A los Santander todos los conocen en la ciudad de Trinidad por ser los integrantes de una familia de grandes alfareros.

Sin embargo, hasta que llegó María Caridad, solo una mujer de la familia se había dedicado al oficio de la cerámica. Estudió Licenciatura en Informática, pero en el barro halló el sustento y la nueva vocación. Seguir una tradición puede ser un reto muy grande, por eso esta joven quiere romper los moldes.