Los cambios regulatorios ocurridos en 2019, la situación económica nacional y los retos que enfrenta el sector no estatal en Cuba, fueron los principales temas que analizaron durante más de 3 horas unos 50 emprendedores en un encuentro a mediados de diciembre en La Habana.

La Junta —como han llamado a este espacio de reflexión y debate creado por la agencia consultora AUGE— convocó a los trabajadores por cuenta propia para identificar los problemas comunes, reflexionar sobre ellos y trabajar juntos en la búsqueda de alternativas y posibles soluciones.

El auditorio estuvo integrado por dueños y trabajadores de negocios gastronómicos, agencias de marketing digital, gimnasios, centros de belleza, cooperativas y casas de renta; así como desarrolladores de software, diseñadores y asesores contables.

“La Junta es un espacio de pragmatismo optimista. Pragmático porque ciertamente el emprendimiento en Cuba está lleno de retos y obstáculos verdaderamente considerables y no huiremos de la obligación de mirar esos problemas a los ojos. Pero junto a ese espíritu de ver las cosas como son llevamos un optimismo que se expresa en la voluntad de escrutar dichos retos no para lamentarnos de manera colectiva sino para encontrar soluciones y nuevas maneras de hacer para que nuestros negocios sobrevivan y avancen. A ese esfuerzo de reflexión y pensamiento colectivo invitaremos no solo a negocios ya existentes sino también a emprendimientos que comienzan, académicos e incluso serán bienvenidos los funcionarios que se quieran llegar a La Junta”. Así aseguró a elTOQUE Oniel Díaz, director de AUGE.

Para Yasmani Álvarez, especialista en Marketing, se trata de una “buena idea, sobre todo para debatir los problemas y entender el entorno actual de los emprendedores. Si no colaboramos entre todos, será muy difícil lograr nuestros proyectos”.

Hasta el momento, según confirmó Díaz, esta iniciativa aún no cuenta con una frecuencia específica establecida. “La convocaremos cada vez que existan temas que puedan ser provechosos para la comunidad de emprendedores”, dijo.

Participantes en el encuentro La Junta. Foto: Tomada de la página en Facebook de AUGE.

Participantes en el encuentro La Junta. Foto: Tomada de la página en Facebook de AUGE.

MARCO REGULATORIO PARA EL SECTOR NO ESTATAL

Según consta en la relatoría del evento, los participantes pusieron especial atención en las regulaciones sobre el sector no estatal que impactan negativamente en su desarrollo.

En ese sentido destacaron la rectificación de normas y aprobación de nuevas modificaciones en diciembre de 2018, que dejaban sin efecto los aspectos más polémicos de las regulaciones diseñadas como parte del perfeccionamiento de trabajo por cuenta propia (TCP) en 2017.

“Los panelistas rememoraron la polémica que generó al respecto desde la academia y desde el mismo sector privado, así como el abordaje en los medios de prensa no públicos sobre el daño que podían traer consigo estas medidas”, explica el documento relator.

También resultó alentador para los emprendedores en 2019 que la Constitución aprobada en abril, reconociera la propiedad privada y la ubicara como uno de los actores del entramado económico del país.

“La sustitución del término ‘prohibir’ por ‘regular’ podía considerarse una expresión más pragmática y ajustada a las necesidades económicas del país”, indica el texto resumen de La Junta.

Sin embargo, los participantes dejaron claro que “la verdadera voluntad del Estado será revelada en la aprobación de leyes y otras normas jurídicas que implementen lo establecido en la carta magna”.

En materia legal, otro de los logros que resaltaron los participantes en La Junta fue la Instrucción 243 del Tribunal Supremo Popular sobre cómo tramitar procesos judiciales de carácter económico en los que intervengan TCP.

Al respecto, algunos cuentapropistas recomendaron a sus iguales buscar asesoría legal y recordaron las capacitaciones que tuvieron lugar en 187 oficinas de los bufetes colectivos en 2019.

La aprobación de normas para producir audiovisuales de manera independiente y las regulaciones del Ministerio de las Comunicaciones que conceptualizan la industria cubana de desarrollo de software y de aplicaciones fueron también de las regulaciones más importantes para el desarrollo de los negocios privados.

No obstante, el no reconocimiento de los Colectivos de Creación Audiovisual con personalidad jurídica demostró “que existen reticencias por parte de los reguladores para abrir el juego a las pequeñas y medianas empresas privadas (PYMES)”.

Cineastas independientes cubanos: entre la legalización y la dependencia

Otro punto negativo en materia regulatoria en Cuba en 2019 fue la no apertura de nuevas licencias de programadores de equipos de cómputo, patente que está detenida desde 2017.

Desalentadoras fueron también para el sector no estatal las nuevas normas para las Cooperativas No Agropecuarias (CNA), cuya aprobación de nuevas solicitudes se mantiene suspendida. Contrario a lo deseado, se introdujeron nuevas limitaciones al funcionamiento de las organizaciones de este tipo ya existentes. “Es un paso negativo y contradictorio con el discurso actual del Estado en el cual se habla de liberar las fuerzas productivas”, reconocieron los emprendedores.

De igual forma, los asistentes a La Junta resaltaron la apertura de tiendas en moneda libremente convertible, como posible oportunidad para acceder a suministros con un alto costo de importación al país.

También analizaron que “lo más trascendente en el nuevo paquete de normas —publicado el pasado noviembre— era la posibilidad de establecer relaciones contractuales y comerciales tanto con las personas naturales como jurídicas (cubanas y extranjeras)”. En este sentido, la adición de 17 nuevos sujetos con los cuales los TCP pueden establecer relaciones contractuales para servicios significó una medida alentadora para el sector no estatal en Cuba.

Entre las conclusiones de la reunión resalta la clasificación del 2019 como un año de “espiral ascendente” en materia jurídica, debido a mejoras legislativas que, comparadas con dos años atrás, ubican al TCP en una mejor situación.

Sin embargo, todavía existen muchas restricciones y rige el listado de actividades permitidas cuando deberían establecerse aquellas prohibidas para no coartar la iniciativa y la creatividad de los emprendedores.

Durante La Junta se analizaron lo retos del sector y también las oportunidades. Foto: Tomada de la página en Facebook de AUGE.

Durante La Junta se analizaron los retos del sector y también las oportunidades. Foto: Tomada de la página en Facebook de AUGE.

ECONOMÍA CUBANA EN 2019: ALGUNAS LECCIONES

La anunciada y quizás cercana unificación monetaria y sus posibles efectos entre los emprendedores fue una de las principales preocupaciones planteadas por los presentes en La Junta.

Según explicaron algunos especialistas, la principal afectación estaría en las empresas estatales que funcionan con una tasa cambiaria de 1:1 y cuyos costos aumentarán e incidirán en el precio de los productos. Aunque las autoridades han hecho énfasis en “proteger” el consumo de los productos de primera necesidad, la probable no rentabilidad de algunas entidades e incluso su cierre podría ser cantera laboral para el sector privado.

Para poder absorber esa fuerza laboral “sería deseable una mayor institucionalización del sector y una expansión de las actividades del trabajo por cuenta propia”, reconocieron los emprendedores.

“A modo de recomendación quedó la idea de utilizar los contratos como herramienta útil y de previsión, así como establecer cláusulas que protejan el valor de los servicios o productos para protegerse ante la reunificación monetaria”, recoge el documento final.

El acercamiento a los gobiernos municipales, a partir del principio de autonomía recogido en la Constitución, es otra de las posibilidades que debatieron los participantes.

El rechazo aún existente de algunas empresas estatales para establecer relaciones contractuales de trabajo con los TCP también fueron algunas de las realidades debatidas en el encuentro. Esos temores —reconocieron los cuentapropistas— están dados porque dichos contratos son cuestionados recurrentemente en auditorías o por los organismos superiores.

Las limitaciones para el reconocimiento de las PYMES fue una preocupación recurrente durante 2019. Los asistentes a la reunión reconocieron su interés en “impactar en la diversificación de la oferta de servicios y productos en el mercado nacional para disminuir la necesidad de importar”. Sin embargo, ese entendimiento con el Estado es todavía una “asignatura pendiente”.

2019 ¿MAL O BUEN AÑO?

Las afectaciones por la disminución del mercado turístico, la aplicación de instrumentos legales sin conocer la realidad del sector no estatal, el impacto de la política del gobierno de Trump hacia Cuba y la difícil situación económica que atraviesa el país, fueron algunas de las dificultades que también tuvo que sortear el sector privado durante 2019.

Sin embargo, la actividad no dejó de crecer y ya se cuentan más de 617 mil trabajadores por cuenta propia.

Según un informe del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba agrupan el 65 % del total de los empleados en esa forma de gestión, cuyas modalidades más representativas son la elaboración y venta de alimentos (9%), el transporte de carga y pasajeros (8%), el arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios (5%), los agentes de telecomunicaciones (5%); y los trabajadores contratados (25%), en lo fundamental asociados a las dos primeras actividades.

A pesar del panorama incierto, los emprendedores cubanos intentan perseverar o al menos adaptarse a las nuevas circunstancias. Muchos de sus exponentes no renuncian a la creatividad, al esfuerzo y al apoyo mutuo. La Junta es una muestra de eso.

 

Especial – Hacia dónde va el cuentapropismo en Cuba