Entre las medidas que comenzarán a aplicarse a partir del curso escolar 2016-2017 en Cuba se ha concebido que las carreras universitarias comiencen a durar menos que los actuales 5 años de estudio. “Eso nos va a permitir reducir el tiempo de duración de las carreras, y aspiramos a que la inmensa mayoría pueda impartirse en cuatro años”, informó el ministro de Educación Superior, Rodolfo Alarcón Ortiz.

El anuncio ha provocado polémicas en el ámbito universitario. Para algunos estudiantes se trata de una medida que pudiera contribuir a la implementación de un diseño curricular más condensado y atractivo, a tono con las demandas del siglo XXI, mientras otros califican el cambio como una “locura” que pondrá en peligro la formación de calidad.

A ese debate se sumó la noticia del establecimiento del dominio del idioma inglés como requisito para obtener el título de la universidad. Los centros de altos estudios brindarán cursos y el acceso a plataformas informáticas que posibilitarán el aprendizaje autónomo. Aunque Alarcón Ortiz aseguró que “la medida se aplicará paulatinamente porque habrá que crear condiciones antes”. Algunos comienzan a inquietarse por los tradicionales apresuramientos y acelerones que ha vivido el país cada vez que se convoca a una transformación.

El Toque presenta aquí opiniones de alumnos que cursan las Licenciaturas en Química, Turismo, Periodismo, Geografía, Ciencias de la Computación y Comunicación Social. Si bien a ellas y ellos no les tocará enfrentarse al nuevo plan de estudio, comparten criterios basados en sus experiencias.

Ya se registra inquietud por los tradicionales apresuramientos y acelerones que ha vivido el país cada vez que se convoca a una transformación.

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