A principios de julio fue noticia la aprobación de una Política de Bienestar Animal para noviembre de 2020. En las redes sociales, varios activistas por los derechos de los animales reclamaron que no habían contado con ellos para la confección del proyecto.

Sin embargo, en su perfil institucional en Facebook, el Centro Nacional de Sanidad Animal (CNSA) del Ministerio de la Agricutura (Minag) aseguró que dialogaban con la sociedad civil cubana.

“Representantes del Grupo de Trabajo Temporal se han reunido con algunas personas ‘protectores de animales’ y otros que han trabajado y están trabajando en beneficio de la protección y el bienestar de los animales”, respondieron a los reclamos de los usuarios. “Las personas entrevistadas han expuesto claramente sus opiniones, criterios y sugerencias de aspectos que deben ser valorados para incluirse en el cuerpo de la Ley. Todas las opiniones han sido bien acogidas y se tendrán en consideración”.

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Sergio Boris Concepción Silva confirmó a elTOQUE estas reuniones con algunos activistas. Como parte del ejecutivo de la ONG Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA), él y Grettel Montes de Oca pudieron exponer sus inquietudes y las principales problemáticas que enfrentan a diario los protectores.

“La propuesta anunciada como Política de Bienestar Animal promete ser bastante completa y equitativa por las diferentes aristas que defiende el movimiento animalista. Lo que se teme es que no tengan creadas las plataformas para poder satisfacer la demanda”, dijo Concepción Silva.

Yobani Gutiérrez Ravelo, director general del CNSA, dijo que “para la elaboración de la nueva política se tuvieron en cuenta los planteamientos de la población durante el ejercicio de debate sobre el proyecto de Constitución de la República, así como la opinión de expertos y personas afines a esta actividad”.

Igualmente aclararon que no es posible intercambiar con todas las personas y por eso abrieron varios canales de comunicación para quienes quisieran hacer alguna propuesta.

“Las organizaciones de la sociedad civil que participan activamente en el debate y confección de la Política de Bienestar Animal son Aniplant y la Sociedad Cinológica de Cuba, únicas ONG reconocidas por el Estado referentes al cuidado animal”, explicó Concepción Silva.

elTOQUE intentó contactar con representantes de estas ONG pero ninguno de sus miembros respondió a nuestros mensajes. Tampoco en sus redes sociales han hecho alguna declaración al respecto.

Hablar por quienes no tienen voz

El joven animalista Javier Larrea Formoso aprovechó las vías de contacto disponibles y envió 72 propuestas al Minag, al Consejo de Estado y a la Asamblea Nacional.

“Se tuvieron en cuenta los acuerdos presentados en un encuentro en noviembre, la opinión de expertos, la experiencia de otras legislaciones y tesis que tratan el tema”, publicó Larrea en su perfil de Facebook.

Según Larrea estas propuestas pretenden enriquecer la Política de Bienestar Animal y ser una muestra para otras personas que desean emitir sus criterios y valoraciones, pero no tienen todos los elementos ni cultura jurídica al respecto.

Aunque no pierde la esperanza de que lo llamen en algún momento, Larrea lamentó que no se contara con él y con otros protectores conocidos por su labor y activismo en las redes sociales, como Beatriz Batista.

Batista, sin embargo, cree que el encuentro con varios animalistas será discrecional y pospuesto, como sucedió hace meses tras la protesta en Zoonosis.

“Desde que hicimos la protesta el 11 de noviembre de 2019 tuvimos una reunión con funcionarios de Salud y Agricultura y presentamos propuestas y soluciones en cuanto al bienestar animal”, explica Batista.

Según cuenta, prometieron darles respuesta antes de que terminara el año. Hasta el momento no han sido contactados. “Incluso los promotores de Salud que estaban prometieron ponerse en contacto con nosotros para las campañas de comunicación y los mensajes educativos y nunca sucedió. No hay ánimo ni voluntad para eso. Se nos ignoró”.

La activista Irina Diéguez Toledo destacó que la Comunidad Animalista en Cuba existe, aunque algunos no quieran reconocerlo. “Nos necesitan para implementar satisfactoriamente todas y cada una de sus acciones”, comentó Irina. “¿Qué sucede? Que tenemos voz y no resulta cómodo tener una contraparte. No es momento para ello. En lugar de enfrentarnos, debemos trabajar juntos. No descansaremos hasta lograrlo”.

Beatriz Batista también ha denunciado el acoso que han sufrido varios animalistas, sobre todo los más activos en redes sociales, por la labor de denuncia que realizan a diario.

“Si en sus planes estaba mejorar y cambiar, y conocen nuestro trabajo, ¿por qué esta cacería con nosotros? Me deja muchas dudas y no confío porque no han dado muestras de transparencia”.

“No existe actualmente sociedad civil cubana más documentada y con más experiencia en este tema que la comunidad animalista. Dejarnos fuera sería como todo… un atropello más”, concluye.

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¿Por qué necesitamos transparencia en el proceso de redacción de la Política de Bienestar Animal?

El abogado Eloy Viera Cañive explicó en el episodio 34 del podcast El Enjambre que la Política de Bienestar Animal sirve de pauta para el decreto ley que debe aprobarse a finales de año, según el cronograma legislativo de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

“Estas políticas se emiten primero y definen lo que finalmente se regulará en las leyes y decretos leyes”, explica Viera Cañive. Agregó que se producen al margen, con independencia y sin la influencia de un sector de la sociedad civil que ha impulsado la agenda del bienestar animal. Por eso es muy conveniente exigir la publicación de la Política, para saber cuáles serán los marcos a los que podremos aspirar”.

Según la información dada a conocer en los medios oficiales, el grupo de trabajo encargado de la Política de Bienestar Animal tiene 42 integrantes e incluye a profesionales tanto del sector estatal como de asociaciones cubanas.

Sin embargo, muchos activistas se han preguntado ¿quiénes son los especialistas que han participado en las discusiones?, ¿qué plantea la Política en sí?

Solo un documento público en Internet detalla el nombre y profesión de los miembros de la Comisión nacional de Bienestar animal formada en 2001. Sin embargo, el documento data de 2010.

“Debería ser un proceso más participativo”, aseguró la animalista Valia Rodríguez. “Que no fuera solo escuchar lo que la gente tenga que decir en general, sino escuchar lo que tienen que decir sobre el decreto ley en sí mismo que nadie, excepto la comisión, ha visto. El decreto ley que se trabaja debería estar público para que los animalistas y protectores puedan opinar”.

Aunque Valia Rodríguez asegura que ha sabido de reuniones con varios animalistas, reconoce que las opiniones de los activistas de provincias alejadas de La Habana también deben ser tomadas en cuenta. “Los que yo conozco defendieron muy bien cada uno de los temas de protección que están en juego. Los demás, no sé quiénes son, ni qué expusieron”.

Entre los comentarios de una información publicada en Cubadebate, el internauta Cristóbal Arredondo explicó que “para elaborar la Política y el Decreto Ley de Bienestar Animal, el Grupo Temporal de Trabajo designado realizó un diagnóstico de la situación actual existente en nuestro país. Todos los problemas identificados en el diagnóstico tienen una propuesta concreta para su solución en la que se incluye lo relacionado a la compraventa y comercialización de animales”.

Aunque el forista nunca explicó cómo supo esta información, sus continuas respuestas a los comentarios de los internautas denotan que tiene algún vínculo con el proceso.

“La Política que se elabora no es exclusiva solo para garantizar el bienestar de los animales de compañía, también se han considerado los aspectos que aseguran el bienestar y la protección de los animales productivos, de los parques zoológicos y de la fauna silvestre”, explicó Arredondo.

Política de bienestar animal en Cuba

Foto: Sadiel Mederos

NO BASTA CON UNA LEY

La Política y el decreto ley por sí solos no resolverán los problemas asociados al bienestar animal. La actitud responsable que asuma la población en relación a la crianza, protección y respeto de los animales también será un punto clave.

La internauta Magiceci asegura que no debe ser solo a nivel legislativo, sino que es necesaria la concientización de la sociedad. “Aún hay mucho abuso y sacrificio a animales de la forma más cruel”.

Carlos Delgado Díaz también considera que elaborar una ley es fundamental y un paso adelante, pero no es suficiente. Para él este no es un asunto exclusivamente técnico que solo compete a especialistas, juristas y veterinarios. También requiere convocar al comité nacional cubano de bioética y, sobre todo, debatirlo ampliamente con la ciudadanía.

“No es una ley cualquiera. Para ser efectiva demanda crecimiento moral, y una premisa imprescindible para ello es la participación y debate amplio y público, pues se trata de un asunto profundamente ético, no exclusivo y que trasciende el plano jurídico”, concluye Delgado Díaz.

***

Las vías de contacto habilitadas por el gobierno cubano para opinar sobre la Política de Bienestar Animal son las siguientes:

Email: bienestaranimal_opina@dsa.minag.gob.cu

Facebook: Sanidad Animal Cuba

 

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