El triunfo de Mendoza es más que deportivo: es un homenaje a sus raíces, un recordatorio de que su historia y su éxito no se entienden sin Cuba.
En medio de una racha de victorias, el protagonismo de Villa Clara quedó envuelto en una polémica mayor. 
Aunque el discurso reconoce que el Estado no puede sostener el deporte en solitario y abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos, la gestión de esos recursos sigue centralizada y sin claridad sobre la autonomía real de los beneficiarios.
La filtración de una supuesta prenómina de Cuba al Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha desatado dudas, ironías y críticas. Con ausencias notables de figuras en MLB, permisos negados y decisiones marcadas más por la política que por el rendimiento deportivo, la selección cubana se perfila como un equipo limitado frente a rivales de alto nivel. 
La posible salida de Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo del voleibol cubano vuelve a poner en el centro del debate los impagos y la falta de respaldo económico a atletas de alto rendimiento. A pesar de sus éxitos internacionales y su lugar entre las mejores duplas del mundo, los retrasos en premios y la ausencia de apoyo institucional amenazan la continuidad de un proyecto clave para el voleibol de playa cubano.
La exclusión de Mireya Luis de una lista ideal propuesta por Regla Torres reavivó un viejo debate del voleibol cubano. Entre opiniones, memoria deportiva y redes sociales encendidas, se reflexiona sobre la subjetividad de las listas, el peso de las leyendas y la grandeza irrepetible de las Morenas del Caribe, una generación que todavía provoca pasión décadas después.
Entrenadores y colaboradores deportivos cubanos en Venezuela mantienen la rutina mientras esperan instrucciones de La Habana, en medio de cortes de luz, mala conexión a Internet, miedo y el silencio oficial sobre su futuro allí. 
Mientras Guadalajara se prepara para recibir una Serie del Caribe sin Caracas y sin Cuba, Venezuela cocina su torneo, Cuba levanta la ceja desde la distancia y la CBPC anota otro capítulo en el manual de cómo convertir un evento deportivo en un rompecabezas diplomático.
La pelota todavía no se lanza, pero el torneo ya dio varios giros de guion. Como suele pasar, los históricos siempre encuentran cómo volver al centro del escenario, mientras los invitados —Cuba entre ellos— miran desde la grada, esperando que alguien les confirme si habrá juego.
Parece que en el deporte cubano hay un patrón que raya en lo dramático: cuando la grandeza toca el cielo y pasan los años, se le da la espalda
Al parecer no será el primer Clásico sin Cuba ni habrá que montar un «equipo alternativo» fuera de frontera. Según Jim Small, Cuba «estará en el terreno en marzo» de 2026. Así, clarito.
Mientras en Cuba se suspenden juegos por robos y se hacen malabares administrativos, en tierra nipona un cubano domina una de las ligas más exigentes del planeta. 
El béisbol cubano no está en declive por falta de talento; está en declive porque el sistema que lo maneja se niega a modernizarse, a planificar y a reconocer la realidad.
La Copa América de Béisbol 2025 no tuvo final, simplemente se evaporó entre papeles y planes fallidos. Y eso, lamentablemente, también cuenta como parte del deporte de la bola y los strikes.
La noticia levantó polémica en redes: José Ramón Rodríguez, probablemente el mejor abridor que Cuba tiene actualmente en el béisbol nacional y con notable experiencia en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, quedó fuera de la preselección para la primera Copa América de Béisbol.
Ahora, que el país vive su peor crisis económica en décadas, el discurso cambia: de pronto, la publicidad no es tan mala. De pronto, se reconoce que podría «salvar» la Serie Nacional, reparar un estadio o, con suerte, pagar un ómnibus.
Hay peloteros que parecen hechos para octubre. El pinareño Randy Arozarena es uno de esos casos raros, un fenómeno de postemporada que resucita justo cuando otros comienzan a temblar.
El episodio del «José Antonio Huelga» quedará en la memoria como una vergüenza, pero también como una oportunidad. Si se aprovecha para transformar la cultura del béisbol, puede ser un punto de inflexión.
Orgulloso de sus raíces y de su presente, el pícher villaclareño Pablo Luis Guillén defiende la camiseta española con la aspiración de reeditar la gloria continental en Europa. 
Con 14.94 metros en su primer intento, Leyanis Pérez no dejó margen para las dudas. Fue oro sin discusión. Oro con autoridad. Oro que colocó a Cuba otra vez en lo más alto de una disciplina global. Oro que convirtió lo que pintaba como «otro fracaso» en la redención del año.
El exlíbero de la selección cubana Keibel Gutiérrez analiza las opciones de Cuba en el Mundial de Voleibol Filipinas 2025. Desde las claves técnicas para avanzar de ronda hasta su once ideal, comparte su visión sobre el presente y futuro del voleibol cubano.
Desde este fin de semana, el Campeonato Mundial de Atletismo de Tokio 2025 nos regalará un episodio digno de novela: Yipsi Moreno, la legendaria martillista cubana, volverá a la arena universal como atleta en activo… pero no, no con Cuba, sino con Albania.
La participación de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 pende de un hilo. Aunque el equipo se ganó su boleto en el terreno, su presencia depende de una licencia de EE. UU. que aún no llega. 
Cuba viaja a Tokio con un poco de fe. Pero también con la certeza de que, salvo un golpe de suerte, la fiesta será otra vez parcial. Porque en este Mundial, como en los últimos, todo parece reducido a una sola pregunta: ¿cuánto más puede estirarse el triple salto antes de que la caída sea definitiva?
El voleibol femenino cubano vive entre dos extremos: la nostalgia por lo que fuimos y la esperanza de lo que algún día podríamos volver a ser. 

deportes

Mendoza: el quarterback que llevó su herencia cubana a la cima del fútbol universitario
El triunfo de Mendoza es más que deportivo: es un homenaje a sus raíces, un recordatorio de que su historia y su éxito no se entienden sin Cuba.
En medio de una racha de victorias, el protagonismo de Villa Clara quedó envuelto en una polémica mayor. 
La posible salida de Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo del voleibol cubano vuelve a poner en el centro del debate los impagos y la falta de respaldo económico a atletas de alto rendimiento. A pesar de sus éxitos internacionales y su lugar entre las mejores duplas del mundo, los retrasos en premios y la ausencia de apoyo institucional amenazan la continuidad de un proyecto clave para el voleibol de playa cubano.
Mientras Guadalajara se prepara para recibir una Serie del Caribe sin Caracas y sin Cuba, Venezuela cocina su torneo, Cuba levanta la ceja desde la distancia y la CBPC anota otro capítulo en el manual de cómo convertir un evento deportivo en un rompecabezas diplomático.
Al parecer no será el primer Clásico sin Cuba ni habrá que montar un «equipo alternativo» fuera de frontera. Según Jim Small, Cuba «estará en el terreno en marzo» de 2026. Así, clarito.
La Copa América de Béisbol 2025 no tuvo final, simplemente se evaporó entre papeles y planes fallidos. Y eso, lamentablemente, también cuenta como parte del deporte de la bola y los strikes.
Hay peloteros que parecen hechos para octubre. El pinareño Randy Arozarena es uno de esos casos raros, un fenómeno de postemporada que resucita justo cuando otros comienzan a temblar.
Con 14.94 metros en su primer intento, Leyanis Pérez no dejó margen para las dudas. Fue oro sin discusión. Oro con autoridad. Oro que colocó a Cuba otra vez en lo más alto de una disciplina global. Oro que convirtió lo que pintaba como «otro fracaso» en la redención del año.
La participación de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 pende de un hilo. Aunque el equipo se ganó su boleto en el terreno, su presencia depende de una licencia de EE. UU. que aún no llega. 
Aunque el discurso reconoce que el Estado no puede sostener el deporte en solitario y abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos, la gestión de esos recursos sigue centralizada y sin claridad sobre la autonomía real de los beneficiarios.
La exclusión de Mireya Luis de una lista ideal propuesta por Regla Torres reavivó un viejo debate del voleibol cubano. Entre opiniones, memoria deportiva y redes sociales encendidas, se reflexiona sobre la subjetividad de las listas, el peso de las leyendas y la grandeza irrepetible de las Morenas del Caribe, una generación que todavía provoca pasión décadas después.
La pelota todavía no se lanza, pero el torneo ya dio varios giros de guion. Como suele pasar, los históricos siempre encuentran cómo volver al centro del escenario, mientras los invitados —Cuba entre ellos— miran desde la grada, esperando que alguien les confirme si habrá juego.
Mientras en Cuba se suspenden juegos por robos y se hacen malabares administrativos, en tierra nipona un cubano domina una de las ligas más exigentes del planeta. 
La noticia levantó polémica en redes: José Ramón Rodríguez, probablemente el mejor abridor que Cuba tiene actualmente en el béisbol nacional y con notable experiencia en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, quedó fuera de la preselección para la primera Copa América de Béisbol.
El episodio del «José Antonio Huelga» quedará en la memoria como una vergüenza, pero también como una oportunidad. Si se aprovecha para transformar la cultura del béisbol, puede ser un punto de inflexión.
El exlíbero de la selección cubana Keibel Gutiérrez analiza las opciones de Cuba en el Mundial de Voleibol Filipinas 2025. Desde las claves técnicas para avanzar de ronda hasta su once ideal, comparte su visión sobre el presente y futuro del voleibol cubano.
Cuba viaja a Tokio con un poco de fe. Pero también con la certeza de que, salvo un golpe de suerte, la fiesta será otra vez parcial. Porque en este Mundial, como en los últimos, todo parece reducido a una sola pregunta: ¿cuánto más puede estirarse el triple salto antes de que la caída sea definitiva?
La filtración de una supuesta prenómina de Cuba al Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha desatado dudas, ironías y críticas. Con ausencias notables de figuras en MLB, permisos negados y decisiones marcadas más por la política que por el rendimiento deportivo, la selección cubana se perfila como un equipo limitado frente a rivales de alto nivel. 
Entrenadores y colaboradores deportivos cubanos en Venezuela mantienen la rutina mientras esperan instrucciones de La Habana, en medio de cortes de luz, mala conexión a Internet, miedo y el silencio oficial sobre su futuro allí. 
Parece que en el deporte cubano hay un patrón que raya en lo dramático: cuando la grandeza toca el cielo y pasan los años, se le da la espalda
El béisbol cubano no está en declive por falta de talento; está en declive porque el sistema que lo maneja se niega a modernizarse, a planificar y a reconocer la realidad.
Ahora, que el país vive su peor crisis económica en décadas, el discurso cambia: de pronto, la publicidad no es tan mala. De pronto, se reconoce que podría «salvar» la Serie Nacional, reparar un estadio o, con suerte, pagar un ómnibus.
Orgulloso de sus raíces y de su presente, el pícher villaclareño Pablo Luis Guillén defiende la camiseta española con la aspiración de reeditar la gloria continental en Europa. 
Desde este fin de semana, el Campeonato Mundial de Atletismo de Tokio 2025 nos regalará un episodio digno de novela: Yipsi Moreno, la legendaria martillista cubana, volverá a la arena universal como atleta en activo… pero no, no con Cuba, sino con Albania.
El voleibol femenino cubano vive entre dos extremos: la nostalgia por lo que fuimos y la esperanza de lo que algún día podríamos volver a ser.