Los emprendedores en Cuba no sólo buscan su crecimiento económico individual. Durante el año 2018, en elTOQUE hemos conocido (y publicado) varias historias de trabajadores por cuenta propia que con sus negocios y proyectos asumen actitudes de responsabilidad social.

Cada uno de estos ejemplos es muestra de la existencia de empresas con un profundo carácter de servicio a la comunidad dentro del sector no estatal en Cuba, y son muy inspiradoras, pues se basan en la simple idea de hacer el bien a los demás sin depender de la caridad de otros, sean individuos o el presupuesto estatal.

Aquí te las ofrecemos, para que ojalá te sirvan de motivación ahora que comienza el año y muchos aprovechamos para trazarnos deseos y objetivos.

Un Corazón Solidario palpita en Santa Clara

A principios del año conocimos Corazón Solidario, la iniciativa que con el apoyo de la Iglesia Católica desarrolla Víctor Cuevas, paciente, administrador, enfermero, comunicador e impulsor de la especie de hospital de día para enfermos mentales en que se ha convertido la casa 412 de la calle Maceo en Santa Clara.

En el Proyecto Corazón Solidario personas con alguna enfermedad psiquiátrica y en fase de rehabilitación colaboran con el cultivo de vegetales, especias y viandas; también realizan actividades manuales.

Con su idea Víctor Cuevas ha posibilitado que se sientan útiles a la sociedad y demuestren que no son agresivos ni incapaces de valerse por sí mismos.

Católicos gestionan hospital psiquiátrico de día en Santa Clara

De basurero a sitio turístico

Yoelkis Torres junto a los vecinos de Pueblo Nuevo, un barrio en Matanzas, convirtió el espacio rodeado de basura en el que vivía, en un sitio cultural y turístico.

El callejón, antes vertedero, no solo ha reanimado la vida del lugar sino que ha brindado opciones de empleo y entretenimiento a sus habitantes.

El sueño de este líder comunitario es convertir Pueblo Nuevo en un eco-barrio que se sostenga a partir de las propias potencialidades que vayan creando sus pobladores.

Un callejón, de basurero a proyecto cultural y económico

Comida gratis de una paladar a sus vecinos ancianos

Adela Angelbello es dueña de una paladar en la calle L, entre 17 y 19, en el Vedado habanero. Su negocio se ha hecho popular en la zona no solo por la calidad de la comida y los módicos precios sino también por sus atenciones con ancianos de los alrededores.

José, Esperanza y Aymé son tres de los abuelos que comen gratis cada día gracias a la solidaridad de esta avileña. Su filosofía es que tener un negocio no implica dejar a un lado la bondad.

Aunque esta emprendedora quizás desconoce la clasificación, su negocio es “socialmente responsable”.

La paladar solidaria donde los ancianos comen gratis

“Solidaria”: un nuevo adjetivo para nuevos significados de la economía

La consultora de género Magali Pérez impulsa su emprendimiento en El Diezmero, La Habana. Gilberto Valladares (Papito) es peluquero y líder del proyecto ArteCorte en La Habana Vieja. Ambos han buscado la manera de llevar a cabo acciones que involucren a otros miembros de la comunidad y generen beneficios para la mayoría.

Con la ayuda de una iglesia local, Manos que sueñan se convirtió en una lavandería cuyas trabajadoras son mujeres  que habían sido víctimas de la violencia doméstica.

Mientras, el Callejón de los Peluqueros —ubicado en el barrio de Santo Ángel— es un eje transformador donde se realizan actividades culturales y donde se ponen en práctica o se gestan acciones comunitarias con niños, adolescentes, jóvenes y ancianos.

Ambos proyectos comparten valores de lo que se está dando en llamar “economía social solidaria” y también “economía de comunión“.

Emprendedores cubanos por una economía solidaria

El proyecto que quiere pintar 500 casas del barrio de Los Pocitos

Aunque Michael Sánchez no nació en el barrio habanero Los Pocitos, Marianao, sintió que podía y debía hacer algo por esta comunidad en la que vive. Por eso junto a su esposa Déborah y con el apoyo de los vecinos creó el proyecto Akokán, término que en la religión afrocubana significa De Corazón.

Talleres sobre plantas medicinales, narración oral, preparación de dulces tradicionales, clases de inglés para niños y adultos son algunas de las actividades promovidas cada mes como parte de Akokán.

Con la intención de garantizar la sostenibilidad del proyecto, Michael y Déborah crearon el Café Oddara. De esta forma, las ganancias del negocio también contribuyen a la iniciativa social.

Un proyecto “de corazón” en Los Pocitos

Finca sub-urbana modelo y centro de atención comunitaria

Casi al finalizar el año compartimos la historia de Yoandra Álvarez, dueña de la finca La Yoandra donde está ubicado el Restaurante Divino.

El negocio está rodeado de árboles frutales y un entorno libre de químicos. Además de a comensales extranjeros, allí se reciben cada día a adultos mayores que no tienen familia o poseen una situación económica desfavorable.

Yoandra ha convertido su finca en un Edén para visitantes foráneos y para personas de su comunidad, el barrio de Mantilla.

En el bohío, una construcción aledaña a los salones principales del restaurante, se les brinda comida y atención gratuitas a ancianos y a discapacitados.

Restaurante privado ofrece atención gratuita a los ancianos

Todos estos emprendimientos comparten valores singulares como el compromiso social, la responsabilidad y las buenas prácticas en la gestión diaria.

Sus acciones son prueba de la relevancia de sus proyectos para la sociedad cubana.