Camilo Condis descubrió el mundo de los podcast gracias a Radio Ambulante, un proyecto de crónicas y reportajes en audio dedicado a historias latinoamericanas que combina el periodismo narrativo y la investigación. Su afición por escuchar diferentes podcast lo fue llevando a concebir uno propio dedicado a debatir en torno a los sucesos de la Cuba contemporánea: El Enjambre.

“Quise trasladar al formato de podcast lo que yo hago en Twitter, que no es más que comentar las noticias y tratar de que sean siempre sobre la base de informaciones verídicas. Somos varias personas comentando porque quería reflejar la dinámica de exponer diferentes opiniones y puntos de vista que vemos en Twitter”, explicó a elTOQUE.

“Cuando comenzamos El Enjambre sabía que nos enfrentábamos a un reto grande. Todos a los que le comenté la idea me decían, con razón, que en Cuba casi nadie escuchaba podcast, y que no había nadie dispuesto a hacerlo. En esto último se equivocaban. Comencé con muchas ganas y sin saber qué lograría, pero en la práctica ganamos rápidamente mucho apoyo y eso nos impulsó a seguir, a pesar de los problemas que íbamos encontrando”.

Sobre las expectativas iniciales y la realidad de la puesta en práctica del proceso, Lucía March cuenta:

“Antes de comenzar El Enjambre las expectativas siempre fueron muy altas: poner Cuba en la mira, en el mapa del mundo de los podcast. Aparte de toda la fe que le pusimos al proyecto, estaba el hecho de que era probablemente el único podcast en Cuba que iba a tocar estos temas. La idea de que iba a ser una novedad trajo consigo el deseo de que fuera un éxito, una revelación. Pero al tropezar con la realidad, a pesar de todo el calor que le han dado y de todo lo bueno que hemos aprendido y recibido, al principio fue duro darnos cuenta de que es bastante complicado elaborar un contenido para las redes sociales y luego trasladarlo de una manera íntegra y confiable para los escuchas.

“Todo el proceso de grabación y producción fue bastante más complejo de lo que pensábamos: enfrentarse a un micrófono no era tan fácil como parecía, la edición, la proyección de la voz… siempre decimos que no somos locutores ni periodistas, pero sí tenemos las ansias de prepararnos, porque lo que queremos es comunicar correctamente y es el mayor reto hasta ahora”.

Para Miguel Alejandro Hayes, la entrada a El Enjambre significó probar por vez primera la experiencia de estar en un medio de comunicación no impreso: “Yo venía solamente de escribir artículos. Esto ya era una dinámica diferente, de hablar, de grabar… Siempre he tenido miedo a los micrófonos y las cámaras, nunca había podido hablar delante de un micrófono. Inicialmente era vencer todo eso, y se fue transformando, se convirtió en un vicio hacer El Enjambre. Uno se pone muy ansioso con que llegue el sábado, y vas pensando qué decir, buscando temas, se va transformando en los deseos de comunicar, de transmitir. Cuando uno va superando todas esas ansiedades del inicio, las cosas se van convirtiendo en lo que son ahora: la idea de intentar desmontar las polarizaciones, ser parte de un debate necesario que va más allá de lo político, un debate humano, porque a veces las personas se caen a ofensas por cualquier cosa”.

Miguel Alejandro Hayes, Lucía March y Camilo Condis, jóvenes cubanos, twitteros y conductores de El Enjambre.

Miguel Alejandro Hayes, Lucía March y Camilo Condis, durante la grabación de uno de los capítulos de El Enjambre en noviembre de 2019.

Aspectos positivos y negativos de la experiencia… 

Camilo Condis: Creo que lo más positivo de hacer El Enjambre es saber que hacemos algo útil. Muchos de los que nos escuchan nos escriben para decirnos que somos una de sus principales fuentes de información para saber lo que pasa en Cuba. Eso me alegra mucho, pero, por supuesto, trae consigo una gran responsabilidad. Debemos ser muy cuidadosos de no dar nunca informaciones erróneas, y por eso nunca nos abalanzamos a opinar de un tema hasta que no tengamos una visión clara de lo que está sucediendo. No puedo decir que haya algo hasta el momento que sienta como “negativo” de esta experiencia. Quizás el costo personal de tener que dedicarle tanto tiempo y esfuerzo a un proyecto, pero por suerte cuento con el apoyo suficiente para lograrlo.

Lucía March: Aspectos positivos todos, no puedo decirte que me haya quedado con una sola cosa negativa. Conocer a Camilo, que nos ha dado la oportunidad, el micrófono y la voz, ha sido muy bueno, porque todo el mundo no puede darse el lujo de expresarse como quisiera. Yo no soy periodista, ni siquiera soy cercana a ninguno de estos medios de comunicación, por eso me sorprendí mucho cuando él me dijo que quería trabajar conmigo y darle un toque de picardía, de humor, que quizás yo le aporto. Todo ha sido un aprendizaje inmenso. Sí pido que bajen los precios de Internet porque me he encontrado con la realidad de que no todo el mundo puede escucharnos. Hemos tenido que difundir un contenido comprimido en 5 megas que destruye nuestro trabajo de edición y se escucha mal, pero gracias a eso hemos llegado al público que no puede acceder a otras plataformas.

Miguel Alejandro Hayes: En lo personal, los aspectos positivos han sido lo divertido, lo bien que se siente, la adrenalina de sentarse a grabar un podcast, esa sensación de estar en el estudio. Lo otro es la experiencia de trabajo con Camilo y Lucía: disfruto mucho el contraste entre nosotros que hace que el programa tenga una especie de forma y de movimiento propio. Lo negativo es lo menos, es la propia limitación que tiene El Enjambre de ser un episodio semanal; más de una vez he sentido el deseo de hacer más de un episodio semanal, pero ni siquiera depende de Camilo y sería todo un reto hacerlo, así que es un deseo que se me va a quedar ahí un tiempo. También estamos limitados por el alcance: a cada rato nos encontramos gente que nos dicen que si el podcast se pusiera en una emisora radial cubana lo escucharía mucha más gente; el espacio lamentablemente tiene un límite en su difusión.

Camilo Condis, Lucía March y Miguel Alejandro Hayes editando el capítulo 10 de El Enjambre.

Camilo Condis, Lucía March y Miguel Alejandro Hayes editando el capítulo 10 de El Enjambre.

A lo largo del proceso de creación de los capítulos que conformaron la primera temporada de El Enjambre, los jóvenes enfrentaron desafíos y momentos tensos; otros tantos –los más– alegres, divertidos, llenos de crecimiento personal, superación y aprendizaje.

“Disfruto cada paso del proceso, honestamente, incluso cuando hemos tenido problemas técnicos, porque cada problema no es más que una lección aprendida que nos ha hecho crecernos y mejorar la calidad de nuestro trabajo. Lo más sencillo fue escoger a las personas con las cuales quería hacer El Enjambre. Me alegro muchísimo de poder contar con Lucía y con Hayes, como mismo disfruté mucho trabajar con Alejandro Rojas. Lo más complicado ha sido la parte técnica, pero gracias a las habilidades de Lucía, que es quien se encarga de todo el proceso de edición, hemos salido adelante”, refiere Camilo.

“El mejor momento es y siempre va a ser cuando llega la noche del sábado y pulsamos el botón de enviar”, afirma Lucía. “Mis compañeros se ríen porque yo siempre digo la misma frase que es “otro cliente satisfecho”. Cuando terminamos fundidos, con los ojos rojos de estar mirando la pantalla, prácticamente sin dormir la noche anterior preparando el guion, ese es el mejor momento, el de saborear el trabajo terminado y ver que dentro de cinco minutos los escuchas van a estar con la euforia de que ya salió el capítulo”.

Uno de los instantes más tensos que vivió March fue durante el capítulo dos, cuando tenía que presentarlo y se quedó totalmente en blanco. Ese día no pudo hablar sino hasta pasados 30 minutos del episodio: “Eso me frustró de una manera tal que hasta lloré y, a partir de esa experiencia, les pedí que me dejaran presentar a mí siempre el podcast, pues me lo impuse como un reto. Empecé a trabajar en eso, a escuchar y consumir podcast más de lo usual y a familiarizarme con hablar y romper los esquemas; así nacieron las presentaciones de El Enjambre que corren por mi cuenta y que son los primeros cinco minutos. Es el momento en que más me conecto con la gente y lo considero como un espacio personal; del peor momento he sacado uno de los mejores momentos, que es mi presentación”.

Por su parte, Hayes recuerda lo difícil que resultó para él la grabación del primer capítulo, porque representó tener que vencer el miedo al micrófono. También la del último episodio de 2019: “Ese día grabamos en la madrugada, todos estábamos cansados y yo lo hice sintiéndome mal, tenía dolor de cabeza y ganas de vomitar casi el episodio entero; realmente no me acuerdo ni de qué fue lo que dije en ese episodio, fue para mí muy complicado.

“También yo escribía de política con una jerga teórica y hacer El Enjambre fue vencer todo eso, decir las cosas de manera mucho más coloquial, que es todo un desafío. Llevar las ideas al esquema más simple es muy positivo, tener que chocar con una lógica de comunicación que olvida todo el lenguaje académico y de literatura científica, y que todo el mundo pueda entenderlo”.

Miguel Alejandro Hayes, Lucía March y Camilo Condis -conductores de El Enjambre- celebran con trajes de quinceañeras el episodio 15 del podcast.

Miguel Alejandro Hayes, Lucía March y Camilo Condis -conductores de El Enjambre- celebran con trajes de quinceañeras el episodio 15 del podcast.

¿Cómo ha sido la interacción y el diálogo con los seguidores por los diferentes canales?

Camilo Condis: La interacción ha sido, mayormente, positiva. Sobre todo, me alegra saber que nos escuchan muchos jóvenes en Cuba y muchos otros cubanos que viven fuera del país. Saber que les somos útiles es mi mayor recompensa.

Lucía March: El diálogo con los seguidores en general ha sido difícil por la mentalidad cerrada de la gente al principio; muchos se negaron al inicio a que trabajáramos con una opinión oficialista, como puede ser la de Ale, después con una marxista; la gente siempre reacciona un poco reacia a la variedad de opinión, y El Enjambre es un conjunto de ideas variadas. Somos un grupo que apoya la diversidad, el debate, los criterios diferentes, y lo más complicado es tener que explicarle a la gente que todo criterio es válido. Siempre va a representar un reto ser nosotros mismos, con nuestros criterios y comprometidos con lo que pensamos. Pero luego la gente nos ha dicho que aprenden con nosotros y eso es un logro; nos felicitan todo el tiempo por cada capítulo, nos mandan memes y chistes que se les ocurren con lo que decimos, y ya somos más de 300 miembros en el canal y el grupo de debate.

Miguel Alejandro Hayes: Lamentablemente he tenido que chocar con discursos de odio; ya yo conocía unos, los discursos que venían más desde lo oficial, y tener que chocar con el otro discurso de odio fue algo fuerte. La puerta que El Enjambre me abrió hacia Twitter representó tener que lidiar con esa parte que todavía estoy asimilando. Es complicado tener que enfrentarse a los discursos que vienen con una alta dosis de intolerancia política, de mucho dogmatismo, de ignorancia teórica hacia el marxismo y asociarlo a una serie de dogmas que incluso son rechazados dentro del propio marxismo. Pero me quedo con el lado bueno y satisfactorio de haber podido conocer a personas y contribuir al diálogo y a desmontar las imágenes mitificadas hacia mí y hacia lo que puedo representar. A la vez, acercarme a un discurso no solo político, sino de formación como persona y sujeto intelectual en el sentido amplio de la palabra, ha sido algo muy positivo; ver gente con lógicas diferentes que llegan a conclusiones desde análisis y enfoques del conocimiento muy distintos ha sido de lo mejor. Más allá de que las personas piensen como uno o no, se trata de acercarnos y conocer al que piensa diferente; saber que está ahí y reconocerlo como diferente y no como antagónico ha sido de las mejores cosas de hacer El Enjambre: acercar paradigmas o estereotipos y ponerlos a debatir.

¿Qué perspectivas tienen con esta nueva temporada?

Camilo Condis: No me gusta adelantar mucho, no porque quiera ser misterioso, sino porque nuestras ideas van surgiendo y se van modificando en el camino. En esta nueva temporada quiero hacer más entrevistas a especialistas y tenemos par de ideas a desarrollar.

Lucía March: Los planes para la segunda temporada vienen siendo un lío; estamos llenos de ideas para sorprender a la gente. Queremos traer una imagen fresca, inclinarnos un poco al formato de noticias, cubrir más ampliamente las informaciones y no quedarnos en el límite de comentar solo lo que pensamos; todo eso sin dejar de ser un podcast muy cubano, muy informal, muy sencillo, muy nosotros, muy real maravilloso.

Miguel Alejandro Hayes: Para la segunda temporada me encantaría hacer un episodio en vivo. Quedaría diferente, con mucho menos apoyo en la edición, en el sonido y en la música, pero me gustaría intentarlo.

Si te has perdido alguno de los episodios de El Enjambre, encuéntralo aquí:

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