Yadiel Cepero es abiertamente uno de los pocos activistas por los derechos sexuales en Cuba.

Recientemente envió una carta a la dirección de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) en la que aboga por la plena inclusión de personas homosexuales y transgénero en las universidades cubanas.

En la misiva reclama reconocer como un principio de la FEU la no discriminación por orientación sexual e identidad de género, reflejándolo en el ABC de la organización y ratificándolo en las Disposiciones generales de los Estatutos.

También plantea debatir sobre “las disposiciones que regulan la estética apropiada para ingresar a las instituciones educativas” y “no limitar, restringir, o excluir el transformismo de las galas y espectáculos culturales que tienen lugar en las universidades”.

Yadiel comenzó a ejercer como activista de los derechos sexuales en el año 2012 cuando cursaba estudios en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) y un amigo contrajo el virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH.

“Él me facilitó los datos de contacto del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), donde me formé como promotor, en la Red de Jóvenes por la salud y los derechos sexuales”, le cuenta a elTOQUE.

Ese año emprendió acciones de promoción en su brigada de FEU y present, en el Vicedecanato de Extensión y Residencia el programa de actividades que quería desarrollar. De esta propuesta surgió el proyecto sociocultural Amor a segunda vista, que coordinó por dos años.

Graffiti en la UCI. Foto: cortesía del entrevistado.

Graffiti en la UCI. Foto: cortesía del entrevistado.

Actualmente Yadiel administra en Facebook el grupo público Construyendo una agenda de la diversidad sexual en Cuba.

“Este grupo surge en marzo de 2017, pensado como un espacio para el diálogo, para el intercambio de experiencias, opiniones, sugerencias, propuestas o iniciativas que permitan encontrar las coincidencias parciales o generales en torno a cómo legislar de forma efectiva en materia de no discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género en Cuba”, explica.

El 27 de marzo pasado Yadiel decidió publicar la carta en su perfil de Facebook.

“Hacer pública la misiva allí, responde a mi interés de generar un debate amplio sobre estos temas y a la necesidad de difundirla rápidamente entre el estudiantado, teniendo en cuenta que ya se están produciendo en las brigadas y facultades los debates previos al noveno Congreso de la FEU”, comenta.

“Mantuve comunicación con Raúl Alejandro Palmero Fernández, Presidente Nacional de la FEU, a quién le solicité un correo a donde pudiera enviar la versión digital. También entregué en la sede de la organización un sobre con la carta impresa y firmada por mí, junto a la Declaración de Incheón, los Principios de Yogyakarta y la Declaración de Derechos Sexuales. Además envié copia digital e impresa —por correo postal— a la Revista Alma Mater, órgano de prensa de la FEU”.

El joven de Itabo, un pueblo del municipio Martí, en la Provincia Matanzas, está absolutamente convencido de que la comunidad universitaria de Cuba, casi en su totalidad, dispone de conexión a Internet y tiene presencia en Facebook, razón por la cual usó está vía para publicar la carta.

A pesar de que no espera una respuesta formal de la organización considera que de cara a su congreso es imprescindible que se aborden los temas propuestos en la carta.

“Durante décadas de gobierno revolucionario, en las universidades cubanas se produjeron expulsiones de estudiantes y profesores motivadas por su orientación sexual e identidad de género. La FEU no estuvo ajena a estos procesos. Establecer el principio de no discriminación por orientación sexual e identidad de género, es un compromiso y garantía de no repetición”, explica el activista.

El joven de 27 años entiende que muchas de sus propuestas son competencia del Ministerio de Educación Superior (MES) y no de la FEU directamente. Sin embargo, como organización que representa los intereses del estudiantado universitario sí le corresponde exigir al Estado que se interese por estos temas.

“El capital humano y profesional del país se forma en las universidades. Es importante que accedan a ellas todas las personas con vocación y talento demostrado, independiente de su orientación sexual e identidad de género. Es imprescindible que sean espacios seguros, libres de bullying, estigma y discriminación. Es necesario que los contenidos que se impartan estén libres de sexismo, estereotipos e información no basada en el conocimiento científico”, afirma.

A pesar de que otros activistas y grupos a favor de la inclusión de la población LGBTIQ? han apoyado y comentado los contenidos de la misiva, Yadiel opina que el activismo que se hace en Cuba, es en muchos casos asistencialista y de un perfil político bajo.

“Si bien es cierto que hay liderazgos visibles en las redes sociales y otros espacios, son minoría respecto a la cantidad de promotores que se forman y luego se desmovilizan o desarticulan. Buena parte de los proyectos e iniciativas que surgen no logran ir más allá de repartir plegables y condones”, comenta.

Al mismo tiempo, añade, el activismo en la Isla está dividido en dos polos que se contraponen ideológicamente. De un lado están quienes consideran que es posible garantizar los derechos de las personas con sexualidades y géneros no heteronormativos reformando el sistema político actual, y del otro lado están quienes consideran que para garantizar esos derechos se requiere un desmontaje total del sistema político. “Esa polarización dificulta el diálogo e impide consensuar e impulsar una agenda común”.

Cepero reconoce al CENESEX como un puntal en la visibilización de los temas relacionados con la diversidad sexual, sobre todo a partir de las Jornadas contra la Homofobia y la Transfobia y la creación de espacios de activismo como TransCuba, Oremi, Humanidad por la diversidad, la Red de Juristas, la Red de Jóvenes por la salud y los derechos sexuales y otras.

Yadiel Cepero junto a Mariela Castro en la UCI. Foto: cortesía del entrevistado.

Yadiel Cepero junto a Mariela Castro en la UCI. Foto: cortesía del entrevistado.

Sin embargo, señala que en ocasiones ha limitado el trabajo de sus propios activistas y ha excluido de sus espacios a proyectos independientes.

Los proyectos del joven activista rondan sobre la idea de que la orientación sexual y la identidad de género son consustanciales a la dignidad humana y, por consiguiente, la exclusión, la discriminación, los silencios y el abuso laceran los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer y otras personas con sexualidades y géneros no clasificados en el binomio clásico hombre o mujer.

En la Cuba actual el término activismo ha sido erróneamente asociado a actividades disidentes, y por tanto, contrarias al gobierno.

Algunos activistas sociales, viendo fracasado su trabajo desde los canales e instituciones tradicionales, han decidido tomar Internet, en particular las redes sociales, para crear un ambiente virtual que complemente la movilización y la politización de los grupos que reivindican justicia social.

Yadiel Cepero es uno de esos activistas.