En los últimos días ha trascendido que Danay Suárez, la cantante que ganó una Gaviota de Plata especial por su actuación en el festival Viña del Mar 2017 con un tema cristiano contra el aborto, irá a juicio.

La rapera cubana compartió en junio de 2020 una publicación en su perfil oficial de Facebook, de autoría atribuida a alguien de nombre Dayis Arizmendi, en la cual compara argumentos esgrimidos para promover el respeto a la comunidad LGBTIQ+ y la libre elección de la sexualidad, con supuestos argumentos que legitimarían la pedofilia:

“Bajo ese lente, hoy este movimiento te dice lo mismo: ‘amor es amor’. Bajo tu propio razonamiento, si dos personas se ‘aman’, ¿por qué la pedofilia te causa tanta repulsión? Quizá el adulto de 50 se ‘autopercibe’ como una joven de 20 años, y el niño de 7 años se ‘autopercibe’ como un adulto de 23. Déjalos que sean felices. Love is love, ¿no?”.

Pocos días después, el doctor intensivista cubano Alberto Roque Guerra, activista por los derechos LGBTIQ+, anunciaba que había decidido emprender acciones legales contra Suárez, por mancillar el honor de un colectivo de personas:

“Hoy es un día importante para mi activismo por los derechos sexuales. Con el contrato de un abogado, realicé una demanda de querella criminal por el delito de injuria perpetrado por Danay Suárez Fernández. El proceso debe tomar curso en la Sala Primera de lo Penal en el Tribunal Provincial de La Habana”.

Según reportes de medios independientes, el proceso fue radicado a inicios de julio y la fecha de juicio definida para fines de agosto de este año, pero al parecer la vista fue atrasada ante el incremento de casos de COVID-19 en la capital cubana. Ambas partes declinaron ofrecer declaraciones a elTOQUE para confirmar los reportes.

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¿El Estado cubano considera que Danay Suárez cometió un delito y por eso la lleva a juicio?

La percepción inicial de muchas personas al leer la noticia ha sido que la querella por injuria presentada contra la cantante por el doctor Roque Guerra ha prosperado. O lo que es lo mismo, que las autoridades encargadas de la persecución e investigación de los delitos en el país han considerado que la conducta de Danay Suárez contenía elementos suficientes para ser evaluada por un Tribunal de Justicia.

Sin embargo, de acuerdo con la normativa vigente en Cuba, el hecho de que Suárez tenga que someterse a un juicio no necesariamente demuestra que las autoridades cubanas tengan un criterio formado sobre su responsabilidad. Por el contrario, las autoridades encargadas de impulsar los procesos penales (Ministerio del Interior y Fiscalía) no tienen participación en el impulso de la investigación del delito por el cual será juzgada la cantante.

Técnicamente no es correcto decir que Danay Suárez ha sido “denunciada”: lo correcto sería afirmar que contra Danay Suárez se ha impulsado una “querella”. Alberto Roque considera que la cantante ha cometido el delito de injuria que, junto a la calumnia, son los únicos dos delitos del Código Penal cubano que pueden ser juzgados si la parte afectada así lo desea.

La querella es un procedimiento judicial que establece la obligación del afectado o víctima de presentar directamente ante el Tribunal un documento acusatorio que describa los hechos cometidos por el querellado (Danay Suárez en este caso) y que pudiesen ser constitutivos de delito. En ese documento, al ser a la vez responsable de la acusación y de la investigación, el afectado debe presentar las pruebas de las que intenta valerse para demostrar su afectación y la responsabilidad del acusado.

En este caso, la víctima del hecho no está representada por la Fiscalía. El representante del querellante (Alberto Roque Guerra) es un abogado de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos. De ahí que no pueda afirmarse que el organismo estatal encargado de ejercitar la acción penal tenga algún criterio formado con relación a la conducta de Danay Suárez.

Las querellas son procesos penales que, a diferencia del resto, se sostienen no por el interés del Estado de perseguir hechos de ese tipo, sino por el interés del perjudicado. Son espacios de derecho privado dentro de la más pública de las ramas del Derecho. Tanto es así que la Ley permite que el querellante desista y renuncie a su querella en cualquier momento del proceso y antes de dictar sentencia. La decisión de renuncia del querellante es vinculante y el Tribunal tiene que dar por concluido el proceso.

¿Por qué es tan relevante el caso de la cantante Danay Suárez?

Al caso de la intérprete de Yo aprendí habrá que darle seguimiento porque, si bien su admisión a juicio no implica el reconocimiento inmediato de su responsabilidad, sí puede ser demostrativa de las dudas que su comportamiento genera y que se encuentran en el centro del debate impulsado por activistas de la comunidad LGBTIQ+.

Es relevante que el Tribunal, al tener la capacidad de declarar inadmisible la querella si hubiese considerado a priori que lo narrado por Alberto Roque no era constitutivo de delito, de todas maneras haya decidido conocer en juicio los detalles del asunto.

El resultado de ese debate judicial sintetizado en una sentencia podrá ofrecer a los cubanos un referente con relación a temas escasamente abordados por la jurisprudencia nacional y de los que la sociedad en general no tiene mucho conocimiento. El propio denunciante ha reconocido que su querella “puede ser vista como ‘inusual’ en el contexto jurídico”.

De momento, hay al menos tres preguntas relevantes para la discusión social a partir de este caso:

  1. ¿Dónde se ubican los límites de la libertad de expresión y de religión?
  2. ¿Hasta dónde llega la responsabilidad personal por compartir públicamente ideas expresadas por otros?
  3. ¿Implica la reproducción de ideas conservadoras, necesariamente, un discurso de odio constitutivo de delito?

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