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Diez preguntas sobre los revendedores en Cuba (+Narración)

6 / diciembre / 2022

1. ¿Qué es y qué no es revender?

Revender, según la etimología de la palabra, significa «volver a vender», algo que solo es posible si ocurren dos operaciones: comprar (1) y vender lo comprado (2). Por muy simple que parezca, la distinción es importante. Describir lo que ocurre entre 1 y 2 marcó el inicio de la Economía como ciencia moderna.

Según esta ciencia, la creación de valor ocurre entre 1 y 2, ya sea, por ejemplo, por comprar un pedazo de madera y uno de metal y convertirlo en un rastrillo, o porque un jabón en una tienda se «mueva» hasta la puerta de la casa de un posible comprador. Si entre 1 y 2 no se añade valor (valorizar), el nombre de lo que ocurre conduce al comienzo, revender.

Una definición un poco más seria de revender podría ser: comprar algo y luego venderlo sin añadir valor; a esto es posible agregar que, si de vender se trata, revender y valorizar son antónimos.

2. ¿Revender es un emprendimiento?

Para que revender sea una actividad lucrativa, 2 debe hacerse por un precio mayor que 1, o lo que es lo mismo, se tiene que comprar para vender más caro. Por lo tanto, esa es la única forma de que alguien, estrictamente hablando, se «gane el pan» como revendedor, y es lo que define ese «oficio» o modo de sustento.

Hay consumidores/clientes que están dispuestos a pagar un poco más por un bien o servicio, siempre que ese aumento del precio se acompañe de un elemento que facilite o mejore la actividad de la compra (ahorrar tiempo en encontrar el producto o en ir a la tienda, mayor garantía de calidad, hacer más agradable la experiencia de compra y un casi inacabado etcétera). Es decir, cuando los consumidores/clientes pagan más, pagan un valor añadido que al menos creen que tiene su compra. El consumidor no está dispuesto a pagar más si no le ve beneficio (valor adicional) a hacerlo.

Imaginemos que A vende un producto a B; luego B lo vende exactamente al lado de A en un 20 % por encima del precio en que lo compró, pero sin reportar ningún beneficio adicional a su comprador. Lo normal, por tanto, es que todos los clientes acudan a A. En tal caso, la única forma de que B venda a ese precio, y sin añadir valor, es que engañe a los consumidores haciéndoles creer que sí añadió valor. Tal vez el consumidor que se cree listo piense que comprando el producto a B se llevará una mejor compra, pero a la larga terminará por descubrir que está pagando de más en vano. El consumidor promedio —en su mayoría, un asalariado que trabaja mucho por el dinero que recibe— no está dispuesto a pagar más porque sí.

Tener el negocio de revender —que es solo posible a base de engaño al consumidor— es una práctica no sostenible en el tiempo. Por eso es poco probable que un negocio triunfe solo a través de la reventa. Suponiendo que exista, muy pocas actividades económicas que se sostengan pueden considerarse una reventa.

Las formas concretas de la reventa son, por ejemplo, volver a vender una entrada que no se usará, una ropa que dejó de gustar, un cacharro en desuso, etcétera. Puede considerarse, por ejemplo, una fuente alternativa de ingresos, una forma contrahegemónica de relacionarse con el mercado, una variante para cuidar el medioambiente y combatir el consumismo, pero nunca una fuente para cubrir gastos mensuales.

3. ¿Cómo se añade valor a un producto que escasea en Cuba?

Como consecuencia de la escasez, ir de compras en Cuba supone hacer unos gastos que, dada su naturaleza, podemos llamar costos de escasez. Están esencialmente asociados a:

  1. Encontrar la tienda que tiene lo que se busca (tiempo gastado o recursos empleados en transportación).
  2. Hacer la cola en la tienda (tiempo).

El primero se traduce en el costo de localizar o rastrear la compra —como un cazador—. El segundo es el costo de, una vez encontrado el lugar, lograr comprar —como cuando el cazador puede atacar a su presa—.

Así, imaginemos a Omar, que prefiere pagar con dinero a Luis —llamémosle hacedor de compra, aunque en realidad es un cazador/hacedor de colas— para que él compre. Omar considera que el hecho de poder acceder al bien es un valor agregado, en tanto no tiene que ir a comprar, que es como ir a cazar. Por su parte, Luis le cobrará por el producto final el costo del bien obtenido en la tienda, el costo de la escasez y un margen de ganancia que le aplica.

Con ello, Omar tiene un ahorro de tiempo para descansar o trabajar en función de ganar el dinero que le permite, entre otras cosas, costear el precio de la escasez, lo que constituye el verdadero valor agregado: no malgastar el tiempo propio.

Como resultado, se tiene que el costo de la escasez en términos de tiempo lo paga Omar con dinero, mientras Luis pone su tiempo en venta para tener una ganancia —como si fuera una ganancia— con lo que Omar está dispuesto a pagar. Luis solo brinda un servicio que Omar necesita. Luis es el mensajero/mandadero en tiempos de escasez.

La Economía Política al uso diría que Omar compra la capacidad de Luis de hacer colas para apropiarse del resultado: el producto comprado en la cola. Por ello, Luis obtiene lo necesario para reponer sus energías y vivir. Luis es solo el nuevo obrero que produce la escasez.

 4. ¿Cuál es el valor agregado que tienen los productos en condiciones de escasez?

No siempre se tiene el tiempo o se quiere pagar por los costos de la escasez con tiempo personal. Sin embargo, algunas personas sí pueden pagar los costos en términos monetarios y, además, están dispuestas a hacerlo. En efecto, en el pueblo hay muchos Omar. Todos ellos forman el nicho de mercado.

Una vieja ley dice que toda demanda crea su propia oferta, porque la demanda estimula que alguien haga aquello por lo que otro está dispuesto a pagar. Y es que todos los Omar saben que encontrarán a su Luis, quienes estarán dispuestos a cubrir el costo de la escasez con el sacrificio de su tiempo personal —dígase ir de cacería para obtener alguna ganancia por ello—. Los Luis, por su parte, también saben que existen los Omar.

5. ¿El hacedor de colas se aprovecha de la escasez para vender más caro?

Mientras más escasez hay, más trabajo se pasa para comprar en las tiendas. Si hay más demanda relativa, aumentan los costos adicionales para comprar. Por tanto, mayor es el costo de la escasez. Este ciclo hace que Luis transfiera a su precio final el aumento de sus costos de escasez, ya sean directos o indirectos. Luis también podría subir mucho su precio y engañar, pero es sabido que esto solo durará poco tiempo. Por eso, los altos precios sostenidos en contextos de escasez, incluso sus aumentos estabilizados, son la medida monetaria de la escasez, y no de una conspiración de muchos Luis.

 6. ¿Y si nadie se dedica a ser hacedor de colas?

Aunque Luis no vaya a la tienda a hacer compras, la oferta de mercado no va a aumentar. La escasez, por tanto, será la misma. Si Luis no va a comprar, se mantienen las colas y los costos de la escasez. La presencia de hacedores de colas no condiciona la escasez. La diferencia será que, en lugar de comprar Omar (mediante Luis), otro ciudadano comprará para su autoconsumo; pero solamente podrán comprar los ciudadanos que dispongan del tiempo para hacerlo. Así, si desaparece Luis, la escasez únicamente podrá ser costeada con tiempo propio (para el que lo tenga).

7. ¿De qué son culpables los que se dedican a hacer colas?

No son culpables de nada. Si hubiera suficiente para todos, quien hoy no tiene tiempo ni dinero para costear la escasez podría simplemente ir a la tienda a hacer su compra, dado que se reduciría significativamente el costo de la escasez en términos de tiempo. La reducción tendría su correlato en la expresión monetaria del costo de la escasez. Con ello, los que aún con oferta suficiente no pueden comprar por falta de tiempo se podrían costear que un Luis les haga la compra (sobre todo porque el nuevo precio del servicio no tendría costos de escasez incluidos).

Por tanto, si la magnitud de la escasez es lo que determina la magnitud del costo adicional de la compra, la escasez es la responsable de los altos precios, no los hacedores de compras/colas.

8. ¿Tienen que desaparecer los hacedores de compras?

Aun con oferta suficiente y tiempo disponible, Omar prefiere pagar para ahorrarse ir a la tienda. En el pueblo siempre habrá muchos Omar. La oferta abundante crea un nuevo problema, elegir. Para un cubano sería un problema mayor —hace décadas no elegimos demasiado—. En ese contexto, un hacedor de compras, en vez de encontrar lo perdido en las tiendas, ayuda a su cliente a localizar lo que busca entre lo mucho que hay. Aunque esos hacedores de colas son más finos y emplean nombres más sofisticados, agentes de alquiler o asesores de ubicación. Por tanto, los hacedores de compras ni siquiera son algo anclado a la escasez, sino un resultado de la complejidad del universo mismo del mercado.

 9. ¿Los hacedores de colas en Cuba son revendedores?

El rudimentario hacedor de colas, que vende algo que compró en la tienda luego de horas de cola, que le vende a un cliente fijo o que sale luego a buscar a quién venderle o que incluso lo hace en algún portal bajo una licencia de cuentapropista o pyme, no es un revendedor. A ese comercial en tiempos de escasez, a ese obrero del modo escasista de producir podemos llamarle proveedor en la era de la continuidad o comerciante en el Período Especial Prolongado, o dealer en tiempos de resistencia creativa.

 10. ¿Qué son aquellos que roban en alguna empresa o institución para luego revender?

Si no compraron lo que venden, le añadan o no valor, no pueden ser revendedores. Son ladrones.

Historias al oído trae los mejores textos de elTOQUE narrados en la voz del locutor cubano Luis Miguel Cruz "El Lucho". Dirigido especialmente a nuestra comunidad de usuarios con discapacidad visual y a todas las personas que disfrutan de la narración.
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Miguel Alejandro Hayes Martínez
Aprendiz de filósofo y economista político. Realizador, director y conductor del podcast "El solar".
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Juan de las Cuevas

De todos los conceptos enunciados me quedo con: "el revendedor es solo el nuevo obrero que produce la escasez" La medida de la escaces es proporcional al aumento de los precios en reventa

Miguel Alejandro Hayes

Pues entonces el texto sirvió de algo, quedo satisfecho. Gracias
Miguel Alejandro Hayes
Juan de las Cuevas

Manue

El tiempo es lo más valioso que tenemos, ya que es un bien escaso que se acaba cuando morimos. Los revendedores nos venden tiempo, que es tanto como decir que nos venden vida.

Miguel Alejandro Hayes

Usted lo sintetiza claramente. Gracias
Miguel Alejandro Hayes
Manue

Penglez

Convencido de su exposición dialéctica, también le agregaría que el Estado de poder, (Omar) también tienen sus (Luis) y que éstos si son asalariados haya o no haya escasez, claro para el Pueblo para el Poder no.
Penglez

Alfredo

Me ha gustado el artículo pero quiero objetar que no solo los revendedores actualmente son personas aisladas o independientes, se da el caso de instituciones estatales, empresas y formas de producción que están en este lucrativo negocio Para poner un ejemplo, un determinado centro de la agricultura dígase acopio, compra soya en otra provincia y lo vende a muy buen precio a la población de determinado lugar

Miguel Alejandro Hayes

Sin dudas, hay entes económicos estatales que aprovechan su condición de monopolio para, de manera arbitraria, dejar al comprador sin posibilidad de elegir. El Estado como revendedor es un tema que a mi me resulta delicado. Le comento una situación: El Estado compra x mercancía en otro país y la transporta a Cuba, la conserva, etc. Por tanto, según la lógica que uso en mi propio texto, le está añadiendo valor. A ello se le pueden agregar 2 observaciones: el gobierno le añade valor, pero en un contexto donde él es casi el ÚNICO oferente, y ese contexto él se lo impone al consumidor ( dado que otros actores no pueden importar con las mismas facilidades). Eso hace que el valor añadido que genera esa importación sea en cierta medida artificial ( se le puede llamar de otra manera) y éticamente cuestionable. Por otro lado, el Estado, que compra x mercancía fuera de Cuba a precio mayorista, a veces con facilidades de pago, luego vende en Cuba con unos precios que parece que es una mula que lo trajo en su maleta por el aeropuerto. Es decir, además del valor añadido éticamente cuestionable, una parte del precio se corresponde con una reventa ( vender sin añadir valor).
Miguel Alejandro Hayes
Alfredo

Jose Gonzalez

El asunto , resumiendo , es que con el revendedor los mas necesitados y mas empobrecidos del pueblo de a pie se quedan sin el producto necesario y son los que mas sufren

Miguel Alejandro Hayes

Sí, el revendedor es el nuevo "actor económico" causado por la escasez, del mismo modo que los clavos en las calles generan el negocio de ponchero. Son efecto. casi siempre, pagan los de menos ingresos.

Marcos

No estoy de acuerdo. Primero que nada, según lo que dices se entiende que el problema es de estas personas(los mensajeros), no es así, en primer lugar ellos no son responsables de que no hayan suficientes tiendas, ni de que las mismas no estén surtidas, ni de que haya tanta escasez que haya que hacer colas para si tienes suerte alcanzar comprar los productos. Ellos no son el problema, ellos resuelven el problema(que ellos no crearon ni mucho menos tienen algo que ver). Es obvio que los que más sufren por la situación son los que menor poder adquisitivo tienen, pero no es responsabilidad de los mensajeros que estos no tengan dinero y mucho menos productos para comprar, ellos también comen y tienen que mantener una familia, dejen de echarle la culpa a esta gente que se gana la vida honradamente y pónganse a trabajar. Creo que se a dicho bastante en este artículo más las aportaciones de algunos comentarios racionales, en fin.

Adrian Reina

pero esos honrados seres humanos que ustedes dicen que desgraciadamente me tocan muy de cerca, sí son acaparadores, de pésima conducta social muchas veces, que dedican menos tiempo que la mayoría de los asalariados a su "trabajo" y aun así ganan mucho más que la mayoría; si la escasez no tiene una solución inmediata (que sí sería al menos una mejoría si los inspectores y la policía trabajaran como deben y no como les da la gana), pues entonces hay q tratar de eliminar de esa cadena de desgracia para la adquisición de prodcutos a todos los elementos posibles, como los coleros y revendedores. Si el mismo estado llevara los productos revendidos a menores precios a mayores distancias o mayores alcances, ya habria mejoría, así como otras medidas que poco a poco servirían, pero todas requieren que el gobierno, la entidad económica estatal y la policía de verdad trabajen en pos de mejorar la situación pero o son muy vagos o muy brutos.

SinLuz

El arriculo habla de revendedores, no de acaparadores, que seria el proximo paso en la evolución de estos actores
SinLuz
Adrian Reina
Marcos
Miguel Alejandro Hayes
Jose Gonzalez

Ana Mari

El escritor carece de las vivencias y pierde de vista el lado humano. Es un análisis tecnicista que nada tiene que ver con la realidad

Miguel Alejandro Hayes

Hola, si comenta argumenta su idea, tendré a qué responder, pero así como lo dice... Así que lo mejor es que exponga sus ideas. De paso, todos aprendemos.
Miguel Alejandro Hayes

AlfredoMS

Ana Mari, es verdad que el análisis es tecnicista, pero te equivocas al decir que nada tiene que ver con la realidad. Precisamente el exceso de humanismo de nuestro modelo social y económico es la causa de que estemos fuera de la realidad.
AlfredoMS
Ana Mari

Bárbaro M González

Lógica aplastante la del artículo de los revendedores.
Bárbaro M González

Rosy Lya

Es muy ingenuo, o se hace, al hacer estas reflexiones, pues deja a un lado todo el entramado que conlleva la actividad del revendedor y lo liga con cuestiones que desvirtúan la esencia del asunto

Miguel Alejandro Hayes

Hola, gracias por su comentario. Si expone cuál es la esencia que dejé fuera, puede ser algo muy provechoso para el resto de los lectores y para mí. Saludos.
Miguel Alejandro Hayes
Rosy Lya

Sonia

Pues a mí sí me molestan los coleros, Compran muchas veces de acuerdo con los de la tienda grandes cantidades del mismo producto y luego, cuando llega mi turno, no alcanzo a comprar, se acabó. Eso es acaparamiento. Yo siempre no puedo pagar el precio triplicado de un producto, cuyo precio base ya está muy caro. No es lo mismo que yo le pague a alguien por un encargo, por ejemplo, no quiero hacer la cola del pollo y una persona me cobra por emplear su tiempo en ello. Eso es otra cosa que siempre ha existido y no obedece a la escasez.
Sonia

Libia

Que pasa cuando en estos tiempos de escasez, los llamados "hacedores de colas " compran TODA la disponibilidad de cierto producto de primera necesidad para después venderlo mas caro?? Por ejemplo Luis, alguien que dispone de mucho tiempo para localizar los productos y hacer las colas, compra todo el aceite que había en la tienda. Luego llega Pedro del trabajo y se encuentra que en la tienda no hay aceite (había poco y Luis se lo llevó todo). Entonces Pedro tienen que ir a comprarlo a dónde está Luis al precio que le parezca a Luis (que suele ser el doble y hasta 3 veces lo que le costó). Luis sería entonces un APROVECHADO. me perdonan pero no tiene otro nombre.

AlfredoMS

Esos que usted menciona no son hacedores de colas,son acaparadores, especuladores y mafiosos que tienen como cómplices a funcionarios corruptos de entidades estatales.
AlfredoMS
Libia

Rafaela Castellanos Rúa

Muy buena la reflexión para mi esos coleros no son más que hijos del resultado económico que hay en Cuba, y no por ellos existe la escasez, lo que me llama la atención es el porqué el gobierno no persigue a los revendedores que vende productos comprados en la tienda MLC, existe espacios con todo tipo de productos de esas tienda.

Lázaro García

No puede perseguir a los revendedores q compran en MLC por la Sevilla razón, de q están pagando con divisas en una tienda del estado, lo se busca es q compren y q dejen sus divisas allí. Esto se acaba con las ofertas q haga el estado, pero no puede hacer muchas en cup, porq sino acaban con las ventas en MLC.

Marcos

Así mismo como lo dices
Marcos
Lázaro García
Rafaela Castellanos Rúa

Amalia

Es cierto es una falta de respeto q no habiendo productos en tiendas, y cuando sitúan son muy pocos, halla q hacer colas o tener q utilizar a un colero y pagarle $500.00 o más por el turno. O tener q comprar el producto a un revendedor q suele ser el doble o el triple del costo en la tienda. Nadie para bola a estos hechos.
Amalia

Pepe pepe

En lo que no estoy de acuerdo con si artículo es como se le resta importancia al papel del revendedores en si en el aumento desmedido de los precios, tal parece que se escribe desde la academia y no desde la experiencia de sufrir diariamente las estafas de los más vivos, que especulan abiertamente con los precios. Además se denota una marcada intención en no utilizar terminas que popularmente ya son conocidos y aceptados, como de colero, que todos los cubanos sabemos identificar y que no presisamete son la representación de la clase más baja de la sociedad, pues su nivel de vida y la cantidad de manejan supera ampliamente a la de cualquier trabajador. En resumen que el artículo en mi opinión está totalmente centrado en una arista del problema netamente política y a su vez trata de reivindicar a personas que hacen de pescadores en tiempos de río revuelto.
Pepe pepe

Lázaro García

Yo tengo mi forma d pensar en esto, es verdad q resolver los problemas de uno, d la casa con los revendedores, es casi q imposible. Pero si el estado pusiera ofertas a precios normal, y mantuviera la misma, los revendedores se tienen q ir, así d fácil. Ha, pero es el bloqueo quien tiene el problema. Una libra d queso en MLC a cómo está en la tienda, y a cómo está el valos un MLC, entonces amigos, esto es una cadena q la comienza el estado. Soy un trabajador, c/ propia, a como tengo q cobrar un trabajo, para poder sastifacer mis nesecidades, es claro q esto hay q meterle la cabeza, pero no nosotros, las víctimas, el gobierno señores.
Lázaro García

Leticia

Muy bien artículo
Leticia

SinLuz

Buen articulo. Me hubiese gustado que tocaran el concepto de acaparador, que no creo que el mismo sea tan "gentil". Muchas gracias por su periodismo
SinLuz

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