Por primera vez, las autoridades cubanas aceptaron a criminales convictos por delitos graves deportados desde Estados Unidos. Durante ambos mandatos de Trump y hasta el momento han sido devueltos a la isla 5 169 personas-
La pregunta que no responde el poder es fundamental: ¿cómo se garantizará el suministro de los productos en las bodegas estatales de las ciudades y campos? La cuestión no está resuelta porque el objetivo principal no es asistir a los «vulnerables», sino reducir la carga pública del Estado que prometía «no dejar a nadie desamparado».
La quema en las ciudades de la basura que no se recolecta y los efectos nocivos para la salud son los nuevos problemas que enfrentan los cubanos hoy, problemas que se suman a la crisis generalizada del país.
Debemos aprender a incidir en las grietas que se abren en el muro totalitario. La ciudadanía, dentro y fuera, debe agudizar su capacidad para identificar los momentos de debilidad en la narrativa de los «nuevos nombres» que asoman en el poder y aprovechar la inestabilidad de su legitimidad para presionar por demandas urgentes.
La prisión política de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, así como el proceso arbitrario que se les impone, son evidencia (otra más) de que el Gobierno cubano es un régimen despótico que no encuentra límites en las leyes nacionales ni internacionales a la hora de castigar el disenso.
Todas las dictaduras caen. No hay una dictadura que no haya caído. La dictadura cubana va a caer, incluso aunque haya personas que no quieran que caiga. De lo que debemos preocuparnos es de cuán preparados estamos para cuando ese momento llegue y qué hace cada uno para contribuir a una transición democrática plena.
El libro que nació como alegato moral contra la dictadura batistiana, que fue concebido como una hoja de ruta para regenerar la vida republicana y devolver al país un horizonte de justicia, se ha convertido hoy, más de siete décadas después, en el libro más disidente que puede leerse dentro y fuera de la isla.
Cuba está tocando las puertas, probablemente, de la peor debacle en casi un siglo que pone en peligro, incluso, la sobrevivencia de la cultura, del espíritu y de la nación.
En principio, el escenario proyectado para la contingencia es de un mes, según comunicaron funcionarios a estudiantes de educación superior en la capital. Pero el panorama es incierto.
El 4 de febrero de 2026, luego de una de las madrugadas más frías que se recuerdan en Cuba en mucho tiempo, tres mujeres se dirigieron a una oficina de la Asamblea Nacional donde entregaron una solicitud para aprobar una ley de amnistía a favor de cientos de presos políticos.
Los esfuerzos deben concentrarse ahora no en celebraciones prematuras, sino en pensar todas y todos los cubanos, dentro y fuera de la isla, en cómo actuar y planear ante un colapso inminente que se torna inevitable, ante la falta absoluta de voluntad de las élites parásitas cubanas para conducir al país hacia un proceso de destotalitarización.
Puedo sugerir enfocarnos, en la isla y la diáspora, en que acompañemos alguna iniciativa e instancia social muy mínima, pero real y humana, que tenga a la liberación de los presos como primer objetivo.
La dictadura ha buscado apoyo internacional, pero se enfrenta a más presión externa.
La petición de inmolarse por la «patria» forma parte de un kit de herramientas con las que el Estado revolucionario ha dominado y sometido a sus ciudadanos. Se trata de una de las prácticas más socorridas para dictar modelos de actuación y que está estrechamente vinculada con la normativa emocional.
Si hoy existiera un diálogo real entre Cuba y Estados Unidos, ¿qué tema debería estar primero en la agenda? Esa fue la pregunta directa que respondieron más de 12 000 personas en una serie de encuestas realizadas en distintas plataformas digitales de elTOQUE.
Los cubanos hablamos de libertad con una mezcla de anhelo, sospecha, nostalgia y una buena dosis de cansancio. La libertad es, para nosotros, una palabra luminosa y, al mismo tiempo, un territorio desconocido. Ha sido prometida, sacrificada, invocada y eternamente postergada.
A quienes sufren la oscuridad, el hambre y las enfermedades y esa falta asfixiante de libertad, nuestra palabra de aliento y el compromiso de que seguiremos esforzándonos por ponerles fin, junto a ustedes. A quienes extrañan la patria y se abren camino por los cuatro puntos cardinales del planeta, nuestros mejores deseos y la compañía, para seguirnos encontrando como hermanos en este puente digital que queremos ser.
La alteración de los rasgos culturales, la confusión deliberada de conceptos y la desarticulación de la ciudadanía han contribuido a que la crisis demográfica parezca cada vez más irreversible.
Los vientos del ciclón Melissa y las lluvias que desbordaron algunos ríos del oriente cubano durante los últimos días de octubre de 2025 también pusieron en jaque la producción de miel orgánica de abejas, muy demandada en varios países de Europa.
La nueva normativa, en la práctica, podría convertir a los notarios en responsables de reportar algunas de las operaciones más comunes que atienden cada día.
Desde que me largué de Cuba, tengo pánico a salir a la calle sin audífonos. Sin exageración, me atrevo a afirmar que es pánico y no rechazo a la interacción social. Tengo tres aparatos inalámbricos que han reproducido, reiteradamente, los mismos temas. Día tras día.
Cuba se queda a oscuras… y no es una metáfora. Mientras los apagones se hacen interminables, las importaciones de petróleo y combustibles cayeron más de un 35 % en los primeros diez meses de 2025. ¿Qué pasó con los aliados que debían sostener el sistema?
En medio de la policrisis cubana, las mujeres con niños pequeños, enfermas, en situación de calle o simplemente sobrepasadas por las circunstancias encaran los mayores sacrificios y los más profundos dolores.
Seis días después del paso de Melissa, el discurso optimista de las autoridades se había moderado y los destrozos en Guantánamo ya eran inocultables, sobre todo en los municipios Caimanera, Niceto Pérez, El Salvador y en barrios de la ciudad cabecera de la provincia.
Los cubanos reportan en redes sociales los acontecimientos que forman parte de su vida diaria, tanto en Cuba como fuera de ella. El Noticiero de la Gente.