o quién.

La nota cita valoraciones del Consejo de Dirección de la Facultad de Derecho de la UO en las que se declara que el entonces profesor “invocaba el derecho a la libertad de palabra reconocida en el artículo 53 de la Constitución de la República de Cuba de 1976, como excusa para asumir posiciones o discursar sobre diversos temas, sin que ello le implicara responsabilidad alguna en el debate que él generaba en estos espacios con sus artículos, y sin tener en cuenta los límites en el ejercicio de ese derecho”.

En sus artículos, González García “creaba confusiones a los lectores (…) por el carácter ambiguo y poco esclarecedor (…). Estos escritos, provocaban que profesores, estudiantes y ciudadanos en general cuestionaran los contenidos o se afiliaran a sus posiciones llevados por la confusión”, señala el comunicado.

El comunicado oficial de la UO admite que los textos de González García fueron debatidos por “un grupo de especialistas” y se realizaron reuniones de la dirección de la universidad con el profesor, diálogos “sobre la libre interpretación a que daban lugar sus escritos”.

La dirección de la Facultad de Derecho le expresó al profesor “la necesidad de escribir artículos científicos y hacer un uso responsable de las redes sociales para la divulgación de sus ideas”.

Al mismo tiempo, el Consejo Científico no consideró como “resultados” los artículos publicados por González García ya que no aparecían en “revistas científicas registradas en bases de datos de prestigio internacional, ni tributaban a la formación científica educativa del resto del claustro con categorías docentes inferiores”.

En consecuencia, en noviembre de 2016, el Consejo de Dirección oriental consideró que González García “desmerecía su condición de docente y por tanto, la de pertenecer al claustro de la Universidad de Oriente, y acordó solicitar al Ministro de Educación Superior se le revocara la Categoría Docente”.

Fue un “procedimiento administrativo realizado con estricto apego a la legalidad”, señala la comunicación.

En diciembre de 2016, tras ser revocada la categoría docente de González García, la universidad propuso dos “plazas técnicas” al exprofesor. Este no aceptó y así “demostró su decisión de concluir el vínculo con la entidad, retirando personalmente sus expedientes (laboral y docente) con posterioridad”.

En paralelo, González García fue expulsado de las filas del Partido Comunista de Cuba, en el cual militaba.

La nota de la dirección de la UO señala que, desde diciembre de 2018, han intentado comunicarse telefónicamente en siete ocasiones con González García para dar “respuesta a la queja que en su momento presentara al Ministro de Educación Superior como resultado de la revocación de su categoría docente”.

González García, “hasta hoy, no se ha presentado en la institución y sin embargo, continúa exigiendo una respuesta”, señala la nota.

El Consejo de Dirección de la UO afirma que el caso de René Fidel ha sido sobredimensionado con “la falacia de la discriminación política y la expulsión de docentes de las universidades cubanas”.

La universidad asegura que el exprofesor “mantiene una voluntad constante de denigrar y ridiculizar a las autoridades universitarias y del Ministerio de Educación Superior, lo cual nos deja claro ahora más que nunca que no contaba, ni contará, con las condiciones para ser profesor universitario”. Lamenta, además, la solidaridad de “algunas personas” con una versión de los hechos “mal contada y manipulada por René Fidel González García y otros que pretenden cercenar la institucionalidad del Estado y el Gobierno cubanos”.

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Lo que ha dicho René Fidel

El 18 de diciembre de 2016, pocos días después de que le fuera revocada la Categoría Docente Principal de Profesor Titular y la condición de profesor universitario, René Fidel González García presentó una queja por el quebrantamiento de sus derechos ciudadanos y laborales ante la Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba.

Comenzaba para él un largo y tortuoso camino de reclamos y denuncias que, casi tres años después, ha generado poco más que silencio y que, si nos atenemos a lo que dice haber hecho la universidad para ponerse en contacto con el profesor, reconoce al menos 2 años de demora para ofrecerle respuesta a la queja original.

El Ministerio de Educación Superior, la Fiscalía General de la República, el periódico Granma y la oficina del presidente Miguel Díaz-Canel han dado acuse de recibo a las denuncias de González García. Sin embargo, los plazos legales para la obtención de una respuesta han sido violentados.

“Como jurista intenté que la Fiscalía atendiera el caso. Después de los primeros pasos, ellos callaron hasta hoy. Calló la Fiscalía General. Luego la Fiscal General y por último el Presidente de la República. Todo eso violando las leyes que organizan y rigen el trabajo de las instituciones y la letra de ya dos Constituciones”, escribió González García en el blog de Silvio Rodríguez.

A finales de agosto de 2019, dos antiguos estudiantes de la UO denunciaron la postura de la entonces rectora, Martha del Carmen Mesa Valenciano —hoy viceministra primera del MES—, quien “solicitó y obtuvo del Ministerio de Educación Superior” el apoyo para despojar a René Fidel de su condición de profesor, en 2016.

Álvaro Francisco Pixá e Ismael Tamayo —expresidentes de la FEU en las facultades de Derecho y Filosofía, respectivamente— cuentan que Mesa Valenciano presionó a la Decana de Derecho —a quien, finalmente, removió de su cargo—, así como influyó en el claustro, el núcleo del PCC, la UJC y la presidencia de la FEU en la UO para lograr la destitución de González García, amparada en una “declaración de repudio”.

Aseguran que la actual viceministra primera del MES mintió a los estudiantes “diciéndoles que el profesor era un agente de la CIA, un mercenario (…), y ni así consiguió que firmasen todos el documento que luego el Ministro habrá recibido como evidencia de la pérdida de prestigio del docente”.

La declaración de ambos ex dirigentes políticos de la FEU en la UO fue respaldada días después por una veintena de graduados de esa Universidad y también de la de Holguín, que defienden la ética de René Fidel.

Listado de firmantes en apoyo a René Fidel González García.

Listado de firmantes en apoyo a René Fidel González García.

La viceministra primera y su ministro

A mediados de agosto, la viceministra primera del MES —y antigua rectora de la UO— Martha del Carmen Mesa Valenciano, definió lo que, según ella, debería ser un profesor universitario en Cuba: “El que no se sienta activista de la política revolucionaria de nuestro Partido, un defensor de nuestra ideología, de nuestra moral, de nuestras convicciones políticas, debe renunciar a ser profesor universitario”, escribió en el sitio oficial de su ministerio.

Sus palabras, que buscan sofocar cualquier atisbo de disenso dentro de las aulas universitarias, generaron una intensa polémica en redes sociales. Y el asunto trae cola.

A falta de una postura oficial tras las declaraciones de la viceministra, dos meses después —el 16 de septiembre—, en el programa de televisión Mesa Redonda, el titular del MES, José Ramón Saborido Loidi, dio un espaldarazo a su subordinada.

Saborido llamó mercenarios e ingenuos a quienes atacaron la postura de Mesa Valenciano. Al mismo tiempo, aseguró que las universidades cubanas son de carácter público cuya misión es “formar jóvenes profesionales altamente preparados pero, a la vez, comprometidos con la causa que defiende la revolución y el pueblo de Cuba; capaces de enfrentar cualquier tarea que sea asignada por nuestro Partido, por nuestro gobierno”.

El reconocimiento explícito que han hecho, tanto la viceministra como el ministro Saborido, de las exigencias ideológicas que se ponen como condición para tener derecho al estudio y el trabajo en los centros de educación superior cubanos han generado intensos debates a la luz de la clara violación que suponen de la nueva Constitución y de varios pactos internacionales que ha firmado el gobierno del archipiélago.

Ministro de Educación Superior confirma política discriminatoria en las universidades cubanas