En los Bajos de Frutillar, junto al lago Llanquihue, más de 20 cabras pastan con el volcán Osorno de fondo. Paulina Retamal va de aquí para allá, viendo que todo funcione bien y revisando las distintas etapas del proceso en el que surge la leche de cabra, gran variedad de quesos y manjar que luego son distribuidos a emporios de la cuenca del lago y a lo largo de Chile.

Esta es la historia de Dcabra

Todo comenzó cuando el hijo de Paulina Retamal con solo 2 años presentó alergia a la proteína de la leche de vaca y la soya, por lo que la única alternativa que les iba quedando era la leche de cabra, la que era importada desde Holanda y era muy cara. “En aquel tiempo conocí a unos franceses, que eran profesores del colegio donde estaban mis niños y ellos, que eran orgánicos, tenían una cabra con la que andaban para todos lados porque esa era la leche para sus niñas”.

La pareja de profesores les dio de la leche de su cabra y José la toleró muy bien. “Después me dejaron la cabra a cargo, le quité todos los medicamentos a José y comencé a darle la leche de esta cabrita. El resultado fue increíble. Y terminamos quedándonos con la cabra. Así comenzó todo”.

Durante un par de años se trasladaron a Australia, donde Paulina siguió trabajando en el mundo lácteo y se dio cuenta que el consumo de leche de cabra era mucho más habitual que en Chile, entonces descubrió un nicho que quería explotar. Hizo un par de cursos de quesos y a su regreso a Chile compraron las cabras.  “Hoy trabajo con 20 cabras muy bien alimentadas y mucho más regalonas”.

Imagen tomada del sitio web de Dcabra.

La empresa es muy pequeña y solo trabajan dos personas. Una encargada de ordeñar las cabras y Paulina, encargada de los quesos, el envasado y la distribución. “En la distribución han sido fundamentales los pequeños empresarios que a través de sus emporios y puntos de ventas distribuyen los quesos a lo largo de Chile, desde Iquique hasta Punta Arenas”.

Dcabras ofrece leche de cabra, gran variedad de quesos (feta, fresco, maduro, carpesano) y manjar. El listado de emporios distribuidos a lo largo de Chile está disponible en el sitio web.

Turismo Creativo

Paulina Retamal también fue parte de la Escuela de Emprendimiento en Turismo Creativo impulsada por el Programa Territorial Integrado Lago Llanquihue Destino Creativo, ejecutada por Planeas y apoyada por Corfo.

¿Cómo fue tu experiencia en la Escuela de Emprendimiento en Turismo Creativo?

Fue buenísima. Para empezar nos permitió salir un poco de la pandemia y ver gente que está en la parada de uno fue genial. Fue superentretenido conocer nuevas personas y hacer un grupo de los que estamos en lo mismo. De esta manera nos vamos a potenciar unos a otros, creando una red y un circuito que será muy provechoso para el turismo y para el turista, quien podrá acceder a una oferta muy atractiva: Es como un sueño llegar a un lugar y que te digan acá puedes hacer fieltros, acá puedes aprender a hacer telares, acá podrás aprender a hacer quesos de cabra, ir donde Blanca y aprender a hacer tapas española. ¡Es genial! Te vas con un plus, con la sensación de haber ganado algo además de haber descansado.

Imagen tomada del sitio web de Dcabra.

¿Qué experiencia de turismo creativo piensan desarrollar?

La gente vendrá y podrá vivir la experiencia de caminar en el cerro con las cabras. Queremos hacer un servicio autoguiado. Es rico llegar a un lugar y sentirte libre de ir donde tú quieras. Además de ofrecer el Taller de Elaboración de Queso de Cabra. Me gusta mucho enseñar, sobre todo a los niños, ya que les encanta y ellos son mis principales consumidores. La idea es que la gente se vaya con su queso hecho por ellos, con la leche que ellos sacaron y hacer el circuito completo en aproximadamente tres horas.

***Esta nota fue originalmente publicada en El Repuertero, un medio de la empresa periodística Mi Voz, de Chile, y es republicada como parte de la Red De Periodismo Humano.

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