1. ¿Por qué se iniciaron los incendios en la Amazonía?

«El Amazonas se está quemando más en 2019 y la estación seca, por sí sola, no explica este aumento», concluye una nota técnica del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM) publicada recientemente. Mientras el número de focos de fuego en la mayoría de los estados es el más alto en los últimos cuatro años, la sequía de 2019 es más leve que en años anteriores. Hasta el 22 de agosto se registraron 75 336 focos de fuego en el país, según el Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil.

La deforestación puede ser la causa principal de los incendios. «Los diez municipios amazónicos con los brotes de incendios más altos también fueron los que tuvieron las tasas de deforestación más elevadas», refiere el informe. Los datos publicados por el Boletín Legal de Deforestación del Amazonas señalan que la deforestación en esta zona, hasta julio de 2019, tuvo un aumento del 15% con respecto al mismo período del año calendario anterior. Brasil es también el país con mayor número de brotes de fuego en Suramérica.

Número de brotes de satélite de referencia (AQUA_M-T) acumulados por el país sudamericano entre principios de este año (01 de enero de 2019) y ayer (21 de agosto de 2019).

Número de brotes de fuego acumulados por los países suramericanos entre el 1 de enero de 2019 y el 21 de agosto de 2019 (Fuente: INPE – Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais, 2019.  Portal do Monitoramento de Queimadas e Incêndios).

En una entrevista con la DW, Carlos Nobre, especialista en sistema terrestre de la Universidad de São Paulo, dijo que «la mayoría de los incendios forestales en la Amazonía no son incendios forestales naturales, son inducidos por el hombre, generalmente por agricultores y ganaderos».

Varios estudios señalan que las causas de la deforestación están relacionadas con la combinación de diversos factores: la expansión agrícola, el comercio de madera, el crecimiento de la población y la construcción de carreteras y la ausencia de políticas públicas de protección ambiental.

2. ¿Qué se está haciendo para frenar los incendios forestales en esta zona?

La foto aérea muestra una porción deforestada del Amazonas cerca de Porto Velho el jueves 22 de agosto de 2019 (Foto: Ueslei Marcelino/Reuters)

De los 141 municipios en Mato Grosso, solo 22 tienen unidades de bomberos. Y esas unidades han tenido que responder entre 30 y 40 llamados diarios, según informan medios locales.

En el sur del estado Amazonas y en la región metropolitana de Manaus desde el 2 de agosto el gobernador en funciones, Carlos Almeida, había firmado un decreto que declaraba una situación de emergencia debido al impacto negativo de la deforestación ilegal y la quema no autorizada.

Según el decreto, «la Secretaría de Estado de Medio Ambiente (Sema) coordinará la articulación interinstitucional con las otras agencias públicas para la definición y ejecución de estrategias para combatir la deforestación ilegal y la quema no autorizada».

En el área boliviana de Roboré el presidente Evo Morales desplegó 400 soldados para controlar el fuego con seis cisternas de agua de 10 000 litros. Además, ordenó evacuar a las familias damnificadas y declaró que el fuego será «difícil de parar». Este 21 de agosto, Morales autorizó la contratación de una aeronave Boeing 747SuperTanker, para paliar la emergencia forestal.

Greenpeace Brasil cada año realiza monitoreos de sobrevuelos de la región amazónica. En 2018, mostraron al mundo «el daño que dejó el incendio entre los estados de Amazonas, Acre y Rondônia». Durante la investigación, identificaron «brotes activos, especialmente alrededor y dentro de las áreas protegidas, como las tierras indígenas (TI) y las unidades de conservación, que representan un riesgo importante para su conservación». Este año han presionado a las autoridades y denunciado, a través de sus canales de comunicación y en la prensa, «el progreso de la deforestación y el desmantelamiento de la política ambiental de Brasil».

3. ¿Cuáles son las implicaciones de un evento de esta magnitud?

Un efecto preocupante de la quema y los incendios es el deterioro de la calidad del aire, señala la nota técnica del IPAM. En las últimas tres semanas, las ciudades del estado de Acre se han enfrentado a la contaminación por humo, «con una situación crítica en los municipios de Assis Brasil, Manoel Urbano, Río Branco y Sena Madureira». En total, las tasas de concentración de partículas «están muy por encima de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud».

Las consecuencias para la biodiversidad y las poblaciones que viven en la zona también serán graves. En una entrevista con AFP Paulo Moutinho, investigador del IPAM, dijo que en la Amazonía «las llamas recorren el suelo de la selva y su acción es suficiente para causar la muerte de árboles muy grandes, hasta dos años después del incendio». «Los árboles muertos pierden las hojas y eso hace que haya más sol entrando en la selva», añade Moutinho, «lo que provoca que esa vegetación se vuelva más inflamable. Si no hay nuevos incendios, se tarda varias décadas en recuperar la misma densidad. En algunas regiones, las zonas quemadas son invadidas por otras especies de zonas más áridas».

Martín Von Hildebrand, etnólogo, antropólogo a investigador del Amazonasexplicó a Mañanas BLU las consecuencias de los incendios para el ciclo del agua. «Desde el punto de vista del agua esto se vuelve un problema de seguridad nacional para los países amazónico-andinos (…) porque se rompe el ciclo del agua que alimenta la Cordillera de los Andes», dijo.

4. ¿Cuál es la situación de los bosques en la región amazónica?

En junio de 2018 el Programa Regional Amazonía publicó un informe regional sobre la situación del bosque amazónico. Los datos, de 2015, señalaban que entre 2000 y 2015 el área de los bosques amazónicos había disminuido en un 0.28% ciento anual (cerca de 1,6 millones de hectáreas). Entre 2000 y 2017, la Amazonía perdió una extensión «equivalente a la superficie de Ecuador», según publicó la plataforma MapBiomas Amazonía. Al mismo tiempo, creció la actividad agropecuaria.

Para 2018, se habían construido más de 136 000 kilómetros de carreteras en la región de la Amazonía, de los cuales 26 000 están ubicados dentro de áreas naturales protegidas y territorios indígenas, señala un reporte publicado por Infoamazonía. «De este total, 16 900 kilómetros cruzan territorios indígenas y 9 100 kilómetros cruzan áreas naturales protegidas». Es en estas áreas donde existe mayor deforestación y, por tanto, pérdida de vegetación.

«Una parte importante de los fondos para la prevención de la deforestación de la Amazonía proviene del Fondo del Amazonas», explica a Periodismo de Barrio Gustavo Faleiros, periodista de Infoamazonía. Este fondo «tiene como objetivo recaudar donaciones para inversiones no reembolsables en acciones para prevenir, monitorear y combatir la deforestación, y para promover la conservación y el uso sostenible de la Amazonía».

Sin embargo, las donaciones de los gobiernos de Alemania y Noruega fueron suspendidas tras un aumento en la deforestación en la selva tropical sudamericana. El 16 de agosto el gobierno de Bolsonaro suspendió el Fondo mientras «se discutían sus reglas». En los últimos 10 años el Fondo aprobó más de 100 proyectos y desembolsó mil millones de reales para apoyar «proyectos que concilian la conservación del medio ambiente con el desarrollo sostenible de la región amazónica».

Las áreas naturales protegidas y los territorios indígenas ocupan más del 45% de la Amazonía y representan las áreas más preservadas de la región.

5. ¿Qué podemos hacer como ciudadanos para ayudar a salvar la Amazonía?

A pesar de que la solidaridad ha crecido durante la última semana en redes sociales y el tema se mantiene en la palestra pública, hay acciones específicas que pueden contribuir a que disminuya la deforestación en esta región.

a) Modifica tus hábitos de consumo en relación con el papel, la madera y otros recursos que son extraídos de la Amazonía. Reduce, reutiliza y recicla.

b) Infórmate. Aunque algunos de los efectos negativos de estos incendios ya son palpables, otros continuarán por varios años. Continúa leyendo las noticias sobre la Amazonía para que puedas sensibilizar a tu grupo de amigos y a tus familiares sobre la importancia de la conservación de este ecosistema y exigir a los políticos medidas más efectivas para la conservación de esta selva.

c) Planta árboles e insta a otras personas a reforestar. Tomará muchos años incrementar la densidad de los bosques de la Amazonía y la tierra no puede esperar tanto por el oxígeno.

d) Insta a los políticos a reconocer el derecho de los pueblos indígenas a decidir cómo manejar los recursos naturales de la Amazonía.

e) Si puedes donar o conoces de alguien que pueda donar efectivo por ti, estas son algunas de las organizaciones que llevan varios años trabajando en la región brasileña y están canalizando el dinero en acciones de preservación y conservación. Dona lo que puedas, no importa si es solo una vez. Algunas concentran sus esfuerzos en monitorear los incendios y otras están trabajando directamente con las tribus indígenas que están perdiendo su hogar. (Amazon Conservation Association, Amazon Conservation Team, Amazon Watch, Rainforest Foundation US, Rainforest Trust, Rainforest Action Network)

6. ¿Cuáles son las principales afectaciones a la biodiversidad?

Con más de 30 000 especies de plantas, la Amazonía es el hábitat de 2.5 millones de especies de insectos y más de 1 500 especies de aves. Unos 550 tipos de reptiles y 500 de mamíferos podrían sufrir también las consecuencias de los recientes incendios. El fuego, en muchos casos, los ha forzado a desplazarse y en otros ha eliminado poblaciones enteras de algunos de estos animales.

Paulo Moutinho, especialista de la ONG IPAM Aamzonía, adivirtió recientemente que el área de la cuenca amazónica deforestada equivale al tamaño de Francia y es casi un 20 % de la selva. Los incendios están aumentando esta cifra y sobre los espacios arrasados por el fuego amenaza con extenderse la bioma de sabanas brasileñas. Esto cambiaría la fisononomía de lo que hasta ahora se conoce como la mayor selva tropical.

Cada año, en esta zona del planeta los científicos descubren nuevas especies biológicas y fomentan numerosas acciones para la conservación. En esta semana, según datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), se han regristrado incendios en al menos 68 áreas protegidas.

 

Este texto fue publicado originalmente en Periodismo de Barrio