KeHayPaHoy es una aplicación móvil, una web, una página de facebook… o mejor, KeHayPaHoy es una pequeña empresa dedicada a la promoción de eventos culturales. Eso, lo de empresa, cuando existan legalmente en Cuba. Hoy son, solamente, trabajadores por cuenta propia “asociados” en un emprendimiento tecnológico sin un claro marco jurídico.

La puerta a Estados Unidos se les abrió en un bar de La Habana. Collin y Mike Laverty, dueños de la consultora Havana Strategy, los pusieron en contacto con una directiva del Information Technology Industry Council (ITI), que los invitó a un tech show en Washington.

A partir de ahí, entre entusiasmados y deslumbrados, caminaron tanto por la Casa Blanca, como por Sillicon Valley. La diplomacia por cuenta propia hablando por sí misma.

Foto: cortesía de los entrevistados

Cuando los vi por primera vez, todo lo tenían claro, todo era explicable. Todo era, quizás, más fácil. Tiempo después, y luego de Facebook, Yelp, Google, Stripe, AirBnB y Netflix, bueno, ya todo pinta diferente.

?El viaje ?dicen Juan Luis y Juan Alejandro? transformó la visión de nuestro proyecto hacia uno menos ideal, más materializable. Idealismo es pensar en generar una plataforma que permita la distribución de contenido cultural y no lograr insertar un modelo de negocio rentable a corto, mediano y, sobre todo, a largo plazo.

?Y cuál sería ese modelo ?me apresuro.

?No sabemos todavía, pero si tenemos claro que tenemos que crecer. Crecer y tener un producto sólido ?se apresuran ellos y pausamos el tema.

Foto: cortesía de los entrevistados

Durante las visitas a los gigantes de la tecnología de Silicon Valley, sus encuentros tenían dos prioridades: entender los mecanismos de pago dentro de cada plataforma y las soluciones tecnológicas creadas para cobrar. “Lo que más le impresionó a todo el mundo es que nosotros estuviéramos haciendo estas cosas con casi ningún internet, con tan pocas condiciones”, dicen.

Cuba, luego de cincuenta y tantos años de educación gratuita y de alta calidad, si bien no tiene petróleo o diamantes, posee un recurso difícil de obtener en cualquier país, sobre todo de la región: profesionales altamente calificados.

Ingenieros en automática y telecomunicaciones, los muchachos de KeHayPaHoy se han decidido por un proyecto personal y creen que desde las instituciones estatales deberían prestarles más atención.

“Fuera de Cuba se motiva mucho a enlazar inversores con emprendedores, y se crean las condiciones para que los lanzamientos lleguen a posibles inversores. Es cierto que de cada 10, uno es el que se convierte en un negocio rentable, pero habría que ver qué es de la vida de los otros 9, que no es tan mala como dice la estadística.”

En la Isla, sin embargo, las políticas crediticias, e incluso impositivas, tratan con demasiada homogeneidad a estos pequeños empresarios. Y no es lo mismo un restaurant que un emprendimiento tecnológico. “No tenemos ni personalidad jurídica. Para desarrollarnos debemos conectarnos con el exterior. Y ese tendrá que ser el camino”.

Foto: cortesía de los entrevistados

Antes, quizás, deban también superar montañas de prejuicios políticos hacia quienes se tomen tanta iniciativa por su cuenta.

KeHayPaHoy se ha sostenido cobrando a algunos de los centros estatales cubanos a los que les promocionan sus actividades. Con eso pudieron financiar muy poco. Incluso han echado mano al dinero de trabajos extras para sustentar el proyecto. “Es un modelo que ha ayudado a sacar adelante proyectos similares, pero no proyecta la magnitud de lo que queremos”.

Así las cosas, amigos y familiares, dentro y fuera de Cuba aportan el capital de riesgo. Y los bancos cubanos o instituciones financieras cubanas ni se enteran.

“Lo ideal sería poder llegar a un acuerdo con pasarelas de pago: PayPal, o Stripe… Insertarlas en un proyecto cubano sería un precedente muy grande y una gran oportunidad de negocio en todos los sentidos.”

Foto: cortesía de los entrevistados

Mientras, KeHayPaHoy busca: un local donde poder trabajar con mínimas condiciones, un capital con el que financiar su desarrollo, crecer hacia todo el país y en variedad de información; y mantiene: las buenas relaciones con las instituciones culturales (estatales y privadas), y su deseo de permanecer en Cuba.

“Optamos por aprovechar la coyuntura, porque queremos sentirnos exitosos aquí. Nuestra intención es aprovechar cada oportunidad y cada transformación que ocurre en el país en beneficio de los proyectos que queremos materializar.”