Está circulando a través de redes sociales el enlace a un sitio que promueve un supuesto sorteo, y ofrece a los ganadores la posibilidad de obtener un visado turístico o residencia permanente en los Estados Unidos. Tiene fecha de cierre el 30 de abril de 2021 y Cuba es uno de los países incluidos en la lista de los que pueden postularse.

Este contenido es falso. Es una más de las frecuentes estafas que —a cambio de dinero o información personal— explotan el deseo de miles de personas de emigrar.

Captura de pantalla con información falsa sobre visas a Estados Unidos.

Captura de pantalla con información falsa sobre visas a Estados Unidos.

El único programa que ofrece, sorteo mediante, el estatus de residente legal permanente en Estados Unidos a ciudadanos de otros países es el Programa de Lotería de Visas de Diversidad (Diversity Immigrant Visa o DV Lottery). En octubre de cada año, y durante un mes, el Departamento de Estado de los Estados Unidos abre el período de postulaciones.

Es importante, cuando recibimos cualquier contenido digital, revisar dónde está publicado para determinar si es una fuente de confianza. En este caso, el sitio web de la Lotería de Visas de Diversidad es: https://dvprogram.state.gov. Solo esa página contiene la información oficial del programa.

Además, todos los sitios web del Gobierno de los Estados Unidos tienen dominio .gov. Por ejemplo, el del Departamento de Estado es www.state.gov y el de la Casa Blanca, www.whitehouse.gov. Los sitios con un dominio diferente no son oficiales.

Otros elementos de carácter más técnico también demuestran la falsedad de la información que está circulando por redes sociales:

El sitio web no termina el proceso de recopilación de información. Al pinchar el botón «Continuar» con el formulario en blanco, de igual modo valida la solicitud y dice que estás calificado. Luego, sale una ventana que pide a los usuarios compartir el enlace al menos cinco veces vía Facebook o WhatsApp, como requisito para completar el proceso.

La plataforma en la cual está ubicado ha sido denunciada con anterioridad. El supuesto sorteo está alojado en enforceusa.work, en la cual hemos encontrado, al menos, otros dos fraudes. El sitio web Scam Adviser le otorga la calificación de «sospechoso» pues, aunque cuenta con un certificado SSL, el dominio fue registrado recientemente hace menos de un año y esconde la identidad de su propietario y el hecho de que sus contenidos y funcionalidades estén en otro sitio web. Un análisis de Scam Doc sitúa el registro del dominio en Panamá, aunque los servidores se encuentran en los Estados Unidos. Hasta el momento, solo la empresa de ciberseguridad Fortinet lo ha incluido en una lista negra, al calificarlo como «sitio web malicioso». Esta alerta puede alojar virus o troyanos que se descargan de forma encubierta en el dispositivo del usuario para recopilar información y vigilar su actividad.

Un argumento extra: el sitio web del sorteo tiene varios errores ortográficos, lo que demuestra poca seriedad y profesionalidad.

El bombo y los programas de visas para cubanos

Es importante aclarar que el DV Lottery no es lo mismo que el bombo. Aunque es común escuchar los términos indistintamente, son dos programas diferentes. El verdadero nombre del bombo es Special Cuban Migration Program (SCMP, por sus siglas en inglés) y solo tuvo tres convocatorias.

Este Programa Especial para la Migración Cubana surgió tras los acuerdos migratorios entre los Estados Unidos y Cuba firmados el 9 de septiembre de 1994. Su propósito quedó registrado en los archivos del Departamento de Estado: «El SCMP se puso en marcha para elevar el número total de inmigrantes cubanos hasta los 20 000 que nos hemos comprometido a autorizar anualmente. La inscripción para el SCMP se mantuvo durante un mes tanto en 1994 como en 1996. El último período del SCMP terminó el 15 de julio de 1998». Las dos primeras ediciones tuvieron más de 600 000 solicitudes.

Desde el año 2000, los ciudadanos cubanos dejaron de contar con cuotas específicas y pasaron a competir en el sorteo global del Programa de Lotería de Visas de Diversidad (DV Lottery). Este programa, administrado por el Departamento de Estado, dispone anualmente de 50 000 visas de residencia permanente para ciudadanos de países cuya tasa de inmigración a los Estados Unidos es baja. Las visas son distribuidas en seis regiones geográficas y dentro de cada región, ningún país podrá recibir en el año más del 7 % de las visas disponibles.

El Proyecto Inventario realizó un análisis en 2018 de la cantidad de solicitudes y visas otorgadas a cubanos del Programa de Lotería de Visas de Diversidad. Para dar una idea: en 2016 se postularon al programa 362 368 cubanos, fueron preseleccionados 1 488 y finalmente recibieron visado 536. En 2019 solo 112 ciudadanos cubanos recibieron residencia bajo este concepto.

La estrategia del Departamento de Estado para cumplir con el compromiso anual de emitir al menos 20 000 visas anuales a emigrantes cubanos cambió con la llegada del siglo xxi. A las habituales categorías de visado de inmigración añadió en 2007 un tipo especial de admisión: el Cuban Family Reunification Parole Program (CFRP, por sus siglas en inglés), con el propósito de «acelerar la reunificación familiar a través de canales seguros, legales y ordenados de migración a los Estados Unidos y desalentar la migración marítima peligrosa e irregular».

 ¿Cuál es la diferencia entre un proceso regular de inmigración a los Estados Unidos y el CFRP?

 Los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales que cumplen los requisitos necesarios pueden comenzar un proceso de reclamación de sus familiares. A partir de ese momento se les llama «peticionarios». Los ciudadanos pueden reclamar a sus parejas, hijos mayores o menores de edad, padres y hermanos. Los residentes permanentes legales, a sus parejas e hijos menores de edad. Hasta 2017, año en que CFRP fue suspendido indefinidamente (el programa técnicamente se encuentra vigente) como consecuencia de la reducción del personal en la Embajada de los Estados Unidos en Cuba, los peticionarios recibían una invitación a participar en el CFRP.

La embajada refleja en su web que el CFRP es un programa discrecional del Departamento de Seguridad Nacional. En caso de aceptar, sus procesos de reclamación eran sacados del canal de procesamiento regular, con el objetivo de acortar el tiempo de espera de sus familiares en Cuba. La singularidad de este programa reside en que en vez de tener que esperar por la disponibilidad de un visado de inmigrante (es decir, que hubiese disponible una tarjeta de residencia para ellos), estas personas podrían viajar a los Estados Unidos con un parole.

El sitio web del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos (USCIS) aclara que el parole es una autorización especial de tipo humanitario y quienes lo reciben no son admitidos formalmente en los Estados Unidos a efectos de la ley de inmigración. Hay que entender que el CFRP está estrechamente vinculado con la Ley de Ajuste Cubano en tanto los beneficiarios del programa pueden solicitar su permiso de residencia una vez cumplido un año y un día; mientras tanto, solo cuentan con autorización temporal de trabajo. Si no existiese la Ley de Ajuste Cubano, los beneficiarios de CFRP no podrían obtener residencia legal una vez agotado su tiempo de parole. En este sentido, tanto la política de pies secos-pies mojados, como el programa para médicos cubanos (ninguno de los dos vigente) eran programas de parole.

Desde la suspensión de los servicios consulares en La Habana, el Departamento de Estado designó primero a su embajada en Colombia y luego en Guyana, como sitio primario para procesar las visas de inmigrante para ciudadanos y residentes en Cuba. Pero estos visados no se corresponden al CFRP, sino a los procesos regulares de inmigración; es decir, los de aquellas personas que optaron por no inscribir a sus familiares en el CFRP. La ironía aquí es que el programa diseñado para acortar los tiempos de espera, desde 2017, ha resultado justo en lo contrario.

Durante la administración Trump diversas campañas online pidieron el restablecimiento de los servicios consulares en La Habana. Con la llegada de Joe Biden a la presidencia y la reciente desclasificación de un reporte sobre el manejo de los incidentes que afectaron la salud de diplomáticos estadounidenses, muchos han retomado sus esperanzas. Se puede ver, por ejemplo, en el resurgir de las etiquetas #ReopenUSHavEmbassy y #ContinueCubanCFR en Twitter.

En octubre de 2020 el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Timothy Zúñiga-Brown, resumió el estado actual de esta situación migratoria en una entrevista concedida al podcast El Enjambre: «El asunto es que hubo algo que afectó al personal, por lo tanto, tuvimos que reducir el número, y ahora con la COVID-19, mucho más. Todavía no estamos en condiciones para reabrir y ojalá fuese algo que pudiésemos hacer. (…) Lo tomamos muy en serio, los escuchamos. (…) Sabemos que es un tema importantísimo. A mí, francamente, en un futuro, me gustaría llegar al punto en el cual el cubano no quisiera emigrar como está pasando hoy en día, porque el problema demográfico que tienen ahora y que se les viene en el futuro es bastante serio. Así es que ojalá lleguemos a un futuro democrático y con respeto a los derechos humanos para que Cuba siga adelante, como estoy seguro de que lo hará, en su momento».

El CFRP lleva congelado casi cuatro años y no hay noticias de cuándo podría ser reanudado. Mientras, se estima en más de 20 000 los ciudadanos cubanos cuyos procesos de inmigración se encuentran detenidos por este motivo. Algunos peticionarios han optado por recomenzar el proceso, asumiendo los gastos asociados a ello. Muchos cubanos se cansaron de esperar por un cambio en la voluntad política de ambos países y decidieron emigrar atravesando diversos países latinoamericanos hasta llegar a la frontera de México con los Estados Unidos, o cruzando en balsa el Estrecho de la Florida. Mientras, proliferan las estafas online con respecto al otorgamiento de visas.

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