La Habana sigue en fase 1. Estamos viviendo una nueva normalidad, de caras cubiertas y frascos con desinfectante por doquier. Una ciudad que quedó silenciada con el aislamiento físico, ahora amanece, y las personas se ponen en movimiento.

Captar la esencia de este momento es apasionante. La gente, los colores y texturas desbordan el lente. Rostros que reflejan diferentes realidades en medio de situaciones convulsas.

Las semanas de mayor aislamiento quedan atrás, vivencias de incertidumbre, partes médicos diarios… El barrio, y también la ciudad, regresan poco a poco a la rutina.

 

caras cubiertas

Algunas están de vuelta a las actividades cotidianas y salen de sus casas al amanecer. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Amanece tras una larga noche en vela. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Mientras muchos aún duermen, los barrenderos mantienen limpias las calles en algunas zonas de la ciudad. Amarilis Magaña Stable.

 

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Los niños van comprendiendo que el nasobuco ahora forma parte de nuestra cotidianidad. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Caminata mañanera. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Con café recién colado y de camino al trabajo. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Algunos agromercados se mantienen abastecidos a costa de mayores precios en sus productos. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Leyendo noticias de Cuba y el mundo. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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Regresan las esperas pacientes en una parada de guagua. Foto: Amarilis Magaña Stable.

 

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El florero, con sus mariposas y azucenas, también vuelve a las calles. Foto: Amarilis Magaña Stable.