En la penúltima entrega de esta segunda temporada Camilo Condis, Lucía March y Miguel Alejandro Hayes dialogaron sobre las colas, los coleros y los anticoleros, sobre el retroceso de La Habana con respecto a la situación de la COVID-19 y las medidas que se tomarán para reducir el número de casos. También entrevistaron al economista cubano Yarbredy Vázquez López para analizar temas relacionados con el desarrollo local.

En el capítulo de esta semana de la radionovela “Un montón de estrellas”, Amalia e Ignacio exploran antiguas pertenencias de la abuela Leticia, el abuelo Felipe y el tío Pancho. Los objetos estaban escondidos en el doble fondo del baúl. Junto a ellas, una carta escrita por la abuela Leticia para ser abierta en 2020 destapa viejos recuerdos, sueños y esperanzas que albergaban el trío de amigos. De repente, una nueva tragedia sorprende a los jóvenes…

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A continuación, los enjambreros iniciaron los debates habituales dialogando sobre una nueva aplicación para teléfonos móviles denominada Porter@, la cual controla el flujo de compradores de productos de primera necesidad ofertados en las cadenas de tiendas Caribe y Cimex. La app registra el número de carnets de identidad en una base de datos y si alguien intenta pasar por segunda vez, en el intervalo de 15 días, suena una alarma. Condis criticó la falta de privacidad de esta medida al exponer el número de carnet de identidad que constituye una información personal.

También comentaron que se instauraron los anticoleros físicos que, en palabras del primer ministro Manuel Marrero, parafraseadas por Condis, forman 3.054 grupos integrados por 22.280 personas, cuyo objetivo es perseguir a coleros, acaparadores y vendedores ilegales de divisas. “Por supuesto, este anuncio creó tremendo revuelo en las redes sociales y ha sido blanco de críticas tales como por qué no se crearon esos grupos para llevarle comida a ancianos y grupos vulnerables durante los meses más duros del confinamiento”, expresó el joven. Hayes, por su parte, apuntó que las iniciativas de auxiliar a los grupos vulnerables con alimentos se llevaron a cabo, pero en muy pequeña escala.

Los jóvenes también abordaron el tema del repunte de casos en La Habana y el retroceso hacia la fase de transmisión autóctona limitada. Ello implica obstáculos en el acceso y salida de la capital, el cierre de establecimientos de trabajadores por cuenta propia, las playas y piscinas, así como el resto de lugares de esparcimiento; los centros gastronómicos solo podrán ofertar comida para llevar y se limitará el transporte público.

Hayes se refirió al anuncio de la ministra de Trabajo y Seguridad Social Marta Elena Feitó de eliminar la lista de las 123 actividades permitidas para el sector privado. Condis expresó que los requisitos para la aprobación de proyectos de negocios deberían hacerse públicos y ser claramente explicados.

La entrevista del episodio estuvo dedicada al desarrollo local. Condis dialogó con el economista Yarbredy Vázquez López, quien ha impartido clases de Desarrollo Económico en la Universidad de La Habana e investiga la temática de micro y medianas empresas y sus vínculos con el desarrollo local.

El experto indicó que el desarrollo local es un término usado específicamente en América Latina, debido a los problemas de los Estados nacionales en sus relaciones con los territorios. “En sentido general, el desarrollo local apunta al desarrollo endógeno, que se puede lograr con los mismos recursos del territorio, incluso con recursos que a veces no son físicos, como el capital humano o el capital relacional. Es un tipo de desarrollo que tiene un fundamento mayor dentro de los municipios o las regiones, diferente al desarrollo que tradicionalmente se trató con el desarrollo de los Estados nacionales.

“En Cuba hay una propuesta de desarrollo local que me parece particularmente interesante, que se refiere a él como un proceso endógeno, participativo, innovador y de articulación de intereses entre actores, territorios y escalas: municipios, provincias, sectores de la nación… Se sustenta en el liderazgo de los Gobiernos municipales y provinciales para sus estrategias de desarrollo, dirigidas desde la gestión del conocimiento y la innovación al fomento de proyectos que generen transformaciones económicas y productivas socioculturales, ambientales, con el objetivo de elevar la calidad de vida de la población. Es una política aprobada por el Consejo de Ministros que me parece un buen punto de partida”.

“¿Cómo se gestionan en Cuba estos proyectos de desarrollo local? ¿Conoces algún proyecto de éxito en nuestro país?”, indagó Condis.

Msc. Yarbredy Vázquez: “Sí, hay muchos ejemplos de éxitos y también de fracasos. Hacia finales de los 80 y principios de los 90 comienza a hablarse del desarrollo local como inquietud académica. Venimos de una fuerte tradición centralizada y de pronto las crisis y los cambios de paradigma exigen que se descentralice. Ha sido así también en el resto de América Latina. En los 90 hubo un cierto proceso de descentralización y eso implicó el surgimiento de proyectos de iniciativas comunitarias; ahí es donde está la génesis del desarrollo local en el país. Un grupo de instituciones empezó a acompañar estos proyectos, como el Centro Martin Luther King, que formó a los que después serían formadores para el desarrollo local en el territorio; centros como el que pertenezco, el Centro de Desarrollo Local y Comunitario; el Centro de Investigaciones Sociológicas y Psicológicas; y las universidades cubanas, que también se abrieron enseguida a este tipo de investigación, sobre todo porque los territorios se lo demandaban.

“Yaguajay fue un municipio pionero en desarrollo local, y también varios municipios de Oriente como Río Cauto; se han sumado muchos más. De igual manera, La Habana, específicamente el Centro Histórico, ejerció protagonismo, con las particularidades que tiene porque no es un municipio. Poco a poco fue evolucionando y se empezaron algunas experiencias como la producción descentralizada de materiales de construcción, los proyectos de desarrollo agropecuario, agricultura urbana y suburbana. El Gobierno actual lo tiene como uno de los estandartes de su agenda. El resultado de este proceso ha sido la introducción de un artículo de autonomía municipal en la Constitución que es concomitante con el desarrollo local”.

Condis preguntó al entrevistado sobre las dificultades que podría enfrentar una persona o un grupo que quisiera iniciar un proyecto de desarrollo local. Al respecto Vázquez enumeró las más importantes, como el reconocimiento legal, que es complicado, tanto para personas naturales, líderes comunitarios o empresas que se impliquen; el acceso a materias primas y abastecimiento, específicamente para los proyectos productivos; otros problemas asociados a cuestiones internas como la capacidad de gestión de quienes se implican en los proyectos locales y la formación que se requiere para hacerlos. No obstante, el principal problema que identifica el economista es la participación, pues la gente no se implica lo suficiente, lo cual está asociado a problemáticas de coordinación, comunicación e incentivos.

“Vamos a decir que estuviera en tus manos el poder de toma de decisiones para impulsar proyectos de desarrollo local en Cuba. ¿Qué facilidades crearías y qué cambios harías en cuanto a las políticas que tenemos actualmente?”, preguntó Condis.

Msc. Yarbredy Vázquez: “El punto de partida fundamental en este momento sería empezar a aplicar lo más rápido posible la política para el impulso del desarrollo territorial. Esta política forma parte del paquete de políticas que salió ahora en el verano, pero se necesita agilidad; tiene propuestas importantísimas de incentivos fiscales, de incentivos salariales para la gente y para que las empresas participen en proyectos. La gente tiene que ir aprendiendo y desarrollándolos porque si esperamos a que todos los territorios tengan las condiciones entonces no va haber desarrollo local.

“Hay que crear también alianzas entre las instituciones gubernamentales de base y las pequeñas propiedades locales, que son uno de los principales potenciales que hay en todo el país y creo que se están desaprovechando.

“Lo otro es comprometer el sector estatal, que ha sido el principal ausente en el desarrollo local del país. No tiene ningún tipo de incentivos. Es una carga más en la mayoría de los casos y también hay desconocimiento. Ahora con la nueva política se puede empezar a destrabar eso, pero hace falta mucha más sensibilidad en este asunto.

“Finalmente, yo crearía una institución que se dedicara al fomento del desarrollo local y que formara parte directamente del ejecutivo del país. Los países que han sido exitosos han creado instituciones específicas para esto, lo mismo a nivel local que a nivel nacional”.

En los minutos finales, March comentó acerca de la nueva aplicación de móviles para localizar los ruteros de taxis en La Habana, llamados comúnmente gacelas. Condis comentó que la había instalado y que funcionaba bastante bien.

Los seguidores de El Enjambre, por su parte, no tardaron en publicar en Twitter sus criterios sobre el presente episodio: “Se calentaron los metales. Es la primera vez que escucho a @camilocondis tan descompuesto por las lindezas de nuestro país. Recuerden siempre que los responsables de dictar estas medidas para las colas NO HACEN COLA. Su realidad no es la misma que la del pueblo”, twitteó Alex Jorge.

Por otro lado, apuntó Michelle Cohen: “Me sentí sin aliento escuchando este episodio. Muchas nuevas cosas para observar y analizar. @camilocondis, @luciamarch12, @mahayescuba, @radioenjambre, @eltoquecom, gracias”.

 

Puedes escuchar el episodio completo: