Apenas unas zapatillas cómodas precisan los practicantes de Parkour. Al contrario de los demás deporte underground esta disciplina requiere de pocos recursos, quizás por ese motivo, goza de creciente popularidad en Cuba. Se trata de una especialidad física centrada en la capacidad motriz de cada practicante. Si son hombres son denominados traceurs, o traceuses si son mujeres. Todos persiguen trasladarse de un punto a otro de la manera más útil, solo con la ayuda de su cuerpo.

A pesar de que sus practicantes en el archipiélago son trabajadores o estudiantes, muchas personas no los tratan como tal. Bajo una mirada prejuiciosa, la sociedad los cataloga como delincuentes aun cuando se encuentren vinculados a diferentes ámbitos laborales o escolares.