La mañana de hoy 9 de febrero, a través de una carta abierta al presidente Joe Biden, un grupo de más de cuarenta personas solicita a la nueva administración estadounidense que comience a desmantelar el entramado de sanciones a Cuba. La misiva, que según el sitio La Joven Cuba fue entregada esta mañana en la sede diplomática de Estados Unidos en La Habana y en la propia Casa Blanca, invita al gobierno de ese país a “dialogar, desde un marco de reconocimiento de la soberanía mutua, con todos los sectores de nuestra sociedad, incluyendo al gobierno, los emprendedores del sector privado y la sociedad civil”.

A continuación el texto íntegro de la carta y los primeros firmantes:

Carta Abierta al presidente Joseph R. Biden, Jr.

Hace cinco años, el pueblo cubano escuchó al presidente de Estados Unidos hablar en La Habana sobre esperanza y la construcción de un futuro mejor. Su discurso sugería lo que los cubanos ya comenzábamos a hacer: abrirnos al mundo, estimular valores cívicos y crear nuevos negocios. Nada de esto duró mucho. Pronto la administración Trump impuso una serie de sanciones que agravan al más persistente y abarcador bloqueo/embargo que se haya impuesto a una nación. Es poco lo que podemos hacer los cubanos en la isla para aliviar el efecto de sanciones externas durante la pandemia, pero una acción rápida de su parte puede marcar la diferencia en esta crisis humanitaria.

Presidente Biden, comience a desmantelar el sistema de sanciones que continúa afectando al pueblo cubano.

Hoy nuestra gente está sufriendo extraordinariamente con las penurias económicas. No decimos esto a la ligera, los cubanos y las cubanas somos conocidos por nuestra resiliencia y la mayoría de nosotros ha vivido toda su vida en crisis. Sin embargo, los últimos cuatro años han sido inusualmente crueles por la campaña de hostilidad de la administración Trump para ganar puntos políticos en la Florida. Un grupo de extremistas ha infligido enorme daño a Cuba desde sus posiciones de privilegio. Es por ello que, en el escenario de una pandemia global, los cubanoamericanos y cubanos residentes en Estados Unidos, están imposibilitados de enviar remesas y medicamentos a la Isla. Convertir a toda una nación en rehén para lograr un cambio de régimen no es un acto moral. Tampoco ha sido muy efectivo.

Cuba no es perfecta; Estados Unidos tampoco lo es. Nuestra historia ha sido de lucha constante por lograr plena soberanía, democracia y libertad. A pesar de todos los patriotas que se sacrificaron por una Cuba totalmente democrática, aún estamos lejos de ese objetivo. Sin embargo, lograrlo es responsabilidad de los cubanos, no de presiones externas.

Estados Unidos no tiene que ser nuestro aliado ideológico, pero puede dejar de ser un vecino hostil. En esta época de acceso a la información y las comunicaciones, las cubanas y los cubanos estamos en mejores condiciones que nunca para trabajar por nuestros derechos de manera autónoma. Lo que requerimos del gobierno de Estados Unidos y sus líderes es que no interfieran en nuestros asuntos internos. Recordamos la promesa hecha por el presidente Barack Obama el 21 de marzo de 2016 en el Teatro Alicia Alonso de La Habana:

«He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba. Lo que cambie dependerá del pueblo cubano. No vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo».

Como señaló el presidente, también compartimos un pasado común. Como ustedes hasta 1776, ambos sufrimos el yugo de imperios extranjeros. Por ello sabemos que los estadounidenses, al igual que nosotros, entienden y aprecian el valor de la soberanía. Pero con relación a Cuba, la historia de Estados Unidos es problemática. La mayoría de los cubanos respeta y admira a su pueblo y sus logros, pero también sentimos que el gobierno de su país ha perdido, una y otra vez, la oportunidad de hacer lo correcto y corregir una historia de errores.

Sabemos que Estados Unidos no es el único responsable de los problemas que enfrenta el país. Sin embargo, las sanciones económicas, financieras y comerciales que nos han impuesto durante 59 años han hecho muy difícil superarlos en sus dimensiones económica y política. El acuerdo alcanzado por nuestros gobiernos y anunciado el 17 de diciembre de 2014, pareció señalar el inicio de un nuevo período que estimuló nuestras esperanzas y esfuerzos.

Solicitamos que su administración regrese a esa relación con Cuba. Tenemos la esperanza de que reconozca que está en el interés nacional de Estados Unidos dialogar, desde un marco de reconocimiento de la soberanía mutua, con todos los sectores de nuestra sociedad, incluyendo al gobierno, los emprendedores del sector privado y la sociedad civil. Ese paso descongelaría una relación que sólo funcionará para nosotros si nos conduce a la normalización de relaciones.

Levantar las sanciones incondicionalmente sería el paso principal y un acto de coraje moral. Eso es lo que esperan los cubanos. Creemos que es la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos y la comunidad internacional elogiará la sapiencia y audacia de su presidencia.

Dada la asimetría de poder entre Estados Unidos y Cuba y la unidireccionalidad de las sanciones, es responsabilidad estadounidense dar el primer paso. Hacemos un llamado a la fortaleza y los valores de su administración. Sabemos que hay quienes fomentan el odio y tratan de mantenernos distanciados. Pero podemos aprender de errores anteriores y hacerlo mejor esta vez. No permita que las acciones emprendidas por el presidente Obama sean la excepción y la hostilidad entre nuestros países sea la norma.

Le pedimos al gobierno de Estados Unidos que comience a normalizar relaciones con Cuba. Esto ayudará a todos los sectores de la sociedad cubana y abrirá oportunidades de inversión para Estados Unidos en Cuba. Le pedimos a usted personalmente que tome acción ejecutiva y alivie las sanciones para darle al pueblo cubano una verdadera oportunidad en su búsqueda de la felicidad.

 

Ailynn Torres Santana – Académica y militante feminista

Alan Gross – Contratista estadounidense, Retirado

Alex Fleites Rodríguez – Poeta y narrador cubano-venezolano

Alexei Padilla Herrera – Investigador cubano, Universidad de Minas Gerais

Alina Bárbara López Hernández – Historiadora y ensayista, Coordinadora en La Joven Cuba

Alina Herrera Fuentes – Abogada, activista feminista y antirracista

Antón Arrufat – Dramaturgo, novelista y poeta cubano

Arturo López Levy – Profesor de Relaciones Internacionales y Política, Holy Names University

Camilo Condis – Emprendedor, podcaster y activista cubano

Carlos Alzugaray Treto – Profesor y diplomático cubano

Carlos Lazo – Profesor cubanoamericano y organizador de Puentes de Amor

Carolina de la Torre – Investigadora y psicóloga cubana

Collin Laverty – Presidente de Cuba Educational Travel

Daylet Acevedo Pérez – Editora cubana

Eduardo del Llano – Escritor, cineasta y guionista cubano

Ernesto Carrodeguas de Arce – Ingeniero cubano-argentino

Fernando Pérez – Director de cine y guionista cubano

Fernando Ravsberg – Periodista y profesor uruguayo residente en Cuba

Giordan Rodríguez Milanés – Realizador de radio y televisión en Cuba

Harold Bertot – Profesor, jurista e investigador cubano

Harold Cárdenas Lema – Analista Político, Director en La Joven Cuba

Isabel Alfonso – Profesora e investigadora, Cuban Americans for Engagement (CAFE)

Ivette García – Historiadora, profesora y escritora cubana

Julio Antonio Fernández Estrada – Profesor y jurista cubano

Jorge Gómez de Mello – Curador de arte cubano

Jorge Perugorría – Actor, artista plástico y director de cine cubano

José Galiño Martínez – Musicógrafo, ICAIC

Julio César Guanche – Profesor, jurista e investigador cubano

Leonardo Manuel Fernández Otaño – Doctorante en historia y laico católico

Luis Carlos Battista – Doctorante, Universidad de Salamanca

Mario Juan Valdés Navia – Investigador, historiador y ensayista cubano

Mauro Cuba de la Cruz – Médico Nefrólogo residente en Aruba

Milena Recio – Periodista y editora cubana

Niurys Higueras – Emprendedora cubana, Atelier

Omar Everleny Pérez Villanueva – Economista y profesor cubano

Oscar Alberto Alvarez – Activista por los derechos de los inmigrantes

Rafael Hernández – Investigador, analista político y fundador de Revista Temas

Rafael Santurio -Presidente, District Cuba

René Fidel González García – Profesor, jurista e investigador cubano

Rodolfo Alpízar Castillo – Lingüista, traductor y narrador

Samuel Farber – Profesor Emérito de Ciencias Políticas, Brooklyn College of CUNY

Teresa Díaz Canals – Ensayista y profesora cubana

Yasmín Portales Machado – Investigadora literaria y activista LGBTIQ cubana

Yunior García Aguilera – Dramaturgo, fundador de Trébol Teatro en Cuba

 

También te sugerimos:

LA VICTORIA DE BIDEN NO GARANTIZA UNA NUEVA NORMALIZACIÓN

MÁS PUENTES DE AMOR ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS